Mis 10 lugares en América latina

Esta es la primera vez que escribo acerca de América latina en Viajando por ahí.

Les cuento, para quienes no me conocen, que en el 2008 hice mi primer viaje largo como mochilera: entre enero y octubre de aquel año viaje por tierra por Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua y Honduras. Algunos tramos viajé sola y otros los recorrí acompañada. Descubrí que Sudamérica es uno de mis lugares preferidos en el mundo y confirmé mi pasión por los viajes y por entrar en contacto con otras culturas y personas. Escribí varios relatos para un blog que ya no existe, pero que aún pueden leer acá. Aquellos escritos fueron, tal vez, el precedente de este blog.

En ese viaje encontré rincones, paisajes y personas que siempre recuerdo. Estos son 10 de esos lugares en los que me refugio con la imaginación cada vez que necesito pensar en cosas lindas:

1. El desierto de Ica (Perú)

Esta foto me la sacó Vicky, mi amiga y compañera de viajes, en el desierto de Ica, a pocos metros del oasis de Huacachina. Nos habíamos ido a ver el atardecer desde una de las dunas que rodean al oasis y estuvimos ahí sentadas un largo rato, alejadas de toda civilización, de cualquier ruido. Aquel día fue la primera vez que caminé por un desierto de arena y me encantó sentir cómo se me hundían los pies con cada paso que daba. Unos días más tarde, cinco argentinas (Vicky, Vero, Flor, Pau y yo) nos fuimos a caminar y nos perdimos, por unas horas, en el desierto de Ica. Aquel fue uno de los días más surrealistas de nuestras vidas y si digo que fue “de película” me quedo corta… (tal vez algún día lo cuente, pero por ahora queda como un genial recuerdo entre nosotras).

2. El lago Quilotoa (Ecuador)

Viajé a Quilotoa con mis amigos Pepe, un ecuatoriano, y Mark, de Estados Unidos, sin saber qué esperar. Tuvimos que cambiar de transporte varias veces y hacer el último tramo a dedo en un camión. Cuando llegamos, todo el pueblo (ínfimo) estaba cubierto de niebla y casi no había gente. Bajamos una escalerita y empezamos a descender por la niebla; cuando se disipó, nos encontramos de frente con un inmenso lago y en ese momento nos dimos cuenta: estábamos descendiendo por el cráter de un antiguo volcán. Tardamos algo así como una hora en llegar a la orilla y nos quedamos ahí el día entero, escuchando el silencio, juntando flores de distintos colores y buscando caras en las rocas. Quilotoa es, sin dudas, uno de los lugares más lindos y silenciosos que tuve la suerte de conocer en mi vida.

3. El Salar de Uyuni (Bolivia)

Si hay un lugar que cura el alma, es el salar de Uyuni, en Bolivia. Me acuerdo que la primera vez que fui (sola) me tiré sobre la sal, me saqué esta autofoto y escribí en mi cuaderno: “14.000 km2 son suficientes para cerrar cualquier tipo de herida”. Y así es. El salar de Uyuni es místico y mágico. A veces, si hay inundaciones, toda la sal queda cubierta de agua, las nubes se reflejan y es imposible ver la linea del horizonte que separa el cielo de la tierra.

4. El valle de cocora (Colombia)

Caminé por este valle con una chica suiza. Ya no me acuerdo de su nombre, en mi memoria pasó a ser “Aquella chica suiza con quien pasé una tarde en el Valle de Cocora, mirando las palmeras de 60 metros de alto y saludando a las vacas que se nos cruzaban”. Sin embargo me acuerdo que me dijo, sorprendida, que aquel valle le hacía acordar a los paisajes de Suiza. Este valle, ubicado en el Eje Cafetero de Colombia, en las afueras de Salento, es uno de los lugares más verdes que conocí en mi vida. Y es un paisaje por el que sigo caminando y saltando cual Heidi cada vez que quiero.

5. Cartagena de Indias (Colombia)

Siempre soñé con llegar a Cartagena de Indias. No sé por qué, pero hay algo de esa ciudad caribeña que me atrae demasiado. Cuando por fin, después de cinco meses de viaje por Sudamérica, llegué, no me sentí decepcionada. Me acuerdo que me compré Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, y me lo devoré en pocos días, sentada sobre la muralla del Centro Histórico frente al mar. Sin embargo, lo que más me gustó de Cartagena fue Getsemaní, el barrio que está fuera de la Ciudad Amurallada, ese lugar un poco más sucio, menos conservado, más venido abajo, menos turístico y más auténtico. Ese barrio donde las mujeres se sientan en reposeras en las veredas durante el día, los chicos caminan descalzos y los hombres borrachos caen desmayados durante la noche. Ese barrio con verdadero sabor caribeño.

