Datos y consejos para viajar por Marruecos

[box border=”full”]Aclaración: Esta guía está basada en mi experiencia de viaje por Marruecos durante febrero y marzo de 2012. Estuve casi dos meses recorriendo el país, de mochilera y con bajo presupuesto: todos los lugares que menciono son lugares que visité, y todos los precios que pongo son los que yo personalmente pagué. [/box]

“Bienvenidos”

Junto con “Inshallah” (Si Dios, o en este caso Alá, quiere), “Bienvenidos” será una de las palabras que más escucharán durante su viaje por Marruecos. Marruecos es uno de esos países que te sacuden, que te golpean, que no te dejan indiferente. Por momentos es África pura, por momentos parece Asia (por sus colores, sus aromas, su vida callejera), por momentos se asemeja al imaginario colectivo que tenemos de “Arabia” y sus mil y una noches

Es un país repleto de estímulos, de colores y de “micromundos”: hay medinas blancas frente al mar que se parecen (según me contaron) a Grecia, hay cuevas con familias nómadas que viven en las montañas, hay ciudades alocadas e híper turísticas, hay pueblitos perdidos y silenciosos, hay medinas medievales, hay nieve (sí), hay mucho sol (dicen que Marruecos es un país frío con un sol muy fuerte), hay té a la menta a toda hora, hay regateo, hay hospitalidad, hay insistencia… Marruecos es un país que me fascinó y me agotó a la vez, y un lugar al que volvería sin dudarlo.

Acá les dejo algunos datos prácticos para organizar su viaje. Si quieren leer mis relatos de viaje por Marruecos, vayan al final de este post y elijan el que más les guste.

Cómo llegar

Barco: Yo crucé a Marruecos en barco desde el sur de España. Hice el cruce Tarifa – Tánger (tardé alrededor de una hora) y pagué € 33. Hay dos empresas de ferry que realizan el cruce desde ahí, una cuesta € 33 y la otra € 35 (ambos de ida). Compré el pasaje en el momento sin problemas en el puerto (les recomiendo hacer eso). Una vez en Tánger, caminé hasta la medina (la “ciudad vieja”) y busqué alojamiento ahí. También pueden hacer el cruce Algeciras – Ceuta.

Avión: Se puede llegar a Marruecos en avión. Los vuelos baratos que salen de Europa llegan, en su mayoría, a Marrakech. Yo pagué unos € 80 para volar de Marrakech de vuelta a Barcelona (con Vueling), pero lo saqué bastante sobre la fecha. Si buscan con tiempo, pueden encontrar pasajes mucho más económicos. Acá les cuento Cómo comprar un pasaje bueno bonito y barato por internet.

¿Necesito visa?

Si sos argentino o tenés pasaporte de la comunidad europea NO necesitás visa para ingresar a Marruecos y podés quedarte hasta tres meses. Si sos de otra nacionalidad, chequeá esta web: Do you need visa?

Salud y vacunas

A mí no me pidieron el Certificado Internacional de Vacunación en ningún momento. No me puse ninguna vacuna nueva, ya que las tenía dadas de antes para mi viaje por Asia. Estrictamente hablando, la única vacuna “obligatoria” por la OMS es la de Fiebre Amarilla, aunque en Marruecos, según leí, pueden pedirles el certificado de la vacuna de cólera.

Igualmente antes de irse de viaje a cualquier parte del mundo les recomiendo visitar a su médico de cabecera o ir al sector de “Medicina del viajero” de su hospital más cercano u obra social para asesorarse. ¿Quiéren saber si llevar seguro médico o no? Entonces lean este post y decidan. Pero mi respuesta es sí, lleven. A mí no me pasó nada (más allá de que tuve sabañones en los dedos durante semanas —historia para contar en otro post—), pero uno nunca sabe.

No tomen agua de la canilla, las botellas de agua mineral son muy baratas y más seguras.

¿Hace frío o calor?

Todos imaginamos Marruecos como un lugar muy caluroso (¡es África! ¡Seguro que hace calor!). Sí, pero no se confíen demasiado. Yo fui en invierno (diciembre a marzo) y pasé mucho frío (¡nevó y todo!), especialmente de noche y dentro de las medinas (están construidas de tal forma que no permiten que el sol pase demasiado, entonces son bastante frescas).

Marruecos tiene varios climas:

  • En la costa (el norte y el oeste del país) el clima es moderado y subtropical, con vientos frescos del Mediterráneo y del Atlántico. En invierno (diciembre a marzo) el norte del país es lluvioso y húmedo.
  • En el interior las temperaturas son más extremas: los inviernos son muy fríos (en el Atlas, la cadena montañosa central, la temperatura llegan a bajo cero y hay nieve) y los veranos son muy calurosos (arriba de 38°C).

Así que si me preguntan cuál es la mejor época para ir, yo diría que en primavera (fines de marzo, abril), cuando ya no hace tanto frío y todavía no hace tanto calor.

Esta foto de nieve en Marruecos es real!

¿Hay internet en todos lados?

En general , todas las ciudades tienen cibers y algunos restaurantes turísticos y hostels tienen wi-fi. Dudo que consigan internet en el medio del desierto (a menos que se compren un USB de esos que te da internet usando la señal del celular), pero tampoco lo necesitan. :)

¿Qué enchufe usan?

En Marruecos se usa el enchufe “europeo” (ver foto). No se preocupen demasiado ya que pueden comprar un adaptador allá en cualquier mercado y muy barato (por un euro o menos).

¿Qué idioma hablan?

