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Argentina

Mafalda siempre tiene gente

El Paseo de la Historieta en bici un viernes santo

Belu y yo quedamos en Mafalda a las dos y cuarto. Son las dos y salgo al balcón de casa, en el que apenas puedo pararme de frente porque es tan angosto que casi no me entran los pies, y rescato la bici doblándole el manubrio a ángulos de contorsionista. “Ponete el casco”, me dice L, que no se preocupa por mi seguridad sino que le causa gracia mi casco redondito como de Hormiga Atómica. “No te rías, ya tuve un accidente y me rebotó la cabeza contra la asfalto, […]

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Mapa de emociones de Buenos Aires

Hace casi dos años, cuando nos conocimos en Madrid, K. me preguntó qué le recomendaba ver en Buenos Aires. Ella estaba por mudarse de manera definitiva a mi ciudad y quería tener una lista de lugares para recorrer. No me acuerdo bien qué palabras usó, pero me dijo que quería conocer rincones que fuesen especiales para mí y no los que aparecen en todas las guías. Unos días antes, yo había encontrado el libro de Viajes experimentales de Lonely Planet en la biblioteca de unos amigos y me había anotado […]

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En Ushuaia todo se conecta

(Este no es un texto para leer en diagonal.) No es fácil describir una telaraña, sobre todo cuando tiene tantas uniones, así que voy a ponerme en el centro solo porque todas sus lineas me atraviesan. Soy Aniko, tengo 30 años, viajo, me dedico a escribir y estoy tan perdida como cualquiera. Tengo una vida y más o menos sé cómo quiero usarla, pero las dudas están siempre: sigo, me quedo, abro, cierro, pongo energías en esto o en lo otro, me dedico a mi carrera, a la pareja, a […]

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De cerca

Escape al principio del mundo

En el colegio odiaba geografía. Me parecía la materia más aburrida de la historia, no lograba retener las diferencias entre un fiordo, una península, una bahía o un archipiélago. Cuando la maestra me pedía que describiera las características de la cuenca hidrográfica del Congo Belga o las particularidades de los ecosistemas de la cordillera pre andina me ponía roja y la mente me quedaba en blanco. En las pruebas escritas me iba más o menos, la memoria nunca fue mi fuerte. Una vez estábamos dando examen y quedábamos pocos en […]

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Volver a casa

Fue en alguna esquina de Belgrado. Era de noche, pasamos caminando frente a un barcito que daba a una calle empedrada y por unos segundos sentí que estaba en Buenos Aires. O quizá por un momento fui una serbia que caminaba por la capital argentina en una dimensión paralela. Hay ciudades que no se parecen físicamente pero comparten una esencia, tienen algo que no se puede reducir a un edificio del mismo estilo o a platos de comida más o menos similares, es otra cosa, una atmósfera, algo intangible lo […]

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Y este fue el momento cuando abríamos la puerta de la casa.

Exploración #2: recuerdos de un viaje a Mocronte

Querida Lau, Hace unos días se me dio por revisar unas cajas que tenía en el placard —viste que cada vez que vuelvo de un viaje me agarra el ataque de limpieza— y encontré las fotos de cuando fuimos a festejar tus treinta a Mocronte. ¿Te acordás? Ninguna de las dos conocía y era un lugar al que queríamos ir juntas hacía tiempo, sobre todo después de que tantos viajeros nos contaran historias de ahí. Creo que los primeros en mencionarlo fueron Pablo e Itziar, ¿no? “¿Sois argentinas y no […]

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Ayer fui al cine

Ayer fui al cine a ver Relatos salvajes, la película argentina de Damián Szifrón que quedó candidata al Óscar. No estaba en mis planes: pensé que ya no la daban acá en Francia. Cuando me enteré de la nominación la busqué en internet y cuando Google me dijo que la estaban pasando en un cineclub de Bayonne, la ciudad que está al lado de Biarritz, dije tengo que ir a verla. Me encanta el cine argentino y me había quedado con muchas ganas de ver esa peli: la habían pasado […]

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La ruta de la fortuna

Hacer dedo es como tirar los dados. (Juan Villarino, santo patrono de los autoestopistas. Adaptación de un comentario dicho por él en alguna charla)   —¿Y qué plan de viaje tienen, chicos? —No tenemos una ruta muy definida. Queremos ver algo de Sudamérica, cruzar a Europa cuando sea primavera allá (marzo, abril) (si se puede en barco, mejor) y llegar a Asia por tierra. Nos encantaría ir hasta Oceanía y volver por el otro lado, pero no sabemos… No tenemos fecha de vuelta ni rumbo fijo, así que iremos viendo […]

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Tiempo de Ranchos

Mirá cuando digamos, ¿te acordás de aquella vez que agarramos la camioneta y nos fuimos a pasar la tarde a Ranchos? Fue el primer viaje que hicimos con Rami, él tenía seis meses, y nosotras festejábamos nuestros 25 años de amistad (las bodas de plata). Yo había ido a Brandsen a visitarte, poco antes de irme de viaje largo, y se nos dio por hacer esa escapada los tres. Salir a la ruta fue como volver a respirar: hacía tiempo que no me movía de mi casa, había estado demasiados […]

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Escribir un libro… y presentarlo en sociedad

Simplemente este pequeñísimo post para contarles que este viernes 30 presento mi libro en el Mu (Hipólito Yrigoyen 1440, Ciudad de Buenos Aires) y que están invitados. Empieza a las 8 de la noche y la idea es que nos juntemos a charlar y relajarnos. Habrá una charlita, espacio para preguntas, mini expo de fotos, venta y firma de libros, amigos viajeros y buena onda. ¡Los espero!