6. San Blas (Panamá)

El viaje de cinco días en velero desde Cartagena (Colombia) hasta San Blas (Panamá) fue uno de los mejores momentos de mi travesía. La noche que salimos hubo tormenta eléctrica en medio del mar Caribe y pensé que no iba a sobrevivir para contarla, pero al día siguiente salió el sol y un grupo de delfines nadó al lado del barco durante un ratito (breve pero inolvidable…). Después de 48 horas seguidas de navegación, sin ver más que ballenas, delfines y tiburones, llegamos al archipiélago de San Blas, del lado panameño. El archipiélago está conformado por 365 islas (una para cada día) y habitada por la comunidad de Kuna Yala, un grupo indígena americano que sigue manteniendo sus tradiciones. No permiten ningún tipo de inversión extranjera en la Comarca y viven ahí sin los “lujos” que muchos consideran necesarios. Aquel lugar es mi paraíso y si algún día me preguntan dónde quiero morir, que sea bajo una palmera en una de estas 365 islas.

7. Punta Negra (Lima, Perú)

Este lugar probablemente esté teñido por mi gran amistad con Mirla, una chica peruana oriunda de Punta Negra, a quien conocí en Lima y luego recibí en mi casa en Buenos Aires. Cada vez que veo esta foto me acuerdo de nosotras dos caminando por Lima hacia la parada de la combi que nos llevaría a Punta Negra, me acuerdo de cómo se nos pasó el tiempo volando mientras charlábamos acerca de la vida; me acuerdo de cuando llegamos a aquel pequeño pueblo costero ubicado sobre un paisaje desértico y fuimos a su casa, donde conocí a su lindísima familia; me acuerdo de nuestras caminatas hasta las rocas, de nuestras conversaciones, de esa linda sensación de haber conocido a una amiga “para toda la vida”. Me acuerdo del castillo de Punta Negra, de las historias, de la arena, del mar. Y no veo la hora de volver y pasar unos días ahí.

8. Antigua (Guatemala)

Antigua Guatemala es una de esas ciudades coloniales que tanto me gustan, con paredes descascaradas, con la pintura despintada y los colores casi borrados por el sol. Es un lugar donde no hay mucho para hacer más que caminar o sentarse a mirar la vida desde el banco de una plaza. Un lugar donde la gente te saluda si pasás por la puerta de su casa, un lugar donde todos te miran con curiosidad. Me acuerdo que una vez estaba sentada en un parque y una nena vino corriendo a ofrecerme collarcitos y pulseras, cuando me escuchó hablar en español se asustó: “¿Por qué no hablás inglés?”, “Porque soy de Argentina y allá se habla español”. Me miró por unos segundos y se fue corriendo a esconderse detrás de la madre.

9. Montevideo (Uruguay)

Uruguay es un país en el que me quedaría a vivir, sin dudas. Me encanta la gente, me encanta la tranquilidad, me encanta sentarme en la vereda con mis amigos montevideanos y charlar sin preocuparnos porque dejamos la puerta abierta. Todavía me acuerdo del día que saqué esta foto, en el 2010. Era el primer lunes de enero, pero parecía domingo. Las calles del centro estaban vacías, había muy pocas personas desparramadas cual fantasmas en los rincones y esquinas, formando parte de un set abandonado, de una escenografía cerrada por feriado. Todas las rejas estaban bajas, las puertas y ventanas cerradas, no sé si era porque la gente estaba adentro o porque todos se habían ido. Juro que ese día sentí que la ciudad estaba ahí, inmóvil, solamente para sacarle fotos.

