(Bulé: persona occidental de pelo rubio, piel blanca y rasgos “exóticos” que produce admiración y veneración entre la gente de Indonesia. Usos de la palabra: “Esa bulé es igual que las de la tele”, “Miren! Bulé! Bulé! Foto!”)

Cuando decidí unirme al viaje de Rheden (mi amigo y anfitrión de Jakarta) y otros couchsurfers a Karimunjawa, un grupo de islas al norte de Java, jamás imaginé que mi itinerario iba a ser tan distinto al “oficial”. El plan consistía en pasar cuatro días en las islas “con amigos”, como si nosotros nos fuésemos un fin de semana largo a Mar del Plata o Pinamar, algo completamente normal y predecible. Pero oh descubrimiento: lo que se considera normal en un rincón del mundo puede volverse raro y sorprendente para alguien que viene del otro.

Día 1: Ida a Karimunjawa

Itinerario Oficial (IO):

08.30 – Reunión en el puerto de Jepara para tomar el barco a Karimunjawa

09.00 – Salida del barco hacia las islas

15.00 – Llegada a Karimunjawa

16.00 – Tiempo libre

21.00 – Cena

Itinerario Bulé (IB):

08.30 – Reunión en el puerto de Jepara con mis compañeros de viaje: Rheden y Sitta, una chica musulmana, también couchsurfer de Jakarta. El organizador del viaje nos pide nuestros nombres para tacharlos de la lista. Supe que algo pasaba cuando vi que al lado de mi nombre (escrito a mano) decía Bulé (escrito a máquina y tachado con la misma birome que luego escribió “Aniko”). AJÁ. ¡Soy más que una simple bulé, che!

Sitta, Rheden y yo

09.00 – Sale el barco hacia Karimunjawa. Miro a mi alrededor: hay aproximadamente cien pasajeros, unos 20 serán de Couchsurfing. Edad promedio: 24. Cantidad de bulés: dos (yo y un chico muy rubio que se la pasa tocando canciones de Oasis y REM con la guitarra durante todo el viaje). Me sacan algunas fotos disimuladamente.

11.00 – ¿Falta mucho? Tengo sueño. Por lo menos unas cuatro horas más. Viajamos en la cubierta, con un calor de morirse. Los tripulantes improvisan un techo con un pedazo de lona y en el acto todos se amontonan debajo para disfrutar un cuadradito de sombra. Rheden (algo así como mi traductor cultural) me explica que nadie quiere que su piel se vuelva más oscura por el sol, al contrario, muchos usan una crema especial para blanquearla. Él incluido.

13.00 – Tengo hambre así que me doy una sobredosis de “snacks”: Onde-Onde (unas pelotitas rellenas de algo dulce, cubiertas de semillas de sésamo), Lemper (arroz pegajoso, como el del sushi, relleno de pedacitos de pollo, envuelto en hojas de banana), pan relleno (de banana o de salchicha o con gusto a pizza picante), torta de Pandan (verde y con hojas). Después, a dormir un rato.

El famoso OndeOnde… tan rico

15.00 – Llegada a Karimunjawa, isla principal del archipiélago. Nos reunimos con el resto del grupo para ir todos juntos hacia la casa donde viviremos. Nos viene a buscar (por favor escuchen esta) EL TRENCITO DE LA ALEGRÍA. El mismo que usamos para ir por la noche porteña (o argentina) previo a nuestra fiesta de egresados. Con un intento de Mickey dibujado en el frente, bocina musical y todo. No lo puedo creer. Le cuento a Rheden sobre el uso de este trencito en Argentina y él no puede creerlo.

