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Bali parte III: una segunda oportunidad

Este post forma parte de la serie Bali: destino bestseller

Decidí darle otra oportunidad a Bali.

La primera vez que fui, hace un año, no me gustó demasiado. No quiero ser injusta: la isla es un lugar de enorme belleza natural, es excepcional por su historia, su cultura, sus ritos y sus tradiciones. Imaginen una islita de las 17 mil que conforman el archipiélago de Indonesia donde se practica una religión única en el mundo (el Hinduismo balinés), donde las ofrendas de colores inundan las veredas, donde las terrazas de arroz cubren de verde y amarillo las montañas, donde hay playas de arena blanca y mar transparente. Para muchos es la definición del Paraíso…

…pero para mí tiene un gran “problema” (o una gran responsabilidad) : es uno de los destinos turísticos más populares del mundo y eso, quiérase o no, influye en la forma en que los balineses se relacionan con los visitantes.

Como conté en la parte 1 de esta historia, hace un año, en Bali no importa si sos “turista cinco estrellas” o “viajero low cost”, a los ojos de los balineses, por el solo hecho de ser extranjero y haber llegado hasta ahí, sos alguien que tiene mucho dinero y está dispuesto a gastar lo que sea. Por eso ningún restaurante local (no me refiero a los turísticos, sino a los warung de comida local) tiene precios en los menúes, por eso los taxis tienen los precios recontrainflados, por eso incluso los bemos (el transporte local y más barato de la isla) triplican sus tarifas cuando el que se sube es extranjero.

Esta vez, a diferencia de la anterior, viajé a Bali con Aji, mi novio (indonesio, aunque de Java, pero por ende “no turista” o “menos turista” que el resto), pensando que la situación iba a ser distinta. No es lo mismo ser bule (extranjera) y viajar sola que ser bule y viajar con novio local. Nos fuimos en colectivo desde Yogyakarta, un viaje de 22 horas por el que pagamos 200.000 rupias (23 dólares) y que incluía comida, cruce en barco de Java a Bali y miradas curiosas de todos nuestros compañeros de colectivo. Me resulta entre incómodo y gracioso sentir cómo nos miran, mientras se preguntan cuál será nuestra relación (al parecer no es tan común ver a una bule con un indonesio en Java y una vez, incluso, le preguntaron a Aji si era mi guía turístico).Juro que no quiero quejarme, pero hubo varias cosas que opacaron un poco bastante el viaje, especialmente la experiencia en el templo Besakih, el más importante de la isla. Así que esta es mi catársis. Tal vez le sirva a quien esté por viajar para no caer en las mismas trampas que caímos nosotros.

* Sobre los medios de transporte

Llegamos a Ubung, una de las terminales de Denpasar (capital de Bali) y fuimos en busca de algún medio de transporte para ir a Ubud, el pueblo donde vive mi amiga Magda, una polaca que vendió su departamento de Varsovia y se instaló en Indonesia, quien nos iba a alojar. Sí, Ubud, el mismo pueblo de Comer, Rezar, Amar.

Uno de los mayores problemas que sufrimos en Bali, como mochileros que quieren gastar poco y viajar como la gente local, fue la falta de transporte organizado y la dificultad de acceder al transporte local. Para aquellos que estén dispuestos a gastar, hay taxis a toda hora, acosando cual tigres entre la maleza: la frase “Miss, Mister, taxi? Where you go? Taxi!” quedará resonando en sus cabezas como parte de la banda sonora de la isla; pero a mí no me parece justo pagar 100.000 rupias (10 dólares) por un viaje de 20 km que a los balineses les cuesta 5000 (ni un dólar). Viajar desde Denpasar hasta Ubud cuesta 10 dólares en taxi (y no hay manera de que aflojen con el precio), nosotros nos tomamos dos bemos y, tras negociar bastante, terminamos pagando 25.000 rupias cada uno (3 dólares) y tardamos el triple de tiempo. Además de que no hay transporte directo entre un lugar y otro, es muy difícil regatear con los balineses. La separación que hay entre locales y extranjeros se siente y mucho.

El día siguiente decidimos alquilar una moto e ir a recorrer la isla por nuestra cuenta. Una sabia decisión. Aji me pidió que “me escondiera” mientras él preguntaba los precios ya que si lo veían conmigo inmediatamente iban a triplicar la suma (algo que tuvimos que repetir antes de entrar a cada restaurante, mercado o bemo). Pero, curiosamente, a los balineses no les gusta alquilarle motos a indonesios que viajan “solos” por miedo a que se las roben, así que tuve que hacer una aparición triunfal y mostrar mi cara de extranjera para que el dueño de la moto se quedara más tranquilo (algo ridículo, porque en todo caso yo también puedo ser una ladrona de motos en potencia, por más extranjera que sea) (igual no lo soy eh, aclaro). Pagamos 35.000 rupias por día (4 dólares, lo cual me parece un buen precio) y recorrimos la isla con total libertad (usando el GPS de mi celular para no perdernos).