10. Colonia del Sacramento (Uruguay)

Este es otro lugar que está teñido por los increíbles días que pasé con mi mejor amiga Maru. Nos fuimos a Colonia, alquilamos un scooter y salimos a dar vueltas por las callecitas empedradas. Aquel día, Colonia, al igual que Montevideo, también parecía una ciudad fantasma, construida solamente para nosotras, nuestra cámara y nuestra motito. Nos perdimos, pasamos de la ciudad al campo en pocos minutos, vimos la plaza de toros que ni sabíamos que existía, anduvimos despacio y a toda velocidad, llevamos de paseo a dos amigos entrerrianos (¿aún se acordarán? ¿tuvieron miedo en esa moto?), filmamos videos graciosos, perseguimos a otras motos para ver cómo reaccionaban, hicimos una pavada tras otra y construimos un lugar al que siempre volvemos en nuestras charlas.

Bonus track: Buenos Aires (Argentina)

Buenos Aires me inspira y me frusta, me alegra y me agobia, me hace reir y me hace llorar. Mi relación con mi ciudad es de amor-odio. Cuando estoy allá me quiero ir lo antes posible, cuando estoy lejos confieso que un poquito la extraño…

Esta foto se la saqué a amiga Mirla cuando fue a visitarme en el 2009, parada en la Facultad de Derecho, frente a “La flor”. Esta vista me hace acordar a los domingos cuando salía a dar vueltas en bici y pasaba frente a la flor cuando ya empezaba a bajar el sol. Y tal vez eso, salir a andar en bici un domingo por la ciudad, sea una de las cosas que más extrañe de allá.

A veces quisiera dividirme en mil pedacitos y volver a todos estos lugares… ¿Ustedes también tienen lugares así? ¿A dónde volverían si pudieran hacerlo en este momento?

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Aniko Villalba

Soy argentina, tengo 26 años y estoy viajando por el mundo de mochilera hace cuatro años. Todo empezó con un sueño y la decisión de dedicarme a aquello que me hace más feliz: viajar. Ya recorrí más de 25 países y no pienso frenar hasta dar la vuelta al mundo. Además escribo, saco fotos y de vez en cuando reflexiono. Mirá mi Portfolio de fotos, agregame en Facebook y lee más acerca de mí.

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33 Comentarios en “Mis 10 lugares en América latina”

  1. Ricky 03/05/2011 at 06:04 #

    Me encanto el post, tanto por las fotos y descripciones de los lugares como por la consigna q planteas, creo q todos tenemos uno o unos lugares donde nos refugiamos imaginariamente cuando necesitamos un relax. Yo tambien soy de Buenos Aires pero estoy viviendo en Barcelona, y comprendo a la perfeccion lo q comentas de la relacion amor-odio por q me pasa lo mismo. Pero si tengo q decir lugares donde siempre kiero volver, por las sensaciones q me generaron… claramente uno es Buenos Aires y el otro es Florencia.

    Saludos!

  2. tienenojos.com 03/05/2011 at 07:09 #

    Muy bueno como siempre!!

    Donde volvería en este momento…. la lista no es muy larga por que tampoco visite muchos sitios… pero volvería a cualquier rincón de la India, o a la bellísima Lofoten….buf quien pudiera vivir viajando, no sabes la envidia que me das.

    Un abrazo

  3. Vik 03/05/2011 at 09:12 #

    Ani!!

    un honor haber viajado con vos en 2 de tus lugares preferidos :)
    y en buenos aires, claro…
    ya vamos a ir a buscar mas lugares preferidos a India !!

    muy bueno el articulo!!! y las fotos!!!

    besotes muchos

  4. Maru 03/05/2011 at 09:45 #

    Mis lugares preferidos, a los que vuelvo con mis recuerdos cada vez que puedo: Valparaíso (Chile), Potosí (Bolivia) y Cabo Polonio (Uruguay).
    Recuerdo el día de Colonia como uno de los más felices de mi vida, fue increíble. Ya vamos a estar viajando “juntas” por ahí, esperame que ya voy! Te acordás la energía que transmitíamos? Sensación de felicidad y alegría, tu amistad me transmite eso. Te quiero.

    • Harold 03/05/2011 at 18:49 #

      Saludos Maru y Ani!!! Seguuuro que la pasamos muy bien nosotros con su compañía! Gracias por el paseo en moto! Todavía me acuerdo que pensé que eras española, jaja… un abrazo grande GURISAS!

      P/D: avisá cuando vuelvas y nos juntamos los cuatro…

      Harold

      • Aniko Villalba 04/05/2011 at 06:32 #

        genioooo, qué bueno que te acuerdes de aquel día y que no hayas tenido miedo de andar en la moto del demonio.

        Cuando vuelva nos juntamos!