Una de las cosas que más me sorprendió de los marroquíes es su “poliglotismo” (si es que existe la palabra). Hablan muchísimos idiomas y muy bien: los oficiales son el árabe, el tamazight (lengua bereber) y el francés. En el norte, además, es común que también hablen castellano (ya que fueron colonia española) y en el centro y sur es más común que hablen francés o inglés, así que con esos idiomas van a andar bien. Nunca está de más aprender palabras en el idioma local como por ejemplo “la, shokran” (no, gracias) o “salam alaikum” (el saludo tradicional).

Lo importante: el presupuesto para los tres gastos básicos
(alojamiento + transporte + comida)

[box]El objetivo de este apartado es ayudarlos a ahorrar (¡para poder viajar más!), así que los precios que les doy acá son los más baratos (o por lo menos lo más barato que conseguí, tal vez si regatean lo consiguen por menos). Si quieren viajar con más comodidad y/o lujos, tendrán que pagar más.[/box]

– La moneda que se usa en Marruecos es el [highlight]dirham[/highlight]. El cambio (junio de 2012) es [highlight]1 euro = 11 dirham / 1 usd = 9 dirham[/highlight]

– Probablemente crucen a Marruecos desde España, y si es así les recomiendo viajar con euros y/o dólares y cambiarlos allá, una vez que están en Marruecos, ya que el cambio siempre será más favorable. (Ya sé que en Argentina estamos en un momento complicado para conseguir moneda extranjera. Muchos me escribieron para preguntarme pero la verdad es que no tengo la solución todavía.)

– Dentro de las medinas no hay muchos bancos ni casas de cambio, ya que estos están casi siempre en las Ville Nouvelle o parte nueva de la ciudad. Hay bastantes cajeros electrónicos.

1) Alojamiento: 

Las opciones de alojamiento más baratas siempre están dentro de las medinas (y son hostels o pensiones tradicionales). [highlight]Lo más barato que pueden conseguir es entre 3 y 6 euros la noche por persona (¡regateen duro!).[/highlight]

[box border=”full”] Aclaración: ¿Qué son las medinas?

Las ciudades de Marruecos generalmente se dividen en dos sectores: la medina (el casco antiguo, la ciudad vieja y tradicional, generalmente rodeada de una gran pared o muralla y sin tráfico de automóviles en su interior) y la ville nouvelle (parte nueva de la ciudad, más “moderna”, con más edificios y restaurantes “de moda”). Lo lindo de Marruecos es vivir las medinas y su ambiente de otra época. [/box]

Algunos tips:

  • Una cama en una habitación compartida de un hostel les va a costar alrededor de 40 – 50 dirham / € 4 – 5 (a veces un poco más y con desayuno incluido, a veces un poco menos).
  • Una habitación privada para dos personas en cualquier pensión (hotel barato) está entre 40 y 80 dirham por persona (de 4 a 8 euros).
  • Si están viajando sol@s y quieren una habitación privada (y barata), tendrán que pagar de 60/80 dirham para arriba (de 6 a 8 euros).
  • Tengan en cuenta que los alojamientos en los que paguen estos precios casi siempre tendrán el baño afuera, compartido.
  • Muy importante: antes de quedarse pregunten si hay agua caliente y si está incluida en el precio, ya que muchas veces hay que pagar 10 dirham (€ 1) extra por usar la ducha.
  • Hay ciertas posadas que ofrecen, además de la habitación, “media pensión” (desayuno + cena) y/o  “pensión completa” (desayuno + almuerzo + cena). Por media pensión van a pagar, como mínimo, 120 o 150 dirham por persona (unos 12 o 15 euros). Esto es común en ciertos lugares como Merzouga (el desierto) o el valle del Todra donde los hoteles están “en el medio de la nada” y no hay lugares cercanos para ir a comer.
  • Hay hoteles que tienen terrazas abiertas con colchones o carpas donde pueden dormir (en verano) por 25 dirham (€ 2.5). Pregunten. También hay hoteles (baratos) que alquilan los sillones de sus salones de té por un precio menor al de una habitación.
  • Yo no acampé nunca, pero leí que casi todas las ciudades y pueblos tienen áreas para acampar, aunque están medio alejadas del centro. En las zonas rurales pueden pedirle permiso a la gente local para acampar en sus terrenos.
  • Otra opción más que válida es hacer Couchsurfing y alojarse de manera gratuita en la casa de un marroquí (doy detalles de esto más abajo) o alquilar un apartamento a través de Wimdu o Airbnb y alojarse con los locales.

Salón común de un hostel en Marrakech (el más barato que encontré en internet, súper lindo!)

B) Comida

La comida en Marruecos es barata. Les recomiendo probar la comida callejera, es muy rica y más barata aún. [highlight]Si buscan precio, van a gastar unos 5 – 10 euros al día por la comida (van a gastar 5 si, por ejemplo, comen sandwiches baratos más de una vez al día).[/highlight]

Algunos precios típicos:

  • Los menúes en los restaurantes turísticos empiezan en 50 dirham (€ 5) (entrada, plato principal, postre). TIP: pregunten si pueden comer “medio menú” —solamente el plato principal, sin la entrada y el postre— por 25 dirham.
  • Un desayuno en un restaurante turístico está entre 20 y 25 dirham (€ 2 – 2.5).
  • Agua de 1.5 litros: 3 dirham (en el supermercado), 5/6 dirham (en la calle)
  • Kebab: alrededor de 18 dirham
  • Hamburguesa: alrededor de 13 dirham
  • Pan casero con queso: a partir de 2 dirham (según el tamaño del pan y la cantidad de queso)
  • Sandwich: entre 6 y 20 dirham (según el tamaño y los ingredientes)
  • Café, té o chocolatada en un bar: 5 dirham
  • Yogur bebible mediano: 5 dirham (en un kiosko)
  • Facturas y cosas dulces: de 2 a 4 dirham por unidad (un croissant, por ejemplo, cuesta 2 dirham)
  • Harira (sopa marroquí): 3 dirham
  • Plato de couscous: 30+ dirham
  • Plato de tajine: 35+ dirham
  • Pan: según el tamaño, entre 1 y 2.50 dirham por unidad
  • Crepe con miel: 3 a 5 dirham
  • Vaso de jugo de naranja: 4 dirham
  • Pizza mediana de muzarella: 20 dirham