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ingrávida

Creo que estos últimos cuatro días viajé más en ascensor que durante mis 28 años de vida de edificio. Siempre viví en un piso 18, así que los ascensores forman parte de mi rutina desde que nací: para mí son uno de los medios de transporte más necesarios para salir al mundo real. Supongamos que paso, como mínimo, dos minutos por día en el ascensor, eso multiplicado por 365 días da 730 minutos, por 28 años da 20 440 minutos, lo que equivale a 340 horas o 14 días: es […]

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Escribir un libro (5): dejarlo ir

Pensé que este día no iba a llegar nunca, pero llegó: terminé el libro. Lo dejé ir. Si cuento desde el día que lo empecé a escribir (en Brasil), pasaron siete meses. Si cuento desde el día que lo empecé a pensar (antes de salir de Buenos Aires rumbo a Bolivia), pasaron más de cinco años. Si cuento desde el día que empecé a imaginar que tal vez un día escribiría un libro, supongo que pasó casi toda mi vida. Antes creía que lo más difícil era empezar a escribirlo: […]

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Escribir un libro (4): el insomnio, el falso jet lag y oh los trolls

Volví. Bah, en realidad nunca me fui de la computadora (qué triste), pero hace 24 días que no escribo acá. Creo que en estos tres años nunca dejé pasar tanto tiempo sin subir un post. Es que estoy en un estado medio zombi (zombi sedentario, encima): hace 24 días que casi no duermo. Nunca tuve tanto insomnio, dudas, preguntas y mareo: siento jet-lag sin haber viajado. Falso jet-lag (de los peorcitos que existen, porque ni siquiera tuvieron viaje que los provocara). Y hablando de viajes, hace mucho que no me […]

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“Detrás de los viajes” – Edición Especial 300 Posts

Es sabido que todos los viajes tienen dos caras: una, la que se muestra y se cuenta con orgullo, y otra, la que queda oculta ya sea por ridícula, vergonzosa, impresentable o desopilante. En los 299 posts que publiqué en Viajando por ahí me presenté como una persona seria, formal y responsable (?), pero hay un lado mío que no conocen: el de chica torpe, despistada, amante de lo bizarro y paparazzi de gatos. Por eso en el capítulo de hoy quiero llevarlos al backstage de mis viajes, a todo […]

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Niños de noventa años

Muchos años antes de imaginarme que podía dedicarme a viajar, decidí que de grande quería ser filósofa. La culpa la tuvo un libro que leí a los once o doce años y que me dejó un concepto grabado en la cabeza: “Filósofo es aquel que nunca deja de mirar el mundo con asombro”. Lo del asombro me llamó mucho la atención: sentía que el libro me hablaba a mí, que me estaba diciendo que, por más que estuviera creciendo, nunca dejara de ser una nena curiosa y nunca dejara de […]

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Escribir un libro (3): Qué leo mientras escribo

Sé que estoy silenciosa. Es que estoy leyendo mucho. No puedo pasar un segundo sin tener una página —o una pantalla— escrita frente a los ojos. Viajar en colectivo me parece el mejor programa del mundo —especialmente si hay tráfico y embotellamiento y va bien lento— porque me permite tomarme esa media hora, cuarenta minutos o dos horas para leer un libro sin interrupciones (excepto la vez que decidí no leer y me puse a escribir lo que me pasaba por la cabeza). Me encanta usar cualquier tiempo de espera […]

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Escribir un libro (2): etapas y miedos

Debo ser una de las personas más miedosas que conozco, aunque no lo crean. Unos días antes de salir de viaje por primera vez (allá por enero de 2008) me tiré sobre la cama, me largué a llorar cual nena chiquita y le dije a mi mamá que no me quería ir. Tenía miedo. Estaba muy asustada: ¿y si todo lo que me había dicho la gente era verdad? ¿Si me pasaban cosas horribles durante el viaje? ¿Si el mundo era malo como muchos me lo habían pintado? ¿Si me […]

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51 pensamientos desde el 51

1. Está bueno saber la duración de un viaje de antemano porque podés visualizarlo. El conductor nos acaba de decir que a Constitución tarda dos horas treinta y cinco minutos y decidimos subirnos igual. Por lo menos ya sé cuánto tiempo voy a tener que estar sentada, no como la otra vez que nos subimos a un bondi de linea en San Miguel del Monte, después de un dedo fallido, y nos fumamos tres horas de recorrido sin saber que iban a ser tres horas hasta Capital. 2. —Perá, ya […]

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Miramar y el arte olvidado

“Caminar es un arte olvidado” (Carl Honoré, Elogio de la lentitud) Llegamos a la estación de Miramar a las 8 de la noche. Estábamos a unas trece cuadras de la casa de Luci y Emi, los chicos de couch que nos iban a alojar, y teníamos dos opciones para ir hasta su casa: la veloz y paga (un remis) o la lenta y gratuita (caminar). Ni Damián ni yo sabíamos qué tan seguro o peligroso podía ser caminar por Miramar de noche, pero ambos elegimos caminar. En esa ciudad de […]

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