        Saludosss

  5. xixerone 03/05/2011 at 09:51 #

    Colonia de Sacramento tiene muy pero que muy buena pinta!

  6. Celeste 03/05/2011 at 11:36 #

    Aniko, me ENCANTAN tus fotos y tus relatos!! También nací con un alma trotamundos y tus experiencias me hacen creer que SÍ es posible lograr las cosas que nos proponemos!!
    Me encantaría volver a algún rinconcito de Londres, porque es mi ciudad mágica que siempre voy a adorar, y también a un lugar al oeste de la isla de Creta que se llama Gramvousa, que es de esos lugares que cortan la respiración.
    besote!!!!

  7. Fabricio 03/05/2011 at 12:15 #

    Malvada, eso no se hace. Jugar con los buenos recuerdos debería ser un delito bajo pena de extradición. Interpol debería traerte acá lo antes posible!

  8. Flor 03/05/2011 at 12:16 #

    Ani! Nosotras tb recordamos no solo ese momento sino el tomate a la reina. el choclo con quieso. el password… chocolate ajjaja viejos momentos!!! q lindo! ahh si me pongo a recordar no paro, escuchando a capusotto en un ciber y en nuestro estado jaja. y ni habalr del primer dia q nos conocimos nada mas y nada menos q subiendo al wainapichu!

  9. ruso 03/05/2011 at 14:12 #

    Gracias a vos, viaje por todos esos lugares maravillosos, y, lo sigo haciendo!!! Donde vayas ahí estaré mirando, sacando fotos y conociendo gente igual y diferente a mí. No pares tu marcha que aun queda mucho por andar, gracias!!!

  10. Mirla 03/05/2011 at 14:41 #

    Aniiiiiiiiiiiiiiiiiiii…………. que lindo!!! y es que es verdad lo que dices, hay lugares en el mundo que ademas de los recuerdos nos dejan para siempre la amistad de personas importantes. Que seria de nosotros sin el recuerdo de personas que nos alegran la vida? y con las que compartimos para siempre sentimientos que NUNCA podrán romperse. Te quiero Ani, y aunque no hablamos seguido eres y serás para siempre una de mis mejores amigas! Y como tu me encantaría poder salir por mi arenosa Punta Negra y seguir hablando de la vida… hay tanto que me gustaría contarte.
    Mil abrazos hermana.

  11. Vicky Nesci 03/05/2011 at 18:46 #

    Yo volveria a Buenos Aires por lo menos por un dia, a pasear por Tigre o por mi casa: san isidro.
    Lo extrano tanto. Aunque como vos, cuando estaba ahi no veia la hora de irme.

    Un abrazo aniii

  12. Pipano 03/05/2011 at 21:47 #

    Qué puedo agregar a los comentarios anteriores: llenos de color, de sentimiento, de reconocimiento. Algunos viajamos con vos, otros se sorprenden por tu audacia, otros te admiran y dicen en un idioma vulgar que te envidian… pero todos caemos a tu pies por las emociones que transmitis en cada comentario. Un lujo en este siglo XXI donde todo es chato y banal. El primer viajero que nos muestra la historia fue Hannón, anterior a Heródoto y que salió de su Cartago natal a recorrer las costas occidentales de África. Y qué contaba? Como eran las costas, la población, los pastores, los animales o sea las cosas domésticas y simples. Eso fue en el 505 A.C. Qué cuentan hoy los libros de viajes, la tele…: los lugares turisticos, dónde hacer compras, la burbuja. Por eso volver a las fuentes como haces vos es más que aire fresco, es un vendaval de satisfacción. Hacele caso a Ruso. No hay camino, se hace camino al andar (Perdón don Machado).

  13. Seba 03/05/2011 at 22:22 #

    Pero como no lo voy a recordar, si fue una placentera tarde en un bello lugar, y todo comenzó con unas muchachas imitando el acento español en lo mas alto del viejo faro. Es muy bueno tu trabajo, felicitaciones y muchas gracias por el pequeño recuerdo. Un beso desde la linda Entre Ríos.