* Pagá por rezar y no te olvides de alquilar un sarong (sobre la mala experiencia en Pura Besakih)

Una tarde decidimos visitar Tanah Lot, un templo donde podés ver el atardecer frente al mar… junto con otros dos mil turistas. Hace tiempo que no veía un lugar tan repleto de gente y la verdad es que me sentí un poco agobiada. Vimos una larguísima fila de gente y pensamos que estaban esperando turno para entrar al templo (después nos enteramos que no se puede entrar a Tanah Lot), pero no: estaban esperando su turno para “rezar” (tras pagar “una donación obligatoria” previamente).

Al día siguiente viajamos una hora y media en la moto para conocer Pura Besakih, el “Templo Madre” de Bali, el más importante y sagrado para los balineses. Pero una experiencia que debería haber sido placentera nos terminó poniendo de muy mal humor (especialmente a mí). Esto fue lo que pasó (y, por lo que leí después en muchísimos blogs, no fuimos los primeros que caímos, aunque por suerte nos salió barato).

Cuando llegamos nos cobraron la entrada oficial: él, 10.000 rp (un dólar, por ser “local”), yo 15.000 rp (un dólar y medio por ser extranjera) y 5000 rp (50 centavos) por el estacionamiento. Hasta ahí bien. Fuimos en busca del estacionamiento y vimos a un grupo de balineses que nos hacía señas para que frenáramos, así que supusimos que teníamos que dejar la moto ahí. Desde ya les digo que NO: si ven a estos hombres haciéndoles señas, parados al lado de tres o cuatro motos (las de otros tres o cuatro salames que cayeron como nosotros), sigan de largo, ya que el verdadero estacionamiento está más arriba.

Lo primero que nos dijeron estos hombres es que no podíamos entrar solos al templo y que teníamos que contratar a uno de ellos de guía por 50.000 rupias (5 dólares). Mi amiga Magda, que vive en Bali hace tiempo, está de novia con un balinés y pasó por la misma experiencia, me aseguró que NO se necesita guía para entrar a Besakih, así que les dijimos que no. Pero siguieron presionando, no de manera amable, y me enojé: “¡No queremos guía! Mi amiga es balinesa y me dijo que NO necesitamos guía”. A lo que uno me respondió, con muy mal tono, que entonces solamente podíamos ir hasta la puerta y teníamos terminantemente prohibido entrar al templo. Enseguida, otro de estos hombres nos ató un pseudo-sarong (pareo para entrar a los templos, aunque este era un pedazo de mantel o cortina más que un sarong de verdad) a cada uno en la cintura (a pesar de que llevábamos pantalones largos, ya que la función de este sarong es tapar las piernas) y nos cobró 10.000 rupias por cabeza por el alquiler (si bien un dólar parece poco, en Indonesia 10.000 rupias para alquilar un sarong es una barbaridad). Después vimos a muchísimas personas que entraron sin sarong sin problemas, así que también caímos en la trampa. Consejo: llévense un sarong propio o digan que tienen uno guardado en la mochila, pero no alquilen nada. Y según leí en otro blog, el alquiler de sarong está incluido en la entrada oficial.

Cuando llegamos a la base del templo, tras una caminata de 15 minutos, aparecieron más balineses que nos quisieron obligar nuevamente a contratar un guía “porque había una ceremonia adentro y no podíamos ir solos”. (Aclaración: estos hombres NO son guías oficiales, los guías oficiales se pueden solicitar en la oficina donde se paga la entrada y el precio que cobran es entre 20.000 y 40.000 rp, y hay otros, incluso, que no cobran nada). Dijimos que no y subimos la escalera principal, cuando llegamos a las rejas, un balinés nos cerró el paso y nos dijo, otra vez, que si no pagábamos no entrábamos. Nos pidió 50.000 rupias por persona (5 dólares cada uno) para hacer de guía. Un abuso total de poder. Yo estaba enojadísima y le respondí, en indonesio (para que viera que no soy “nueva”), que como mucho le íbamos a pagar 10.000 cada uno y ahí medio que se asustó (según Aji, que escuchó la conversación, le dijo al amigo “Uy, esta chica vive acá y sabe”). Le pagamos 10.000 porque no nos quedó otra (el tipo no se movía de la puerta) y en vez de hacer de guía (como hacían todos los demás) nos acompañó diez pasos adentro y se fue, enojado porque no le habíamos dado más plata.