17.00 – Tiempo libre. Quiero nadar, hace mucho calor. Rheden, Sitta y yo vamos en busca de un pedacito de playa pero lo único que encontramos cerca de nuestra casa es el puerto. Al parecer se corre la voz de que hay una bulé acercándose al muelle, así que de repente soy observada por todos los pescadores/marineros/capitanes que se asoman desde sus respectivos barcos. Me saludan, me piden que les saque fotos, me miran, me miran, me miran. ¿Nadamos acá? me dice Rheden. Bueno. Pero voy a ser musulmana por un día y voy a nadar con ropa igual que ustedes, ni loca nado en bikini frente a toda esta gente que no está acostumbrada a ver mujeres nadando en bikini. Cuando los pescadores ven que nos acercamos al mar, todos se agrupan rápidamente en la rambla y se sientan a mirar “el show”: yo nadando. Me sacan fotos, me señalan, me miran cual espectadores frente a la pantalla del cine, desde que entro hasta que salgo del agua. Me siento la orca de Mundo Marino, ¿tengo que hacer algún salto acrobático? Cuando salgo del agua, tengo que pasar obligatoriamente entre ellos y el grupo se divide en dos y forma una pasarela para que yo camine. Le digo a Rheden que esto solamente pasaría en Argentina si la mujer que se tira al mar estuviera desnuda y regalando botellas de cerveza.

Miradas

Pescadores mirando el show

20.00 – Camino hacia otro muelle y me siento con varias personas a mirar la luna. Sacamos fotos. Estoy tan agotada que nunca llego a la cena, muero en la cama antes.

Día 2: Snorkeling

Itinerario Oficial:

04.30: Hora de rezar

07.00: Desayuno

08.00: Sale el barco que nos llevará a distintas islas a hacer snorkeling

16.00: Volvemos a Karimunjawa

17.00: Rezo y tiempo libre

Itinerario Bule:

04.30: Escucho el canto de la mezquita vecina. Sigo durmiendo.

05.30: Escucho el canto del gallo adentro de la casa. Sigo durmiendo.

06.30: No soporto más el calor. Me levanto.

07.00: Está listo el desayuno: arroz con pescado. Paso. No me siento muy bien por el calor. La dueña de la casa se siente un poco ofendida porque no como lo que cocinó y piensa que hizo algo mal y que su comida es fea. ¿Cómo le explico en bahasa que no puedo comer pescado tan temprano?

07.30: Me olvidé de un pequeño detalle, acá todos nadan con ropa, hombres y mujeres, así que tendré que hacer lo mismo, pero no tengo un pantalón de tela que se seque rápido. Tendré que usar las babuchas de dormir. Voy en busca de un negocio como para comprar algun pantalón así nomás, pero no encuentro nada que me sirva.

07.45: Caminamos hacia el muelle y empiezo a sentirme muy mal, tengo ganas de vomitar. Me siento a mitad de camino y Sitta se ofrece a hacerme masajes con aceite de eucaliptus. Es una genia, me hace algún tipo de acupuntura o un hechizo, no sé, pero a los pocos minutos ya me siento mejor.

08.00: Sale el barco y me quedo dormida en la cubierta. Por suerte no sufro mareos en el mar, al contrario, el movimiento del agua me relaja y me hace sentir mejor.

09.00: Llegamos a la primera isla. Me siento mal. Nado un rato en bikini (después de pedirle permiso a Sitta quien nada con ropa y velo incluido), con el salvavidas puesto para disimular, pero me siento muy incómoda y salgo del agua. Todos nadan con ropa.

11.00: Volvemos al barco y vamos hacia otra isla. Duermo en el barco.

El barco que nos lleva de una isla a otra

12.00: Nos bajamos para almorzar en un muelle. Como un poco de arroz. Duermo en el muelle.

13.00: Me despierto y estoy sola, todos se fueron del muelle para no perturbar mi sueño (según me dijo Rheden más tarde). Camino hacia la playa donde están todos. Me duermo en la arena.

14.00: Todos nadan y se sacan fotos. Una chica ve que me siento mal y me trae un remedio natural hecho de plantas para sacar “el viento malo” de mi cuerpo. Me lo tomo. Sigo durmiendo.

15.00: Vamos a la última isla, un pedacito de arena en medio del mar. Esta vez nado con ropa, nos sacamos fotos, volvemos al barco. No entiendo cómo pueden soportar tener toda la ropa mojada y pesada pegada al cuerpo. Me siento incómoda.

