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Frutillas fotogénicas

¿Qué es esto? ¿Cómo fue que pasé de estar rodeada de edificios a estar rodeada de frutillas? Pista: no estoy en un parque temático frutal al estilo Disneiuor. Todo empezó cuando decidí (o mejor dicho decreté) que necesitaba huir por unos días del calor (ohh el calor), la humedad y la gran cantidad de actividades y distracciones de Kuala Lumpur. Las capitales siempre me fascinan (será porque soy de una gran ciudad), pero en KL me era imposible concentrarme y dedicarme a escribir: todos los días había una comida desconocida que probar, un lugar distinto que visitar, una persona nueva que conocer. Así que decidí pasar de un extremo a otro y me vine a un pueblito recluído en medio de las montañas. Pasé de los 37 grados de temperatura a los 20 grados de “frío” de Cameron Highlands, cambié el ruido de autos por el sonido de la naturaleza, vine en busca de paz y terminé rodeada de… frutillas.

Cameron Highlands queda a unas cuatro horas de Kuala Lumpur (o cinco y media, si hacen como yo y sacan el pasaje más barato pensando que son re vivos y descubren que se trata de un colectivo que a mitad de camino se transforma en transporte público y para cada cinco minutos a levantar gente en cada pueblo). Esta zona montañosa de Malasia está conformada por varios pueblitos: el más popular es Tanah Rata, de aproximadamente tres cuadras de largo. ¿Cómo sé que es el más popular? Porque hay un Starbucks en pleno “centro” (no creo que el Sr. Starbucks apueste a un lugar no turístico)… en fin. Viajé con mi amiga Belinda (local) y su compañera de universidad, Senna, una chica de Finlandia. Mientras Belinda temblaba de frío con los 20 grados de este lugar, Senna se sentía como en pleno verano finlandés. Para mí el clima acá es ideal, tan lindo que me gustaría que todo el Sudeste Asiático fuera así. Apenas llegamos se largó a llover (típico de lugar montañoso), nos bajamos del colectivo y en la terminal un señor nos ofreció un hostel interesante: cuarto privado con baño propio, 60 RM (19 dólares) por las tres. Y la oferta matadora: él nos llevaría hasta ahí en una minivan. Así que nos subimos y una cuadra y media después nos bajamos en la puerta. Volvimos a preguntar el precio y el dueño nos dijo 50 RM por las tres mientras el conductor de la combi puso cara de culpable. JA!

¿Qué se puede hacer en Cameron Highlands? Bueno, podés hacer un tour de un día y visitar las plantaciones de té, los campos de mariposas, la flor más grande del mundo, los cultivos de frutillas, los asentamientos indígenas; podés hacer trekking por la selva, visitar varios tipos de bosques, ver el amanecer y el atardecer desde una montaña, encontrar distintos tipos de árboles y aves… o podés no hacer nada de esto y pasarte las horas caminando por ahí y sacándole fotos a las frutillas.

El tema es así. Hay ciertos lugares que son conocidos por “algo”: el volcán más furioso, la montaña más verde, las cataratas más prolijas, la comida más engordante, los festivales más bizarros, la música más tranquilizadora. Y hay lugares como Cameron Highlands que son famosos por sus frutillas. O por lo menos yo siempre recordaré este rincón de Malasia no por sus campos cultivados de frutillas de calidad, sino por su merchandising ingenioso y abrumador. La consigna es: encontremos aquello que nos represente como lugar y llevemoslo al extremo. Entonces si uno viene como visitante a este valle y camina por los mercados o calles principales de cualquiera de los pueblitos que lo conforman, se encontrará con: relojes con forma de frutilla, llaveros con forma de frutilla, almohadones con forma de frutilla, aritos con forma de frutilla, bolsos con estampado de frutilla, ojotas con detalles de frutilla, gorros con dibujos de frutillas, toallones con motivos de frutilla, pantuflas con peluche de frutilla. Y tampoco sería raro que le ofrezcan: té de frutilla, licuado de frutilla, helado de frutilla, torta de frutilla, ensalada de frutilla, mousse de frutilla, frutillas secas, chocolate con frutilla, frutillas con crema, frutillas.

¿Qué puedo decir? Mis días en Tanah Rata fueron muy relajantes… Cuando Belinda y Senna se fueron, llegó Journey, mi amiga china. Por suerte somos bastante parecidas en cuanto a actividades que nos gusta o no hacer, y como ella tampoco tenía ganas de sumarse a ningún tour (y gastar 30 dólares), diseñamos nuestro propio trekking: caminamos de mercado en mercado y de restaurante en restaurante. La pregunta más recurrente de estos días fue: ¿adónde vamos a comer? Así que desayunamos un cheese naan (algo así como un panqueque con queso) y un masala tea (té indio de especias) en el local de comida india, almorzamos Fried Kuay Teow (fideos chatos fritos con pollo y verdura) en el lugar de comida china, tomamos café en un barcito, cenamos una sopa y más comida china, y así sucesivamente. Por suerte este sector de Malasia es barato: una cama en un dormitorio compartido, 3 dólares, un almuerzo abundante, 2-4 dólares, una remera que dice I love Cameron Highlands, 1.50 dólares. Kuala Lumpur es un poco más caro: una cama en un hostel, 8 dólares, un almuerzo, 3-6 dólares, una remera que dice I love KL, 5 dólares.

A pesar de que puedo quedarme hasta tres meses en Malasia, estos son mis últimos días ya que tengo que seguir camino. Mi próxima parada será Melaka, ciudad colonial de Malasia, y después de eso, Singapur, uno de los países más avanzados del Sudeste Asiático. Y después, Indonesia, y después, Filipinas, y después y después y después. Mejor disfruto que todavía estoy acá y me tomo un té de frutilla mientras miro cómo llueve en este pueblito en plena montaña en algún lugar del mundo.

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Comentarios acerca de Frutillas fotogénicas

  1. Belu 11/05/2010 at 00:09 #

    Frutillitas! como me gustaba esa serie :)
    que grosas las frutillas, y que rico un licuado de banana con frutilla mmmmmm o frutillas con crema y chocolate mmmm y mmmmm.
    Que lindo nenaaaa!! y que caros los tours!
    besos miles, cuidese

  2. Sofi F. 11/05/2010 at 01:09 #

    ani!!! que lindo el videooo!! te queria ver un poquito a vos : ( pero por lo menos escuchamos tu voz :D
    que lindo todas las cosas que se podian comprar, yo me hubiese fundido!! pudiste no comprarte nada?? jajaja
    segui escribiendo que estoy en cama y me robas una sonrisa entre tanta fiebre :S
    besoooooo
    mejor q no hayas hecho tour! no hay como conocer uno solito caminando!

  3. Mariel 11/05/2010 at 02:09 #

    Awwwww…hacía mucho que no te escuchaba hablar. snif. lagrimón.
    Traeme una remera de I love frutillas de un dólar. jajajajajaja

  4. Mery 11/05/2010 at 02:55 #

    Es mi paraísoooooo
    De ahí trajeron mi billetera!!
    De chica me disfrazaba siempre de Frutillitas y eso me trajo los traumas de adulta

  5. Chani 11/05/2010 at 03:24 #

    Otro gran post… lo volvi a leer escuchando el tema (“strawberry field forever”) y parecia que estaba en el bar de donde escribiste mirando como llovia afuera

  6. Lau 26/08/2010 at 06:27 #

    beautiful text!

  7. sofia della cella 07/06/2016 at 19:59 #

    me encanto!! hermoso tu relato

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