    • Aniko Villalba 04/05/2011 at 06:34 #

      gracias seba! qué lindo saber que me leen, ambos entrerrianos :)

      pd: yo jamás imité el acento español!!! jajajaja, es un misterio

      • Seba 04/05/2011 at 17:26 #

        Si, mira que los entrerrianos tenemos una memoria infalible, y después que (como dijo Haroldo) les dijimos que “pensamos” que eran españolas, ustedes dijeron que estaban forzando el acento. Espero que tu trabajo transmitiendo tus viajes nos sirvan de ejemplo para agarrar el camino con mi anteriormente nombrado coterraneo.
        Besos.

        • Aniko Villalba 05/05/2011 at 09:03 #

          jaja! hablando de memoria infalible, me acordé de algo gracioso de aquel día.
          Cuando nos dijeron sus nombres, yo estaba convencida de que Haroldo se llamaba “Garoto”, y cada vez que le pedía que me repitiera el nombre, yo seguía escuchando “Garoto”!!
          jaja mirá quién habla, la del nombre fácil! :P

  14. clancy 04/05/2011 at 05:53 #

    Hope to see the continent where you are from one day Ani!

  15. Lu 04/05/2011 at 20:27 #

    Comparto varios de esos lugares a los que la mente recurre para escapar del agobio, Cartagena de Indias y Colonia son esos espacios como detenidos en el tiempo con tanta cultura, con las raíces a la vista. Agregaría Isla Barú y Taganga, también en Colombia, una playa y un pueblito muy relajantes, y Santa Teresa, uno de mis lugares preferidos del Uruguay.
    Gracias por hacerme viajar por los recuerdos con tu “top ten”!
    Un beso!

  16. Mariana 06/05/2011 at 10:42 #

    Te escuche hoy en la radio mientras iba a trabajar..que paz ! Tengo tu edad..por primera vez en los dos ultimos 2 meses llegue temprano porque los trenes funcionaron correctamente en Buenos Aires..increible, que envidia la mía, que fantástico sería vivir viajando y cortar con la rutina..hasta que el tiempo decida cuando volver aqui.
    He vivido en Barcelona que me enseño a apreciar lo hermoso que es Buenos Aires también, extraño muchisimo Sitges, es un lugar encantador y mágico, tiene algo que te atrapa por completo y te dá esa paz del día a día, ese maravilloso mediterraneo que te permite viajar con la mente a donde quieras.
    La circunstancias de la vida me hicieron volver aqui y cada día sueño con tener la libertad de dejar todo y viajar hasta donde pueda..a veces no es facil.
    Te felicito !!! Que sigas disfrutando de este mundo hermoso ! te sigo desde aqui, viajando a través tuyo.

    Saludos

    Un beso !

    • Aniko Villalba 06/05/2011 at 13:48 #

      Hola Mariana!
      Gracias por el mensaje, me muero por conocer el Mediterraneo, desde chica es un mar que me intriga muchísimo, tal vez por su color (o por lo menos el color que siempre vi en las fotos). Me veo viviendo en algún pueblito de casas bajas a orillas del Mediterráneo… Ojalá algún día pueda conocerlo.
      Un beso desde acá,

      Ani

  17. felipe langdon 07/05/2011 at 04:58 #

    Acorto a 5 lugares favoritos. No me da el cuero (y arranca con uno que no fui!). Si fueran 6, creo que pondría a El Bolsón 6to. Me encantó. Y justo agarré un momento del año (fines de marzo) en donde los árboles estaban mitad verdes, mitad amarillos. Principios de otoño. Linda feria. Gente amistosa. Cerveza artesanal extraordinaria. Y altos ideales.
    Viene sin fotos. Imagínatelo. Ver vídeo al final.

    5. Medellín (Colombia)

    No conozco, pero dicen que es la ciudad donde el tango es más popular en el mundo. Más popular que en Montevideo, que en Buenos Aires! (en Montevideo hay un mayor porcentaje de gente tanguera que en Buenos Aires). Dicen que Medellín es preciosa. Es mi sueño ir algún día. No falta mucho. No falta mucho…