Sandwich típico

C) Transporte

Si quieren ahorrar, les recomiendo viajar siempre en los medios de transporte local y no en los turísticos. Para ir de un pueblo o ciudad a otro las opciones son:

  • buses (están los baratos —que salen de la estación local a toda hora y van frenando en los pueblitos intermedios— y los “turísticos” como Supratours y CTM que son un poquito más caros pero van directo)
  • trenes (es lo más cómodo, aunque no cubren todo el país)
  • grand taxi (taxis compartidos —de hasta 10 personas— para ir de un pueblo a otro cercano. El precio se divide entre la cantidad de pasajeros)
  • dedo (cuando los suban pregunten de antemano si les cobran o no, porque en Marruecos casi todo se cobra)
Algunos tips:
  • Para moverse dentro de las ciudades, lo mejor es caminar, ya que todo está cerca. Dentro de las medinas, además, casi no hay transportes motorizados (excepto motos o bicis).
  • Cuando lleguen a la terminal de buses se les van a abalanzar para venderles pasajes “a buen precio”. Tengan en cuenta que siempre les van a querer cobrar un poco de más, porque esas personas trabajan por comisión. Lo mejor es ir directamente al mostrador de la empresa de buses que viaje al destino al que quieran ir y comprar el pasaje ahí mismo en ventanilla.
  • Para calcular los precios de cada viaje tengan en cuenta que la hora de trayecto en bus cuesta entre 12 y 15 dirham y la hora de tren cuesta entre 20 y 25 dirham (clase económica)
  • El extra por el equipaje: cada vez que tomen un bus local les van a cobrar un extra por el equipaje. Supuestamente, si el equipaje es chico te cobran 5 dirham y si es grande, 10 dirham. Si van con una mochila no deberían pagar más de 5 dirham. 

Estación local de buses

4) Otros gastos

– Si quieren estar comunicados con la gente local (para, por ejemplo, hablar con sus hosts de Couchsurfing) les recomiendo comprarse una tarjeta SIM local (recuerden que hay que tener el teléfono desbloqueado). La tarjeta cuesta 30 dirham (€ 3) y viene con 10 dirham (€ 1) de crédito. Después cada recarga les costará 10 dirham.

– Excursiones: hay muchíiisimas excursiones para hacer en Marruecos, algunas que valen la otra y otras que no tanto. Generalmente un guía local les va a cobrar entre 100 y 200 dirham (€ 10 − 20) por día para llevarlos a algún lado.

– Ir al desierto: ir en dromedario a las dunas de Erg Chebbi y pasar la noche en una jaima les va a costar, como mínimo, € 20 por persona por noche (con comida incluida).

[box]IMPORTANTE: El regateo

Todo, absolutamente todo, se regatea. En Marruecos no hay precio que no sea negociable, y en muchos casos (como en los mercados) los vendedores esperan que el cliente regatee. Lo más común es que pidan de más (a veces el doble, el triple o hasta cinco veces más) para darle pie al regateo. Les juro que es un deporte nacional. No tengan miedo de pedir rebajas y de negociar, siempre con respeto y buen humor. Y una cosa: si pelean por un precio y al final lo consiguen, compren el objeto en cuestión, ya que está muy mal visto regatear, “ganar” y después irse sin comprar nada. [/box]

[box]IMPORTANTE bis: La propina

En Marruecos es muy común que les pidan propina por todo. Ejemplo: estás perdido en la medina, alguien te ayuda a encontrar el camino: propina. Estás buscando un hostel, alguien te ayuda a encontrarlo: propina. Estás recorriendo la medina, alguien se pone al lado tuyo para oficiar de guía no oficial: propina (cuidado, la policía de Marruecos no permite que haya guías no oficiales, así que si ven a alguno de ellos caminando con ustedes, lo van a detener y llevárselo).

Les recomiendo dos cosas: una, que le aclaren al marroquí que se les acerque que no le van a pagar más de “x” cantidad de dinero por “su servicio”; o dos, que le digan, directamente, que no le van a pagar nada y que si quieren ayudarlos a encontrar el lugar bien, y sino se las arreglan solos (digo esto así porque llega un momento, después de viajar durante varias semanas por el país, en el que esta cuestión de la propina empieza a molestar un poco).[/box]

Mujeres que viajan solas

Yo hice la mayor parte del viaje con mi amigo Andi y la última semana recorrí algunas ciudades sola. Cuando iba con Andi los hombres ni me hablaban, algunos me miraban de reojo y me susurraban cosas en árabe cuando les pasaba al lado (lo juro), pero generalmente no me prestaban mucha atención (suponen que cualquier hombre y mujer que viajan juntos están casados y respetan eso). Cada vez que salía sola, se me venían encima para hablarme.