Es una pena que un templo tan lindo y “sagrado” esté tan corrompido por estos hombres. Consejo: si van a Besakih niéguense a pagar un guía ya que NO es necesario ni obligatorio. Leí de gente que llegó a pagar 50 DÓLARES (!) por el guía y 20 dólares por el sarong. Sean firmes y NIÉGUENSE, no sigamos fomentando a esta gente.

* Souvenirs y money-money

Para cerrar mi catársis balinesa, dos cosas más.

Una, apenas nos bajamos del bus en Denpasar, un taxista me vio y me dijo “money money money!”, a lo que yo me reí sarcásticamente con una expresión de “¡Ah no!”. El tipo enseguida me dijo “pagi pagi!” (que significa “mañana” o “buen día” en indonesio) como para demostrar que me había querido decir “morning, morning!”. Ambiguo. Lo dejo ahí.

Muy cerca de este cartel (“she give money” escrito de manera rústica) había una mujer que pedía plata por enseñarte a rezar Bali-style

Y dos, el mercado de Ubud está repleto de remeras, sarongs, vestidos, esculturas, pinturas y souvenirs típicos de Bali. Los precios, nuevamente, fluctuan según la cara y de la manera más extraña: una mujer, después de verme con Aji y charlar un rato, me pidió 125.000 rupias (¡casi 15 dólares!) por un pantalón pescador y, unos puestos después, un hombre me pidió (sin que yo le preguntara) 15.000 rupias (un dólar cincuenta) por el mismo pantalón. Increíble.

Mientras caminaba por el mercado pensé en cómo el turismo generó esa necesidad de comprar el souvenir para poder decir “yo estuve ahí”, especialmente en destinos Best-Seller como Bali. ¿Acaso la experiencia es más creíble si uno tiene un objeto que mostrar? ¿Acaso es imprescindible llevarse a casa una estatua de Buda o una remera de I Love Bali para tener un “mejor” recuerdo del viaje? A mi me alcanza con las fotos, con las personas y con los momentos vividos. Hace tiempo decidí no comprar más souvenirs.

***

En la parte IV y final de mi relato por Bali, hablaré de todos esos pequeños detalles que hacen que una visita a Bali valga la pena, a pesar de todo. Por suerte encontré varios, así que esta serie de posts tendrá final feliz.

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Comentarios acerca de Bali parte III: una segunda oportunidad

  1. M.C. 30/06/2011 at 15:51 #

    Pero que cara más dura que tienen!! Si es que en muchos sitios en cuanto que ven que eres turista intentan aprovecharse todo lo que pueden!
    Aún así, por las fotos, parece un sitio que bien merece una visita.
    Saludos

  2. Fede 30/06/2011 at 19:15 #

    Voy a hacer catarsis también :D

    Cuando llegué al aeropuerto los “Porters” me cagaron, llegué a ver tarde un cartel que decia algo asi como que no habia que darles mas de 5000 rupias por su servicio (que es llevarte el bolso 10 pasos :-P ) como me pidieron más plata y confié, les di mucho más. Me encantaria volver a pasar por ahi y darles unos patacones jaja.

    Los taxis te tocan bocina a cada rato como si fueras una prostituta, por cada paso que das alguien te dice “transport?” o “cocaine?” :O y me molestaba también que por ahi uno en su mente esta pensando por ej. en comida y busca eso. Y los vendedores de las tiendas te dicen “Yeeees” como si supieran lo que buscás y te ofrecen cualquier cosa menos lo que vos querés.

    Si sos hombre, Los travestis te acosan mucho, son mas insistentes que los del “transport” y enciman son así como Tyson :S

    La comida muy cara, internet muy caro, el hospedaje muy caro (encima en donde estaba yo habia un fantasma y una rata con la que compartia la comida sin darme cuenta) y en la playa se me metió una larva en el pie que me traje a argentina jaja

    Al margen de eso también conocí gente muy copada y el lugar es hermoso!

    pero bueno queria advertir sobre los “porters”

    • Aniko Villalba 30/06/2011 at 23:25 #

      Necesito comentar porque lo que me contás es tremendo!

      Yo como mujer no experimento lo de los ladyboys! AUNQUE ojo, están los que se llaman Kuta Cowboys, “gigolos” que enamoran a extranjeras para sacarles guita.