La islita diminuta

Todos en la isla en medio del mar

16.00: Volvemos a Karimunjawa. Le pregunto a Rheden si conoce los Muppets y le digo que él me hace acordar a la rana René porque está todo vestido de verde. Nos reímos. Empiezo a sentirme mejor.

Sitta, la Rana Rheden y yo

17.00: En la casa, me pongo a charlar con Melati, una chica musulmana también. Le muestro fotos de mi viaje anterior y de Argentina. Escucho a los chicos de la isla leyendo el Corán en árabe al unísono. Muchos de los que están en la casa sacan su alfombra, se visten adecuadamente y rezan.

21.00: Después de cenar, Mel me dice que hay un grupo de chicos que quiere hablar conmigo para hacerme preguntas pero que no se animan a buscarme. Me acerco a donde están y los saludo. Me invitan a jugar a las cartas.

21.10: Rheden, mi traductor oficial, me traduce las preguntas que me hacen los chicos: Do you have Facebook? Do you have a cellphone? Do you have kids? Are you in a relationship? Do you miss your country? What do you think of indonesian men? Me río mucho.

21.30: El interrogatorio terminó, jugamos a las cartas, un juego llamado “Cangkulan” o (diggin the rice field), bastante simple de entender, pero no voy a explayarme en los detalles ahora. El que gana le pinta la cara de negro con madera quemada al que pierde. Si hay empate, hacen piedrapapelotijera versión china.

22.30: Anuncio que me voy a dormir. El juego se termina en el acto, el grupo se desarma, todos se van a dormir.

Los chicos del interrogatorio

Día 3: Más mar, más snorkeling, más islas

07.30: Soy yo otra vez, ya me siento mucho mejor. Me despierto con hambre, hasta que veo que me esperan cabecitas de pescado frito de desayuno. Paso. PERO: la dueña de casa me preparó una comida especial para mí. Huevo frito con noodles. Vamossss. Me lo devoro.

07.50: Mientras esperamos a que salga el barco, Mel me cuenta que los chicos con los que jugué a las cartas me pusieron un apodo: OndeOnde Girl (porque les dije que me gustaba comer OndeOnde), y que estaban pensando en regalarme OndeOnde para que me lleve en el colectivo a Bali. También me dice que hay dos que se enamoraron de mí y están compitiendo. AJÁ. Y que “nunca vieron a una bulé como yo”. Es peligroso halagar tanto a una leonina, es sabido que nos inflamos con este tipo de cosas.

08.00 – 17.00: Snorkeling at Paradise. El barco nos lleva a varias islas para hacer snorkel. Esta vez nado con un short y una remera, me siento mucho más cómoda que ayer. Veo los corales más lindos de mi vida, con pececitos de todos los colores. Llegamos al mar más transparente en el que nadé jamás, realmente un paraíso. Almorzamos. Seguimos con el snorkel. Me canso de nadar. Me duermo en el barco mientras el resto mira el atardecer y se saca fotos saltando de las palmeras.

El Paraiso. Nada mas que decir.

Snorkeling

18.30: Ceno GadoGado, verduras con salsa de maní.

20.00: Me reuno con los chicos otra vez a jugar a las cartas, pero esta vez no tenemos traductor así que intentamos entendernos en un inglés y bahasa rudimentario. Está complicado.

21.00: Melati y yo charlamos acerca de las reglas de las relaciones hombre-mujer en Indonesia y en Argentina. Dos mundos totalmente distintos.

23.00: Heme aquí subiendo esta historia para ustedes. El viaje todavía no terminó: mañana volvemos en el barco a Jepara (otras 6 horas) y de ahí sigo rumbo a Bali (como 15 horas más). Va a ser un largo día y pueden pasar muchas cosas divertidas y/o bizarras (de esas que suelen sucederme a mí…). Los mantendré informados cuando llegue a Bali.

Cambio y fuera. Esta bule se despide por hoy.

Somos una gran familia