Mujeres que viajan solas: tengan cuidado pero tampoco sean paranoicas. Cuando vayan solas por la calle probablemente escucharán el “coro marroquí” de hombres diciéndoles “hola”, “hello?”, “cht cht”, “where are you from?”, “pssst”, “¿de dónde eres?”, “chau guapa” y cosas por el estilo. Lo mejor: ignorarlos. Otra opción: reírse y seguir caminando. Los hombres, además, se les van a acercar constantemente, las van a invitar a tomar té, a comer, a sus casas, a sus oficinas, a sus mercados, a caminar, a la playa, a donde sea, les van a ofrecer de acompañarlas a buscar hostel, a buscar restaurante, a buscar el monumento de turno, a buscar lo que ustedes necesiten. Probablemente les pregunten si están casadas, si están solas, hace cuánto están en Marruecos y cosas así. Si se sienten más cómodas, digan que están casadas y que se están por encontrar con su marido. Pueden ser pesados e insistentes, pero si ustedes se ponen firmes no pasa nada. Son buena gente y son respetuosos, pero también son extremadamente curiosos.

Ayuda mucho, por ejemplo, ir con ropa más larga o directamente vestirse de musulmanas. Si hacen eso, van a quedar como mujeres locales y lo más probable es que nadie les diga nada y que no les intenten cobrar de más de entrada.

Si les preguntan cómo se llaman, digan “Fátima”. :)

Algunos recaudos al hacer Couchsurfing

Hay muchísimas personas de Marruecos que están en Couchsurfing y ofrecen alojamiento gratuito, sin embargo lo que más me llamó la atención es que son todos hombres o extranjeros. Si sos mujer y estás viajando sola, leé muy bien las referencias de tus posibles anfitriones: yo encontré muchos perfiles falsos (de supuestas “chicas estadounidenses que viven en Marruecos” pero no saben casi escribir en inglés y no tienen dos fotos de perfil donde aparezca la misma persona) y también encontré varios casos de hombres que fueron acusados de querer abusar de sus huéspedes. Fueron los menos, pero hay, por eso digo que lean bien las referencias y se fijen a quién le piden alojamiento. Lo más probable es que tengan una experiencia más que positiva, especialmente en el desierto, donde está lleno de Couchsurfers (nunca me lo hubiese imaginado).

Otra cosa: hay muchos casos también de anfitriones de Couchsurfing que aceptan alojar viajeros pero, a cambio, intentan “venderles” su tour en camello, su excursión por algún pueblito o sus clases de lo que sea. Tengan esto en cuenta y no se sientan presionados a nada, ustedes deciden si quieren pagar a su host por algo así o no. Couchsurfing es una red de hopitalidad en la que no debería haber ningún interés económico de por medio.

Tomando el té en lo de un anfitrión

¿Puedo ir durante Ramadán?

El Ramadán es el mes de ayuno de los musulmanes y es uno de los momentos más importantes del año para ellos, ya que finaliza con los festejos de Eid al-Fitr. El ayuno se realiza todos los días durante un mes, desde que sale el sol hasta que se pone, y durante esas horas los musulmanes no pueden comer, beber ni fumar.

Yo no viví el Ramadán en Marruecos pero sí en Indonesia. Se puede viajar igual que en cualquier otra época, pero hay que tener en cuenta que muchos restaurantes van a estar cerrados al mediodía y que todo puede funcionar a un ritmo más lento. El ayuno no es obligatorio para quienes no sean musulmanes, pero por respeto es recomendable no comer ni beber en lugares públicos a la vista de aquellos que están ayunando. Tengan en cuenta que durante los festejos de Eid al-Fitr casi todo cierra durante una semana y los marroquíes se movilizan en masa de una parte del país a la otra para ver a sus familias.

Próximos Ramadanes:

  • 2012 (1433): 20 de julio a 18 de agosto
  • 2013 (1434): 9 de julio a 7 de agosto
  • 2014 (1435): 28 de junio a 27 de julio

¿Viajar de manera independiente u organizada?

Me llegan bastantes mails preguntándome si les aconsejo viajar de manera independiente por Marruecos o no. Yo hice el viaje por mi cuenta, junto con mi amigo Andi. Viajamos un mes y medio juntos y casi siempre fuimos contratando todo en el lugar, lo cual nos llevó bastante tiempo y horas de regateo, pero valió la pena. Contratamos excursiones para ir al desierto de Erg Chebbi (no les recomiendo meterse por su cuenta, necesitan dromedarios y alguien que conozca el terreno), al Valle de Todra y a las montañas de Azrou, siempre con guías locales. Andi se fue una semana antes y yo hice el último tramo sola. Marruecos me pareció un país seguro (tiene una de las menores tasas de homicidio del mundo), lo más agotador fue pelear para que no nos cobraran por todo, aprender a soportar el “acoso” de venta y tener que regatear sí o sí por cualquier cosa.

Dicho esto, creo que la decisión de hacer el viaje de manera independiente o no es personal. Si van con tiempo, con flexibilidad para adaptarse a los cambios y ganas de dejarse llevar por el azar, sí. Es una linda experiencia y los marroquíes son amables (a pesar de su alma de comerciantes). Si van por pocos días, no quieren viajar solos y quieren conocer varios lugares, existe la opción de contratar una excursión. Hay muchas empresas que ofrecen este tipo de viajes.

Lugares que conocí en mi viaje por Marruecos (y posts que escribí):

Nota: le pongo muchas horas de viaje, caminatas, investigación y trabajo a estas guías prácticas y te las ofrezco de manera gratuita porque es lo que a mí me hubiese gustado leer antes de viajar. Si te sirven para planificar tu viaje, por favor intentá reservar alguno de los siguientes servicios (vuelos / hoteles / Airbnb) a través de estos buscadores. Si lo hacés, me dan una pequeña comisión que no se suma al precio final de tu compra y que me ayuda a seguir viajando y publicando guías como estas. ¡Gracias!

airbnb_credito

 

Nada
(o Qué hicimos en Ait Benhaddou)

(Advertencia: Este es un post acerca de nada)

[singlepic id=4295 w=625 float=center] La kasbah Ait Benhaddou

***

—Andi… ¿qué hicimos en Ait Benhaddou?