      Por suerte tampoco me ofrecieron cocaine, aunque me taladraron con el MISS, TAXI, MISS? TAXI! HELLO??? MISS!!! a lo que pretendí ser sorda y muda.

      Es verdad lo del “Yeeeees” cada vez que entrás a un negocio, y si no entrás te dicen “Ladyyy” (pronunciado Lediii) “Luki-Luki!” (que sería como “look look”) y la clásica promesa: Good price for you, Lady. No podés ni hacer contacto visual con una remera porque ya te la están bajando de la percha y metiéndola en una bolsa para que te la lleves.

      Todo es caro, es cierto. Terrible lo del fantasma, la rata y la larva!! Fueron tus souvenirs de Bali. :(

      • Fede 01/07/2011 at 00:48 #

        Jajajajaaj “good price for you…. 30 dolars”, tal cuál, también me pedían que les compre algo para “darles suerte en las ventas del dia” (WTF?), me lo dijeron muchas veces. Yo les decia que era un afano, que no tenia euros ni dolares y venia de de una tierra cuya moneda era el abatido peso argentino y comprarlo ahí me salía mas barato.

        No tenía ni idea sobre lo de los Kuta Cowboys.

        Quizás haya algún código secreto :-P , llegó un punto en que me cansé de responder al enérgico “Yeeeeees” con “No gracias” o silencio. Entonces cuando me decían casi gritando “YeeeeeeS” yo respondía también re contento y en voz alta “Yeeeees”. Y ahi es donde me decían en voz baja y con una mirada cómplice: “cocaine?”, la mayoria de las veces. Fijate si funciona ja.

        Espero con ansias la parte 4 de Bali, ya vi una foto de un lugar histórico en el que estuve pero nunca supe por qué era histórico. :-P

        Un abrazo!!!

        PD: esos souvenirs le dieron ese toque bizarro tan necesario :-D

        • Aniko Villalba 01/07/2011 at 00:58 #

          Sí, los Kuta Cowboys son legendarios. Al parecer las que más caen son las mujeres japonesas, que van en busca de hombres indonesios y terminan cayendo en las garras de estos macho men. No sé si sabías que muchos balineses, incluso, aprenden japonés (no sé si en el colegio o dónde), en los mercados turísticos escuché balineses hablando en japonés, en chino y hasta en alemán. Todo sea por hacer buen negocio.

          Me mata el “Yeeeeees”, te juro que lo sigo escuchando en sueños.

          Igual Bali tuvo sus cosas lindas, por suerte!

  3. Natalia 01/07/2011 at 14:56 #

    ¡Hola Aniko!

    Estoy siguiendo de cerca tu blog en estos días. Mi marido es hijo de indoneses (provenientes de la Isla de Flores) no sé si has llegado ahí, ya que entiendo que entre 17 mil islas hay mucho para recorrer.

    Tenemos planes de ir a recorrer un poco de Indonesia en unos años (cuando juntemos la plata necesaria) por eso me interesa mucho leer lo que vas descubriendo y conociendo. Es como una introducción para mi que jamás pise un país asiático.

    Me causó gracia tu comentario sobre el hecho que los observaban a vos con tu novio, porque a nosotros nos pasa lo mismo, yo soy rubia y muchas veces lo miran a mi marido y me miran a mí sin entender la conección.

    Te comento que de cierto modo no me sorprende la mala experiencia que pasaste al querer visitar el templo. Ahora entiendo porque mi marido me dice siempre que indonesia es un país muy corrupto.
    Es una pena que esa mafia se traslade a los lugares sagrados que son atracciones turísticas.
    Pero bueno, si uno ya va avisado de antemano, creo que se puede manejar mejor y disfrutar sin amargarse.

    Saludos desde el fresco Buenos Aires

    • Aniko Villalba 01/07/2011 at 23:57 #

      Hola Natalia!

      Qué interesante que tu marido sea hijo de indonesios!! No conozco Flores, pero mucha gente me dijo que es lindísimo.

      Qué gracioso que a ustedes también los miren raro. Cuando vengan acá va a ser “peor”: primero porque las bules (mujeres occidentales, especialmente las rubias) generan conmoción cual estrellas de Hollywood, y segundo porque para ellos es muy raro ver a una bule con un indonesio.

      ¿Tu marido habla indonesio? Yo estoy aprendiendo :)

      Un beso y gracias por leerme!

      • Natalia 05/07/2011 at 14:10 #

        Hola Aniko!