    4. Las dunas de la costa de Rocha (Uruguay)

    Creo que de ser cremado algún día, tu palmera de San Blas es mi duna de esta costa (cuando era chiquito y me atragantaba o me atoraba al hablar, mi mamá me decía “San Blas, San Blas” y me daba una palmadita en la espalda… después me enteré de que es el patrono de la garganta). Las dunas están en el camino del Cabo Polonio hacia Valisas. A las orillas de la Punta del diablo (la verdadera, no el pueblo que lleva su nombre) se erige el cerro de la Buena vista: una roca más alta que las dunas, único punto donde se ve la costa del Polonio y la bahía entera de Valisas y Aguas dulces. Esta Punta del diablo (la verdadera) fue llamada así por pescadores de principios del siglo XX. Buscaban, como todo pescador, llegar mar adentro lo máximo posible. La punta de rocas, al ser muy extensa, era ideal. El agua la va cubriendo a medida que se aleja de la costa, pero a diferencia de otras puntas, vuelve a ganar altura antes de que el mar la cubra por completo. Ocurría que, por costumbre o el sobrevuelo de alguna quimera, el pescador se dormía una siesta a la tardecita. Al despertar y girar… malas noticias: la marea les había jugado una mala pasada. De tanto en tanto, el retorno colncluía en una partida. La Punta del Diablo.

    3. Salvador do Bahía (Brasil)

    Un gigante de corazones despiertos. Estuve en 2 ocasiones con un mes de diferencia. La 2da, a fines de enero. No llegué a presenciar los bailes de carnaval propiamente dichos (por fecha), pero te aseguro que el carnaval se vive desde principio de año. Mucha gente dice que el carnaval en Salvador es más puro que en Río de Janeiro. Yo creo lo mismo. La ciudad prácticamente no duerme en estos días. Uno tampoco. Hace un calor que invita a estar afuera de noche. Pero acostarse muy tarde también significará descansar poco, ya que las murgas multitudinarias, la percusión y el despliegue emocionante de los niños y adolescentes comienza entre las 6 y 7 de la mañana. Dormí en una favela, en medio de 2 días inolvidables con Chaulis y el otro (no me acuerdo su nombre). Dos días que me han marcado muy fuerte, como pocas cosas. Desde marcas sociales, pasando por costumbres y paseos hermosos, hasta individuales por momentos de inconciencia y tensión. Son los 2 días consecutivos que considero más crecí en mi vida. Quien lo hiciera tiene que estar preparado para perderlo todo en cualquier momento. Con calma. Sólo así puede ganar. No me arrepiento. Pero paro acá. No lo recomiendo.

    2. Montevideo (Uruguay)

    El ritmo de esta capital, para un oriundo de Buenos Aires, es un paraíso. Representa tanto la pureza que falta en Buenos Aires como la mugre cuando se acumula debajo de la alfombra. Con menor densidad de población, todo es más entendible en Montevideo, así como en Uruguay. La mirada de un uruguayo a lo lejos entiende más que la nuestra. En Argentina estamos peor distribuidos: somos muchos en pocos lugares, y pocos en muchos lugares. Es cierto que casi la mitad de la población vive en Montevideo, pero he conducido un auto en hora pico en Montevideo. En un momento frené a 3-4 metros del auto delante mío. El conductor se sobresaltó y me miró por el espejo enojado. No pude evitar la risa por la reacción del hombre (y el disfrute por la mayor distancia entre móvil y móvil). Ah, tienen un cartel que se respeta, que evita el gasto de semáforos en muchas esquinas: ceda el paso. Clave. Me encanta Montevideo. Hay códigos que en Buenos Aires cambian con la luz del día. En Montevideo no. Perduran. Es cierto que hablo de la Montevideo de estos años, la del país galardonado como más democrático de América Latina meses atrás. No conocí otra. De todas formas, pareciera como si esta capital cambiara poco. Menos bastardeada que Buenos Aires, menos contaminada. Más conservada, más atenta… es para el porteño un gran refugio.

    1. Buenos Aires (Argentina)

    Su condición de megaciudad, sobrehabitada y tormentosa, y su ritmo atropellado hoy día, no quitan la nostalgia de sus calles de barrio. La ciudad que no duerme. El adoquín, la pequeña París, la Baghdad. Lo antiguo y lo moderno. El tango. Los extranjeros de ayer y de hoy. Los cafés, un amor en cada esquina. Sol de América Latina sobre el Río de la Plata, te canto mi serenata de tu pueblo que te admira. Por tus calles, por tu gente, tus recuerdos… yo te canto Buenos Aires, capital de mi Argentina.