Le pregunto a Andi (compañero de viajes y autor del blog TrancaroLa por el muNdo) varios días después de haber visitado aquel pueblito del centro de Marruecos.

—Nada.

—Ah, me parecía. Es que estoy preparando el post para el blog y no me acordaba.

***

[singlepic id=4308 w=625 float=center] El pueblito de Ait Benhaddou, donde pasamos varios días haciendo nada.

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Les voy a contar un poco acerca de mí. Tengo características de mi personalidad que son muy poco compatibles con el “ser viajera”:

1. Soy muy pero muy desorientada (Andi va a dar fe de esto ya que lo presenció en repetidas ocasiones. Cuando viajo sola ni me doy cuenta de que soy desorientada: salgo a caminar sin rumbo, nunca tengo mucha idea de dónde estoy y, en algún momento —no sé cómo— vuelvo al lugar de donde salí. Otras veces me pierdo y soy consciente de que estoy perdida, pero no me frustro demasiado porque siempre me pasan cosas interesantes en el camino).

2. Tengo mala memoria (especialmente a corto plazo) (y creo que por eso escribo: para no olvidar).

3. Además de ser desorientada, soy despistada y distraída (esto hace que confunda a una persona con otra, que piense que ya pasé por cierto sector de la ciudad cuando en realidad no fui nunca y que confunda ovejas con cabras; también me genera torpezas tales como caerme en plena calle o chocarme con la gente por estar mirando el cielo, un edificio, un chocolate o los pajaritos boquiabierta).

Todo esto hace que me deje llevar por la corriente, “que vaya para donde sople el viento” y que luego me olvide de qué fue lo que pasó. Por eso la pregunta que da inicio a este post. ¿Qué hicimos en Ait Benhaddou? Respuesta: en Ait Benhaddou no hicimos nada (viajeramente hablando). Aunque tampoco es que haya mucho para hacer…

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Ait Benhaddou es una de las kasbah (o antiguos distritos/barrios fortificados) mejor preservadas de Marruecos. Tal vez la recuerden de películas como Gladiador, Lawrence de Arabia, La joya del Nilo, Jesús de Nazareth, Indiana Jones, Cleopatra y El Príncipe de Persia, entre otros films que se rodaron ahí. Data del siglo 11 y hoy está habitada por muy pocas familias y por varios vendedores que ofrecen alfombras, djellabas y artesanías a buen precio, my friend. El pueblo está dividido en dos por un río: de un lado está la kasbah y del otro la parte “nueva” con los hoteles, restaurantes y viviendas de la gente.

[singlepic id=4283 w=625 float=center] Esta es la vista desde la kasbah…

[singlepic id=4284 w=625 float=center] Hagan de cuenta que están caminando hacia la derecha. Las siguientes fotos les darán una vista panorámica del lugar.

[singlepic id=4291 w=625 float=center] No es Tatooine

[singlepic id=4297 w=625 float=center] Sigan caminando hacia la derecha…

[singlepic id=4296 w=625 float=center] y verán por fin la kasbah desde arriba

[singlepic id=4286 w=625 float=center] el puente, y la parte nueva del pueblo.

Nosotros estuvimos cuatro días en Ait Benhaddou (del lado “moderno”) y la verdad que no hicimos nada. Yo, por mi parte, me dediqué a editar fotos y a escribir (y con un paisaje privilegiado de fondo, no cualquiera), y Andi también aprovechó la wifi para trabajar. Lo bueno de viajar con otro blogger es que entendemos, respetamos y, por sobre todo, no juzgamos la adicción a la pantalla del otro (y no hacemos preguntas del tipo “¿vas a estar todo el día en la computadora?”). La vida del blogger a veces es glamorosa (como cuando nos convocan para aparecer de fondo en películas de Hollywood) y a veces no tanto (como cuando nos quedamos en hoteluchos de mala muerte, con baños polémicos y camas con pulgas) (lo cual no fue el caso de Ait Benhaddou, ya que nuestro amigo Hassan, dueño del hotel La rose du Sable, nos esponsoreó parte de nuestra estadía). Para un blogger de viajes (o un nómada digital), hay lugares que son ideales para relajarse y trabajar (¿contradicción?), y Ait Benhaddou fue uno de esos. Un lugar para hacer nada. Pero para hacer nada sin culpa y con un paisaje lindísimo de fondo.

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***

Para terminar, algunos datos de color acerca de mí:

• Me gusta mucho el pan con queso.

• Quisiera viajar con un gatito en la mochila.

• Cuando tengo ganas de comer chocolate no puedo pensar en otra cosa.

• A veces me quedo dormida en los buses y a veces no.

• Quiero vivir en una casa frente al mar. Algún día.

• Estoy pensando en volver al desierto y hacerme nómada. Por un tiempo.

• Soy fanática de Family Guy, me parece el mejor dibujito de la historia.

• Las gaviotas me caen mucho mejor que las palomas.

• En realidad, no me banco a las palomas.

• No sé qué prefiero: si el té o el café. Creo que el té.

• Soy una persona que se asusta muy fácilmente (no es que tenga miedo, sino que soy de esas que se sobresaltan cada vez que alguien me dice ¡BU!) (me pasa por ser tan dispersa).

• Sé decir “dátiles” en árabe (suena algo así como a “tajelaut”. Se lo escuché decir varias veces a Moha, el chico del desierto, en situaciones que claramente no tenían que ver con comida, así que con Andi decretamos que acá en Marruecos usan la palabra “dátiles” como Robin usa la palabra “caracoles”: “¡Dátiles, Batman!”).

