* La importancia del cuaderno de viaje

Hace unos años visité a una de mis mejores amigas en un pueblo costero al sur de Lima. En aquel entonces, su hijo Nicolás tenía 5 años. Íbamos juntos a la playa casi todos los días y nos quedábamos construyendo castillos de arena, tratando de ver delfines a lo lejos y jugando frente al mar. Nico llevaba sus baldes y palitas para la arena y yo, mi libreta verde y una lapicera.

Una tarde vimos una bandada de gaviotas que cruzaba el cielo. “¡Mira! Los pájaros están haciendo una fila. ¿Van a una reunión?”, dijo Nico. Saqué mi libreta e intenté dibujar la escena. Él me miró y dijo: “Ah, por eso llevas tu libreta a todos lados, ¡por si pasa algo interesante!”. Al día siguiente, se repitió la escena de los pájaros. “Mira, tía Ani, los pájaros. Tendrás que dibujarlos en tu libreta”. Al rato, Nico encontró una pluma en la arena y se la llevó a su casa junto con sus juguetes.

—Voy a guardarla en mi cofre de los tesoros.
—¿Y qué guardás ahí?
—Cosas que encuentro en la playa, plumas, caracoles, mi trofeo de oro.
—¿Y qué más?
—Cosas que nunca había visto.

Mis libretas de viaje son mi cofre de los tesoros y, como bien dijo Nico, son el espacio donde guardo todo lo interesante que veo mientras viajo. Desde mi primer viaje hasta hoy, nunca salí de casa sin un cuaderno. Incluso cuando me fui de vacaciones (sin computadora) a Rusia, me llevé dos cuadernos y documenté todo el viaje a mano. Hacer journaling o documentación de viajes (y de la vida cotidiana, también) es uno de mis hobbies preferidos y algo que me gusta hacer porque sí (si bien es cierto que de ahí salen las ideas para mis libros y proyectos, es algo que me gusta hacer sin pensar en posibles usos o resultados, solo porque lo disfruto). Cuando miro hacia atrás, me doy cuenta de que lleno cuadernos desde que aprendí a escribir, y a veces quisiera pasarme la vida haciendo eso y nada más.

En el 2016 empecé a dictar talleres presenciales de documentación y creatividad y a compartir lo que fui aprendiendo en estos años. Estos son algunos de los consejos e ideas que doy en mis talleres (estoy preparando la versión online!). Si están con ganas de hacer sus cuadernos de viajes, tal vez les sirvan.

* No hace falta saber dibujar ni ser escritor para tener un cuaderno de viajes. El superpoder necesario es otro: prestar atención con todos los sentidos (y encontrar la manera que más te guste de documentar todo lo que ves). Los viajes ya de por sí asombran y nos ayudan a estar más presentes. Tener un cuaderno puede ser una buena manera de darle un poco de orden a ese exceso de estímulos y experiencias que ocurren cuando estamos en un lugar nuevo. En su libro 'Cómo ser un explorador del mundo', Keri Smith dice que un cuaderno debe ser como un “maleta metafórica” donde coleccionar observaciones, pensamientos y sensaciones.

* Cómo elegir la libreta adecuada: sentir amor a primera vista. Cuando empecé a viajar me llevaba cuadernos anillados tamaño A4 (los típicos universitarios) porque me daba pena comprarme uno lindo y que se me arruinara durante el viaje. También me daba un poco de miedo “no estar a la altura” de una buena libreta, y gastar plata en cuadernos “caros” (cuando podía hacer lo mismo con uno barato) me parecía un derroche. La primera vez que usé una libreta de buena calidad (una moleskine) fue porque me la regalaron, y desde ese día no pude volver atrás. Con esto no quiero decir que haya que usar libretas caras sí o sí, sino que creo que tenemos que enamorarnos de nuestros cuadernos. En mi caso, cuanto más me gusta la libreta que cargo (porque tiene buen papel, o porque me gusta la ilustración de sus tapas, o porque es resistente o por lo que sea), más ganas me dan de llenarla. Para mí, no hay nada como escribir sobre un buen papel (más abajo les recomiendo algunas marcas que me gustan). Otra muy buena opción es hacerse sus propias libretas artesanales, totalmente a medida.