        Aunque seamos acosados, creo que vale la pena conocer Bali, me encanta todo lo que estoy viendo en tus fotos ;)

        Mi marido sí habla indonés o indonesio, creo que los dos son correctos :/
        También me ha enseñado algunas cosas.
        Cuando conocí a mis suegros (viven en México y hablan español) querían que aprenda más bahasa y me llenaron de información que lamentablemente olvidé después de una semana. No es un idioma dificil, la gramática me llama mucho la atención es tan simple, como se forma el plural por ejemplo o la falta de tiempos verbales! De todos modos tengo entendido que en Bali hablan un dialecto. Mi suegro estudió en Bali, por eso dice que aprendió la lengua de ahí.

        Bueno, si llegas a pasar por Flores voy a estar esperando fotos ;)

        Gracias por responder y que sigas muy bien por allá!

        Un beso!

  4. paty linero 30/03/2012 at 03:02 #

    Hola Ani, me encanta tu blog y tus experiencias me hacen sentir en Asia, soy colombiana y a propósito tengo un viaje planeado a Indonesia pero tengo una duda, entre muchas otras, y es que tengo que tomar una medicina de por vida, será que allá se consiguen facilmente las medicinas? como son los servicios de salud, médicos, clínicas, etc. gracias por tus comentarios

    • Aniko Villalba 31/03/2012 at 14:44 #

      Hola Paty, hay zonas de Indonesia donde la medicina es muy buena y otras (en las áreas rurales) donde tal vez no se consigan hospitales grandes muy fácilmente… Te recomiendo que viajes con seguro médico por cualquier problema que tengas.

  5. JONAS 07/07/2012 at 14:33 #

    ANIKO , COMO VA PERDON LA MOLESTIA. YA TE CONSULTE ANTES SOBRE CAMBOYA Y VIETNAM.

    AHORA ESTOY PENSANDO EN IR A INDONESIA Y NO SE A DONDE. TE LEI ALGUNOS POST QUE ME SACARON LAS GANAS DE IR A BALI. QUE ERA MI DESTINO.

    SOLO TENGO 15 DIAS. ESTOY CON MI NOVIA. HACE 2 MESES QUE VIAJAMOS POR EL SUDESTE Y QUEREMOS EL PARAISO. EL MEJOR HOTEL AL LADO DE LA PLAYA , JUAAA..!!

    LA VERDAD , QUIERO IR A UN BUEN LUGAR.

    NUESTRO NIVEL DE VIAJE ES MOCHILERO , CON PLATA.. TIPO GRINGO. JAAA!! BUENOS ES QUE LOS DIAS SE ACABAN Y COMO TODO ES TAN BARATO , EL PROMEDIO SUBE.

    TE MANDO UN SALUDO. SOS LO MAS.

  6. Josefina 23/09/2012 at 23:43 #

    Hola Aniiko!

    Mi novio y yo sacamos pasajes para irnos al sudeste de asia un mes ida y vuelta Singapur. Queriamos estar un par de noches alli ya que estriamos justo para anio nuevo y despues ir a Filipiinas 6 noches, a Bali 4, a Malasia 1 noche x una escala que hariamos y 15 noches o mas si nos sobra tiempo en Tailandia, Todo aproximado ya que iriamos improvisando. Queria saber tu opinion, si esta bien la cantidad de dias en cada pais y si no son muchos lugares en poco tiempo/
    Espero tu respuesta gracias!!

    Jose.

  7. Coral 05/04/2015 at 22:04 #

    Me quedo muy impresionada por tu experiencia soy nueva en tu blog y lo único que conocía de Bali era lo de comer, rezar, amar pero también me sorprende mucho mi ingenuidad la gente es bastante mañosa cuando se trata de viajeros, tu comentario de cajero automático me partió de risa. Saludos!

  8. Tatiana 12/11/2015 at 03:40 #

    La que me espera en breve!!! Leí en varios blogs historias similares, de supuestos guías patoteros, precios irrisorios y masters acelerados en la ciencia del regateo.
    De todas maneras voy a darle una oportunidad a Bali, pero esquivando sin ninguna duda los centros de turistas en busca de libertinaje. Wish me luck jaja!

  9. gonzalo 13/11/2015 at 07:48 #

    Hola, buen blog, sobretodo me gustan las fotos. Tienes buena puntería. Leyendo lo de bali me recuerda mucho de lo que hay por ahí. A mi lo que más me gusto de Indonesia fue Papua, ahí te dejo un enlace por si algún día vas:

    http://unmesenindonesia.blogspot.com.es/2015/03/dia-12-1512014-rumbo-wamena-encuentro.html

    un saludo

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