¿Qué tiene que ver todo esto con Ait Benhaddou? Nada. Tenía ganas de contarles nomás. :)

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Información útil para visitar Ait Benhaddou:

Cambio: 1 euro = 11 dirham (marzo de 2012)

Cómo llegar a Ait Benhaddou: primero tendrán que ir en bus a Ourzazate (desde Tinerhir cuesta 35 dirham y son 3 horas de viaje), de ahí tomar un taxi compartido a Uadlemala (no sé cómo se escribe este lugar, pero se pronuncia así como lo leen) (10 dirham por persona) y de ahí otro taxi-colectivo a Ait Benhaddou (5 dirham). O sino tomar un taxi-colectivo directamente desde Ourzazate a Ait Benhaddou (están a 32 km de distancia).

Alojamiento en Ait Benhaddou: todos los hoteles están del otro lado del río que separa a la kasbah de la parte “nueva”. Si quieren darse el gusto y dormir en un lugar lindo, les recomiendo La Rose du Sable (pregunten por Hassan así les hace precio).

• Ait Benhaddou es un lugar muy turístico y, por ende, los precios están un poco más altos: les van a querer cobrar entre 8 y 15 dirham por una botella de agua de litro y medio (que en otras partes de Marruecos se paga 5 dirham) y la comida también es un poco más cara.

• Para entrar a la kasbah, en teoría, no hay que pagar, pero todo depende de por qué entrada vayan. Si entran por el puente, nadie les va a pedir nada, pero si cruzan el río a pie (por las piedritas) y entran por la puerta principal, les van a pedir una colaboración de 10 dirham para el mantenimiento de la kasbah. Dudoso.

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Lo de siempre: rutas, regateo, sandwiches y cabras en el baúl

Fue lo de siempre. Una mañana decidimos dejar el desierto y partir rumbo al Valle del Todra (en el Atlas Central, la zona montañosa de Marruecos), así que armamos las mochilas (un trámite que con el tiempo se aprende a hacer cada vez más rápido), salimos en busca de un taxi (algo casi imposible a esa hora del día en Hassi Labied), tuvimos que respirar profundo (yo especialmente) y salir a caminar por la ruta con la esperanza de que pasara algún taxi o alguien nos levantara. No sé cuánto caminamos (¿2 kilómetros? ¿media hora?), sólo sé que la temperatura iba subiendo, en promedio, un grado por minuto (¿no será mucho?). Finalmente llegamos a una intersección, hicimos dedo y nos levantaron enseguida (mejor dicho: Andi llegó mucho antes que yo a la intersección, hizo dedo y, cuando yo llegué, ya teníamos transporte). Nos metimos en el baúl de la 4×4 y nos fuimos rumbo a… Perdón chicos, ¿a dónde van? le preguntamos a la pareja de españoles/africanos de Melilla que nos había levantado hacía unos minutos. Vamos a Erfoud, así que los dejamos ahí. Buenísimo, nos queda de camino a Todra. Vamos a Erfoud nomás.

[singlepic id=4357 w=625 float=center] Para que se den una idea: eso que ven ahí a lejos, chiquitito, son las dunas de Erg Chebbi. Desde ahí caminamos (y un poco más) hasta que llegamos a la intersección.

Unos 50 kilómetros de viaje después llegamos a Erfoud, bajamos en una estación de servicio, preguntamos por los buses a Tinherhir (ya que teníamos que ir ahí sí o sí para llegar al Valle del Todra) y nos enteramos que el siguiente salía dentro de dos horas, así que nos acercamos a la zona de la estación y nos sentamos a comer lo de siempre: un sandwich marroquí con carne, verduras, papas fritas y mucho picante. Lo curioso del asunto fue que el mozo nos mostró el menú (en teoría de “su” restaurante), pedimos los sandwiches y, sin ningún tipo de disimulo, se fue a encargarlos a otro restaurante y nos los trajo a la mesa un rato después. Fue muy difícil comunicarnos con él ya que casi no hablaba español ni francés (ojo que yo tampoco hablo francés eh, pero estas semanas aprendí palabras y expresiones básicas como para poder sobrevivir, y cuando no las uso le hablo a todo el mundo en español con mucha entonación como para que entiendan lo que digo por inferencia) (muy mal lo mío), pero cuando le dijimos que nos íbamos a Tinherhir nos dijo (con tono de cuasi orden): “A la estación, ¡vámonos!” y nos escoltó hasta la parada de buses que estaba medio escondida a unas cuadras del restaurante.

[singlepic id=4358 w=625 float=center] Un sandwich como los de siempre. De esos que se van a cansar de comer si vienen a Marruecos. Cuando termine mi viaje: post gastronómico. (Esta foto no pertenece al sandwich que nos comimos aquel día en Erfoud, pero va a modo ilustrativo como para que se den una idea).

En la estación, otra vez: lo de siempre. Compramos el pasaje a Tinerhir (el bus salía dentro de unos 20 minutos) y se nos acercó un tal ¿Hamid? de turbante amarillo que nos ofreció albergue familiar en Todra, hash, artesanías y tazas de té, sólo para mirar amigos, buen precio. Y si queríamos, hasta nos hacía un combo por todo. Pero dijimos que no, como siempre en Marruecos sabemos que cuando hay intermediarios, los precios suben y el plus que pagamos se convierte en la comisión del hombre del medio. Entre tanta charla se hizo la hora, llegó el bus local, dejamos las mochilas en el portaequipaje y tuvimos que ponernos firmes para que no nos cobraran de más (en Marruecos los buses de larga distancia cobran por el equipaje: la tarifa local es 5 dirham por bulto, pero a los extranjeros siempre intentan cobrarnos 10). Bah, ¿eso fue esta vez? Cuando subir y bajar constantemente de los buses se convierte en una rutina, todo se me empieza a mezclar: precios, distancias, paisajes, kilometraje. ¿Fue en este viaje que cruzamos por las montañas? ¿Fue en este trayecto que un bebé no paró de llorar? ¿Fue en este bus que se subió uno a ofrecernos alojamiento y, cuando le dijimos que no, nos pidió que le devolviéramos la tarjetita del hotel? Ah, no, eso fue en… ¿Fue en este viaje que metieron una cabra en el portaequipaje? Sí. Eso sí que lo recuerdo porque me causó entre gracia e indignación. Y el diálogo fue algo así:

(Andi estaba semidormido y se estaba perdiendo la situación)

—Andi.

