Este post pertenece a la serie Historias minimalistas de Malasia: un intento de viajar liviana, solo con mochila de mano, y de fijarme en los detalles, en las historias chiquitas. Después de cinco visitas a ese país, me pareció bueno cambiar de perspectiva.

La azafata me pregunta si quiero tomar algo. Le pido un vaso de jugo de naranja, ilusa yo, creyendo que era gratis. Me muestra la botella y me dice: “9 rinngit” (3 dólares). Le pido un vaso de agua, pensando que seguro que ese sí era gratis. Me mira, agarra una botella de 300 cc y repite: “9 ringgit”.

Le agradezco y sigo mirando por la ventana, sin jugo ni agua.

Escucho que mi compañero de asiento, un malayo, le dice a la azafata: “Wait, give me two orange juice” (“Deme dos jugos de naranja”), y pienso: que no sea para mí, me daría mucha vergüenza. Paga con 50 ringgit y me ofrece uno: For you, don’t worry, it’s on me. (“Para vos, no te preocupes, yo invito”).

Le agradezco, abro el jugo y veo que está listo para entablar conversación. Me cuenta que es de Borneo (Malasia del Este), que acaba de escribir una canción y que le gustaría que yo la leyera. Me da su cuadernito con un texto escrito en lápiz negro. Leo el texto tratando de entenderlo pero no llego a captar el concepto. Le digo “It’s nice” (“qué lindo”) y le pregunto qué género de música hace. Me mira, como si la respuesta fuese obvia, y declara: “Heavy Metal”. Y yo que pensaba que era una canción de amor onda Jack Johnson.

Me pregunta de qué trata la canción, quiere saber qué interpreté. La vuelvo a leer, poniendo todas mis energías en no decir cualquier gansada. La última frase dice algo así: “And when you come, morning star, mankind will die”. Cuando “él” venga, se termina la humanidad. Lo miro y le pregunto, tímidamente, lo obvio: “About the end of the world?” (“¿Sobre el fin del mundo?”) (juro que estuve muy cerca de preguntarle si era acerca de la segunda venida de Jesús).

Y me dice: “It’s about the Devil, he is the ‘morning star’” (“Es acerca del Diablo, él es la estrella de la mañana”).

Ahhh…!

Me pareció muy peculiar que un cantante de Heavy Metal de Borneo me hiciera leer una canción acerca del Diablo en pleno vuelo de Indonesia a Malasia. Pero así fue, y sí, ahora que lo pienso, era obvio que hablaba del Diablo. Cómo no me di cuenta, tengo que estar mejor preparada para estas cosas.