Tengo hambre, pensé en Tailandia.

Cuándo no. Mis viajes son también experiencias gastronómicas y culinarias, algunas con mejores resultados que otras.

Tailandia fue mi primer contacto REAL con la cocina asiática (nada de restaurantes en Palermo Hollywood, esta vez lo pruebo de primera mano). Siempre “not spicy”, obvio, y no puedo quejarme, la comida en Tailandia es DE-LI-CIO-SA.

Esta fue una de mis primeras comidas en Bangkok: arroz (obvio) con pollo, verduras y una salsa agridulce.

Miro esta foto y me dan ganas de comerme la pantalla (?). Pollo con verduras y ese mini choclo que no sé cómo se llama.
Esto lo comí en Ko Phanghan, sentada mirando el mar desde una terraza.

Bangkok otra vez. Este plato se llamaba algo así como “arroz agridulce”
(no recuerdo los nombres de los platos, mucho menos en tailandés): arroz, cebolla, pepino y … ¡ananá!

Qué ricooo, cómo extraño esta comida. En Ko Phi Phi: camarones con verduras. ¿El precio? Ridículamente barato para ser comida de mar (creo que este plato costaba unos 3-4 dólares y en un restaurante “turístico”).

Banana Rotee al paso: panqueques en Ko Phanghan (sur de Tailandia)

Un clásico: noodles fritos con verduras, pollo y maní

¿Tenés hambre? Salí a dar una vuelta por Bangkok, seguro encontrás algo.

El barrio chino nunca falla.

ALGO vas a encontrar.

Y lamento decirlo, pero si querés ir a lo seguro, hay un lugar que siempre estará esperándote…

Glacias, vuelvan plonto!

En el próximo capítulo: Malasia