—¿Qué?

—Mirá por la ventana. Están metiendo una cabra en el baúl.

Forcejeo. Balidos. Cabra adentro. Baúl (portaequipajes) cerrado. Chillidos y golpes. Arrancamos. Pobre cabra.

[singlepic id=4355 w=625 float=center] Esta foto es de unas cabras que conocí en Asturias (España). Ellas probablemente no pasaron por la traumática situación de ser metidas en un baúl en un bus de larga distancia. ¿O tal vez sí?

[singlepic id=4356 h=625 float=center] Un niño que iba mirando todo por la ventana, concentradísimo.

Cuestión que después de ¿cuatro? ¿cinco? ¿tres? horas llegamos a Tinerhir y apenas bajamos del bus nos interceptó Un Tal Alí. Al parecer, el amigo de turbante amarillo que habíamos conocido en la estación de buses de Erfoud lo había llamado por teléfono para avisarle que dos extranjeros estarían arribando a la estación de Tinerhir en equis cantidad de horas, que iban con mochilas, que uno tenía rulos y la otra un pañuelo naranja, cambio y fuera. Enterado. Aunque a esa altura ya nada me sorprendía: los marroquíes están siempre al acecho para venderte un tour, llevarte al alojamiento de su amigo/hermana/abuelita/papá, y/o ofrecerte hash amigo, polen, chocolate, opio, LCD, cocaína, ¿qué quieres? o la droga que se te ocurra (si no existe aún, ellos te la inventan).

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Este Tal Alí (que es el de la foto de acá arriba), un hombre de bigote y contextura muy pequeña, nos dijo que tenía un hotel muy lindo con “vista panorámica” (otra frase que escucharán a lo largo y a lo ancho de este país), barato y “cerca” de la Garganta del Todra. ¿Qué tan cerca? Como a treinta minutos caminando… Ay Alí, Alí. Ya sabemos que con ustedes tenemos que multiplicar todo por dos o por diez. Pero como no teníamos ningún lugar reservado de antemano, no sabíamos muy bien a dónde ir y Este Tal Alí nos prometió un buen precio (5 euros cada uno en una habitación o 2.5 euros por dormir en el living) y un “ambiente familiar” decidimos ir a ver el lugar. Nos fuimos los siete en taxi colectivo, y por siete me refiero a Alí, Andi, el conductor del taxi, otro que iba adelante al lado de Alí (o a upa quizá), dos mujeres que iban atrás con nosotros ocupando dos tercios del asiento y yo, estrujada. Una experiencia común en un taxi cualquiera de Marruecos.

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Sube al taxi, nena, los hombres te miran…

Llegamos al albergue (llamado, cancheramente, Albergue Alí) y esta vez nos salió bien. El lugar tenía una terraza con una vista así:

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Como para despertarse todas las mañanas, respirar hondo y sentirse feliz desde temprano. Alí, además, resultó tener muy buena onda y ser muy hospitalario: por la módica suma de 80 dirham (menos de 8 euros) tuvimos habitación (del tamaño de un loft) con vista panorámica, desayuno, cena y hits musicales como Everything I do (I do it for you) de Bryan Adams, Desert Rose de Sting y Pump it de los Black Eyes Peas en función Repeat.

Al día siguiente decidimos hacer un trekking de siete horas por el Valle del Todra y eso sí que no fue lo de siempre.

[singlepic id=4347 w=625 float=center] Empezamos acá

Por primera vez estuve en un oasis de montaña. Y yo que creía que los oasis solamente existían en el desierto.

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Por primera vez caminé por los Atlas Centrales de Marruecos (y me cansé bastante).

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[singlepic id=4365 w=625 float=center] Y tuve algunas caídas, como esta (y a Andi registrando cada momento cual paparazzi que es)

[singlepic id=4320 w=625 float=center] ¿Ven eso chiquito ahí entre las montañas? Desde ahí veníamos caminando.

Por primera vez conocí a nómadas trogloditas (que viven en cuevas en la ladera de una montaña).

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[singlepic id=4323 w=625 float=center] Sí. Viven ahí.

[singlepic id=4328 h=625 float=center] Nuestro guía con uno de los niños trogloditas

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[singlepic id=4333 h=625 float=center]El padre troglodita

[singlepic id=4338 w=625 float=center]Una de sus mujeres

Por primera vez llegué a un pueblo construido en la base de un cañón (en la Gargante del Todra, para ser exacta).

[singlepic id=4343 h=625 float=center] ¿Lo ven, ahí abajo?

Por primera vez pude fotografiar a una mujer marroquí. Bah, no fue por primera vez, pero hace tanto que no fotografiaba a una que me pareció como si fuese la primera vez una vez más…

[singlepic id=4345 w=625 float=center] Esta simpática señora es la mamá de Alí

Cuando se hacía de noche hicimos dedo y volvimos los nueve en un taxi-colectivo, y por nueve me refiero a Andi, Nordim (nuestro guía), dos mujeres que iban sentadas atrás, un hombre que también iba sentado atrás (¿arriba de quién?), el conductor, una madre e hija que iban adelante, otro hombre que iba sentado adelante entremedio del resto, y yo, estrujada. Lo de siempre en un taxi marroquí, Versión Extrema. Adivinanza: ¿cómo se hace para meter a nueve personas en un auto? Te vas a Marruecos, te comprás un Mercedez Benz y te hacés taxista. Vas a ver cómo entran nueve y tal vez hasta diez sin problemas.

