Este post forma parte de la serie “Asia de la A a la Z”, un abecedario personal de mis experiencias en Asia.

La X es una incógnita. Es una letra en la que caben muchas respuestas, muchos significados, muchos números distintos. Todo depende de cuál sea la ecuación inicial.

Es una letra difícil, pero es una de las que más usamos al viajar, aunque no nos demos cuenta.

X1. Como escribí alguna vez mientras viajaba por Vietnam, viajar a un lugar desconocido es como acudir a una cita a ciegas: nunca sabés qué vas a sentir hasta que estés cara a cara con el lugar. Te pueden decir que es “el mejor lugar del mundo”, “el lugar más aburrido”, “el lugar más divertido”, pero solamente sabrás qué te genera cuando estés ahí. La ecuación es “yo” (persona que viaja) + “lugar” (algún lugar del mundo) = “x” (misterio, incógnita, la gran pregunta: ¿me gustará?). Un viaje es, al fin y al cabo, una incógnita. Y como cada cual se hace preguntas distintas antes de viajar, no existe una sola respuesta.

X2. La X también se usa para definir tamaños: XS, XL, XXL. Pero, al igual que en el caso de la ecuación anterior, esa “X” sigue siendo relativa. Cuando llegué a China (más específicamente a Chengdú), descubrí el significado asiático de “grande”: los platos de comida tenían el diámetro de un disco de vinilo, los edificios eran bloques de concreto masivos, las veredas eran diez veces más anchas de cualquier vereda que conocí, las cuadras era tres veces más largas que las de Buenos Aires. Así que lo que en un lugar del mundo es considerado “grande”, tal vez en otro sea “chiquito” (y viceversa).

X3. Y la X también se utiliza como signo de multiplicación. Aunque no seamos demasiado matemáticos, cuando viajamos la usamos siempre y de manera casi automática. “Esto cuesta 9000 rupias, eso sería un dólar, multiplicado por 4…”, “Ese hostel cuesta 5 dólares, está bien, son 20 pesos por noche”, “En Vietnam comí un plato de mariscos por 40.000 dong… algo así como 2 dólares, osea 8 pesos… ¡un regalo!” Creo que es imposible frenar a nuestro cerebro en esta: por más que no querramos, siempre hacemos la cuenta mental para saber cuánto estamos gastando en nuestra moneda.

Y, si multiplicamos la X por 3, sale la famosa XXX.

La X, como ven, es una de las letras más viajeras.

La primera foto la saqué en Singapur y la segunda en Hong Kong.