  18. Asier 21/07/2011 at 18:28 #

    Aniko, he descubierto tus escritos en estos dias y la verdad que me estan pareciendo realmente muy interesantes. Me gusta leerlos porque, aparte de que siempre he tenido mucho inters en otros lugares del mundo, soy lo menos aventurero que te puedes imaginar, ya que apenas he salido de España, que es mi pais. Pero tengo una duda: con tus trabajos como freelance consigues dinero suficiente para financiartelos? Como se hace, economicamente hablando, para dedicarse uno a a viajar como medio de vida? La verdad es que me llama la atencion. Un beso desde Madrid.

    • Aniko Villalba 22/07/2011 at 00:37 #

      Hola Asier!
      Es difícil pero se puede, el secreto es que es más barato vivir viajando que vivir en un lugar fijo, ya que viajando hay muchos gastos que se evitan: alquileres, servicios mensuales, expensas, estacionamientos, etc etc. Tengo un sponsor que me cubre parte del viaje y el resto lo pago con ahorros o trabajos que hago desde donde sea. Ayer leí una nota acerca de los nuevos “nómades digitales”: personas que viven y trabajan desde cualquier lugar del mundo con sus computadoras (ordenadores). Es la nueva tendencia y cada vez son (somos) más!
      Saludos!

  19. Marcus 11/08/2011 at 22:58 #

    Nicaragua tiene lugares dignos de mención, si no le gustó mi país, entonces no vuelva jamás ¡¡¡¡¡Fuera de Nicaragua!!!!!

    • Aniko Villalba 12/08/2011 at 00:40 #

      Marcus por favor no me eche de Nicaragua que algún día quiero volver! Tengo muy buenos recuerdos de su país y su gente, que no lo mencione no quiere decir que el lugar no sea digno, así que no se me ofenda! Para este post elegí los lugares con más importancia sentimental para mí, son 10 preferencias totalmente subjetivas, como se habrá dado cuenta si leyó el post. Jamás hablé mal de Nicaragua, así que por favor no me hable mal a mí. Saludos.

  20. Jessica 30/11/2011 at 14:09 #

    estimada, leyendo tus mensajes…veo que somo muchas las personas que necesitamos es sensación de libertad…quiero viajar por aquellos lugares y disfrutar de su gente.
    según tu experiencia recomiendas que viaje sola o no? las otras veces he ido acompañada, pero esta vez emprenderé un viaje más reflexivo y me animo sola, pero me da un poco de temor. me gustaria saber algunos consejos.
    gracias

  21. Jessica 30/11/2011 at 14:11 #

    se me olvido decirte que soy de Chile, y no conozco buenos aires , ni Uruguay y es al menos dos lugares por los que quiero pasar y ahí aventarme hacia más arriba, porque ya hice el norte de argentina, Bolivia y Perú.
    eso si tienes contactos o recomendaciones.
    saludos y esta re bueno tu blog

  22. Diana 30/04/2012 at 17:09 #

    Disfruta las diferentes actividades que el Triángulo del Café tiene para ti. Descubre en el Turismo Rural paisajes ondulados, gente amable y la excelsa producción del café. Prueba tu espíritu de aventura y déjate llevar por el balsaje en los ríos de la región. Conoce todo lo que puedes hacer en el lugar donde toma vida el café colombiano. http://www.triangulodelcafe.travel

  23. alex 02/05/2012 at 03:37 #

    nas!!!

    Ufff!!! interezante tus viajes. queria saber si tienes algun guia turistico para cada pais o simplemente vas x donde el viento te lleva XD y en el hospedaje te kedas en hoteles o te llevas un camping, como le haces en las comidas ps no todos tenemos estomago para todo. sobre el equipaje llevas muchas cosas ps el peso no ayuda mucho :)
    me gusta viajar, pero casi siempre lo hago en mi moto. toy pensando en visitar ushuaia en septiembre k lugares me recomiendas para no pasarme nada x alto ^^
    creo k son muchas preguntas. lo siento si te incomode. tu informacion me seria de mucha ayuda.
    y ke la estes pasando rebuena onda estes donde estes.
    bye

    • Aniko Villalba 02/05/2012 at 12:38 #

      Hola Alex!
      No tengo guía turístico, voy siempre por mi cuenta e intento hablar mucho con la gente local. En cuanto al hospedaje, intento hacer couchsurfing y quedarme en casas de gente, sino me voy a hostels pero no llevo carpa porque es pesada, je!
      En cuanto a la comida, nunca me encontré con nada “raro”, siempre hay opciones para todos!
      Y el equipaje… llevo lo menos posible, solo lo estrictamente necesario :)

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