[singlepic id=4363 w=625 float=center] Y queda lugar para un par más en el baúl… (Foto: Andi)

Al día siguiente decidimos seguir camino. Antes de partir, Ese Tal Alí —que a esta altura ya se había convertido en Nuestro Nuevo y Queridísimo Amigo Alí— nos dijo que tenía un hotel para recomendarnos en Ait Benhaddou (nuestra próxima parada): “es un lugar así como el mío, familiar, con buen precio, buena gente”. Nos dio el teléfono del dueño, Un Tal Hassan, nos acompañó en taxi a Tinerhir (no nos dejó pagar), nos escoltó a la estación de buses, nos ayudó a comprar el pasaje y ahí otra vez lo de siempre. Primero nos dijeron que el bus barato salía dentro de una hora y el caro salía YA, pero como siempre estamos en plan ahorro compramos el pasaje para el bus barato (tiempo es lo que sobra) y resultó ser que ese también salía YA. Así que nos comimos otro sandwich de 10 dirham a las apuradas (esta vez preparado in situ en la calle, de pollo asado y salsa misteriosa), nos arrimamos al bus, nos peleamos para que no nos cobraran de más por el chamuyo ese del equipaje, subimos al bus local y nos fuimos rumbo a Ourzazate.

[singlepic id=4361 w=625 float=center] Yo con mochilas (la cara de mala onda fue momentánea, es que tenía el sol de frente)

Tres horas después llegamos a Ourzazate. Salimos de la estación. Momento de enfrentarnos a los taxistas: Queremos ir a “Uadlemala” (ni sé cómo se escribe ni tampoco cómo se pronuncia, sólo sé que suena similar a “Guatemala” y que es el pueblo que está antes de Ait Benhaddou). “Bueno, vienen conmigo, 150 dirham por los dos.” “JAAAA” (hace un tiempo optamos por reírnos cada vez que nos pasan un precio ridículo como ese), “no, no, queremos ir en taxi colectivo por 10 dirham cada uno como corresponde”.El taxista (como todos) se hizo el enojado, hizo de cuenta que estamos pidiendo algo imposible, nos analizó con la mirada y finalmente nos hizo el gesto de que subiéramos (como siempre). Este (como muchos) aventuró a pedir extra pour le bagagge; le dijimos que no, que ningún taxi nos cobró extra pour le bagagge y que no teníamos planeado empezar a pagarlo ahora. Resoplidos del taxista, mirada matadora y arriba que nos vamos.

Fuimos a toda velocidad por la ruta de montaña, árida, rumbo a ese pueblo que no sé escribir ni pronunciar. Cuando llegamos, ni rastros de Hassan (quien, en teoría, estaría ahí esperándonos para llevarnos a su hotel): lo único que teníamos enfrente nuestro era un pueblo polvoriento y con poco movimiento. Lo llamamos por teléfono nuevamente y nos dijo fuéramos a Ait Benhaddou en taxi, que él nos esperaba en el hotel. Ay Hassan, Hassan. Así que otra vez: taxi, precios ridículos, regateo, risas, no vamos a pagar pour le bagagge, déjenos en la Rose Du Sable. ¿Es acá? ¡Pero esto es un hotel de verdad! ¡Y a precio de amigos! Gracias Alí, gracias por cruzarte en nuestro camino en aquella estación de buses (o tenemos que agradecerle, tal vez, al de turbante amarillo de Erfoud…). Hassan nos recibió y nos repitió, nuevamente, una palabra que debe ser la más usada en todo Marruecos:

“Bienvenidos”.

[singlepic id=4295 w=625 float=center] En el próximo post: Ait Benhaddou

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Información útil para visitar el Valle del Todra:

  • Para llegar al Valle del Todra desde Merzouga (desierto) hay que ir primero a Rissani o Erfoud y de ahí tomar el bus a Tinerhir (cuesta unos 30 dirham + 5 por el equipaje y tarda tres horas).
  • Cambio (marzo 2012): 1 euro = 11 dirham
  • Para alojarse en el Valle del Todra hay varias opciones: quedarse directamente en la Garganta del Todra (también llamada Todra Gorge) o quedarse en alguno de los pueblos cercanos. Nosotros nos alojamos en el Auberge Alí y pagamos 160 dirham por la habitación (dos personas) con media pensión. El lugar tiene una vista muy pero muy inspiradora. Por si quieren ir, la dirección es “Douar Ait Chaib Sur la Route Des Gorges De Todra 45800 Tinghir”, y los teléfonos 0660308076 y 0653641597 (pregunten por Alí).
  • En el Valle del Todra hay varias opciones de trekking: el trekking de un día por la Garganta del Todra incluye el oasis, las cuevas nómadas y la garganta (cuesta alrededor de 20 € por persona con comida), el trekking de tres días a la Garganta del Dades cuesta 150 € por persona con comida y alojamiento.
  • Para ir del Valle del Todra a Ait Benhaddou hay que volver a Tinerhir y tomar el bus a Ourzazate (35 dirham, 3 horas de viaje), de ahí tomar un taxi compartido a Uadlemala (no sé cómo se escribe este lugar, pero se pronuncia así como lo leen) (10 dirham por persona) y de ahí otro taxi-colectivo a Ait Benhaddou (5 dirham). [/box]
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