* Empezar un cuaderno nuevo es un ritual. Cada vez que empiezo un cuaderno, lo primero que hago es ponerle título, fecha de inicio y número (para saber, después, en qué orden completé las libretas). En general, el título es la intención con la que empiezo a completar ese cuaderno. Suelo poner cosas como “back to basics”, “el cuaderno offline”, “cuartito de escritura”, “lo que tengo para contar”. También numero las páginas para ir armando un índice (esto no es fundamental si solo van a llenar una libreta durante el viaje, pero sí si por ejemplo llenan una al mes y necesitan encontrar la información) y a veces le pongo secciones.

* Regla número 1: llevar el cuaderno siempre encima. Entiendo que los cuadernos pesan y que no hay nada peor que ir cargado en un viaje, pero la única manera de completarlo es tenerlo siempre encima. Para mí, es un peso más, como el de la cámara o la cartuchera, e intento no salir nunca sin él. Pueden tener dos libretas: una chiquita, para llevar encima durante el día y tomar apuntes, y una grande, para completar de noche en base a los apuntes de la otra. A mí me gusta mucho hacer journaling en cualquier momento del día, y nunca sé dónde voy a encontrar algo acerca de lo que quiera escribir o documentar.

* Regla número 2: ser constante. Un cuaderno no se llena solo. En mi experiencia, lo mejor es ir llenándolo un poco cada día, y no esperar hasta “tener tiempo” (una vez me dijeron que el tiempo no se tiene, se hace) o hasta terminar el viaje. Al principio puede ser difícil generar el hábito, sobre todo porque en un viaje no suele haber mucho tiempo libre. Por eso, sugiero que creen sus rituales y busquen un espacio o momento del día para completarlo:

– un espacio: en un café, en un parque, en un museo, en un tren, en una librería, en un aeropuerto.
– un momento: antes de dormir, al levantarse, mientras toman un té, mientras esperan el tren.

Lo importante es respetarlo todos los días.

¿Cómo se llena un cuaderno de viaje?

Todo vale. En esto creo que no hay reglas: un cuaderno de viaje se llena como cada uno quiera. Si te gusta escribir, escribí. Si preferís dibujar, dibujá. Si lo tuyo son los collages hechos con boletos y servilletas, hacelos. Al fin y al cabo, tiene que ser representativo del viaje de cada uno y tenés que disfrutarlo mientras lo hacés. Si algo te parece interesante, va a la libreta.

Algunas ideas para completar un cuaderno de viaje:

– Textos. Escribí a modo de diario los momentos destacados o la cronología de tu día, hacé retratos escritos de las personas que vas conociendo, escribí tu día en 4 escenas, copiá canciones o poesías, escribí tu fluir de conciencia.
– Dibujos. Dibujá lo que comés, un edificio o casa que te guste, copiá carteles, hacé comics de situaciones divertidas, pintá escenas o paisajes con acuarelas.
– Fotos. Imprimí y pegá fotos. Escribiles epígrafes contando algo que no aparezca en la foto.
– Listas. Hacé listas de todo lo que se te ocurra: “canciones que sonaron durante el viaje”, “sonidos que nunca había escuchado”, “historias que escuché en el tren”, “comidas que quiero volver a comer”.
– Collage. Pegá mapas, boletos, servilletas, folletos, entradas, etiquetas. Los viajes son fuentes inagotables de este tipo de cosas.
– Combiná todo lo anterior.

¿Qué materiales necesito para llenar un cuaderno de viaje?

Con que tengas la libreta y algo para escribir, ya podés empezar. Después, los materiales dependen de las necesidades de cada uno. Acá va a una lista de cosas que uso, aunque no todas a la vez. Tengo un “kit de journaling” en casa y me llevo algunas cosas a cada viaje, según cómo quiera documentarlo:

– Libreta. Después de varios años de testeo intensivo de cuadernos, estos son mis preferidos:

  • Moleskine. Si bien creo que nunca se le puede errar con una Moleskine, a mí en especial me gusta este set de 3 libretas lisas finitas (de 64 páginas c/u) y la libreta lisa clásica de tapa dura (viene en varios colores).
  • Leuchtturm1917. Son similares a las Moleskine, aunque un poco más anchas y con más páginas, también de muy buena calidad y con colores de tapa llamativos. Yo suelo usar las libretas lisas de tapa dura.
  • Traveler’s Notebook (Midori). Midori es una marca japonesa y todos los productos que hacen son de mucha calidad y están pensados para ser cómodos y funcionales. El Traveler's Notebook es casi de culto, yo lo descubrí hace poco en Malasia. Lo interesante es que las tapas se mantienen y lo que se va cambiando son los cuadernillos del interior (hay lisos, rayados, cuadriculados, con papel kraft, con papel para acuarelas, entre otros). Es una inversión pero para mí lo vale.

Elementos de escritura. Voy variando, pero me gusta escribir con:

  • Biromes (estilo Bic, las básicas negras)
  • Microfibras 0.3 (como las Micron de Sakura)
  • Pluma (hace poco descubrí las Lamy y me gustan mucho)
  • Gel pens de colores (las uni-ball de Signo son muy buenas)
  • Resaltadores (amo los Stabilo pastel)

– Elementos de dibujo/pintura:

  • Lápices de colores (L. me regaló una cajita de Polychromos una Navidad y fue el mejor regalo del mundo)
  • Marcadores (tengo uns poquitos Tombow de doble punta que me compré sueltos y la caja de Crayola Super Tips)
  • Kit de acuarelas (yo uso uno de los sets de viaje de Sakura Koi)
  • Lápiz negro, goma de borrar y sacapuntas (no tengo preferencia)

– Otros:

  • Tijeras (muy útil tenerlas, aunque no hay que olvidarse de despacharla porque sino te las sacan en el aeropuerto)
  • Regla (llevo una cortita)
  • Pegamento en barra (para mí, fundamental siempre tener uno)
  • Washi tape (una droga). Mis marcas preferidas: Aimez le style, Maste, MT. Hay temáticas de viajes (como esta). Si las quieren comprar por internet, Etsy.com me parece un buen lugar para empezar a mirar.

– Impresoras portátiles:

  • Si son muy fans de la fotografía y quieren tener la posibilidad de imprimir sus propias fotos, la Fujifilm Instax Share imprime en papel fotográfico, estilo Polaroid. Es muy portátil, pero la contra es que el papel es caro y no se consigue en todas partes.
  • Otra muy buena opción es la Canon Selphy. No es tan portátil como la Instax, pero la calidad de impresión es excelente y el costo por foto es mucho menor.

Mi kit: cuando me voy de viaje suelo llevarme una libreta + una microfibra + gelpens de colores + marcadores o lápices sueltos + unas 3 o 4 washi tapes + tijeras + pegamento en barra.

Mis amadas washi tapes

Tu libreta de viaje es tuya y te representa a vos, así que llenala como más te guste. Lo importante es que disfrutes el proceso y que no se vuelva una carga. No tenés obligación de mostrarle la libreta completa a nadie, así que usala como un espacio de libertad total. No hay nada más lindo que volver a abrir un cuaderno de viaje tiempo después de haber vuelto a casa. Además de ser un cofre de tesoros, es la manera más eficaz que encontré de teletransportarme.

 

Mapa subjetivo de viaje

Si llenar un cuaderno en blanco te intimida, pero aún así te gustaría tener un recuerdo en papel de tu viaje, te recomiendo mi journal (diario) “Mapa subjetivo de viaje”. ¿Qué es? Un diario de viaje interactivo con consignas para que completes antes, durante y después de tus viajes.

Recomendaciones para seguir explorando el mundo de la documentación de viajes:

  • El libro “Writing away: A Creative Guide to Awakening the Journal-Writing Traveler”, de Lavinia Spalding (lo consiguen en Book Depository o Amazon)
  • El libro “How to make a journal of your life”, de Dan Price (Book Depository | Amazon)
  • El libro “How to be an explorer of the world”, de Keri Smith (Book Depository | Amazon)
  • Si te gusta dibujar tus viajes, tal vez te interese la movida de los urban sketchers.
  • Para inspiración: los cuadernos de José Naranja.
  • Si te gusta la escritura creativa, las papelerías los cuadernos y las washi tapes, pasá por escribir.me, mi blog de escritura y creatividad.

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