Datos útiles para quienes quieran visitar los templos de Angkor

Visa Camboya: se saca en los aeropuertos o fronteras de Camboya. Cuesta USD 20 por 30 días y se puede extender una sola vez.

Siem Reap: el pueblo más cercano a los templos de Angkor, un lugar extremadamente turístico pero que igualmente vale la pena conocer. Hay más de 200 hostels, hoteles y guesthouses, así que elijan el que más les guste. Se consigue desde 3 USD para arriba (dormitorio compartido).

¿Qué es Angkor? Angkor es un complejo de templos hindúes (y luego budistas, cuando el Imperio Khmer cambió la religión oficial) que sirvió como base del imperio Khmer entre los siglos 9 y 13. Las ruinas de Angkor están ubicadas en medio del bosque y son patrimonio de la humanidad de la UNESCO. Angkor Wat es el templo principal y mejor conservado, y, según dicen, el monumento religioso más grande del mundo. Estudios demuestran que Angkor fue la mayor ciudad pre-industrial del mundo (le sigue Tikal, en Guatemala, de cerca).

Entrada a los templos de Angkor: 20/40/60 dólares por 1/3/7 días (recomiendo ir tres días para ver todo con tranquilidad).

Ubicación y transporte: los templos están desparramados y separados en un área bastante extensa, así que la mejor opción es movilizarse de uno a otro en bicicleta (para quienes les de el estado físico, se consiguen desde 1 USD por día), tuk-tuk (de 10 a 20 USD por día), auto, taxi, moto o colectivo/combi privada.

Comida “barata” en Angkor: 3 a 5 dólares

Comida en Siem Reap: desde USD 1.50

Moneda: el riel (4200 riel equivale a un dólar), pero en Siem Reap todos los precios están directamente en dólares y se manejan más en dólares que en riels.

Recomendaciones

* Prepárense para el acoso. Va a empezar desde el momento que pisen Siem Reap. Lady! Lady! I take you to the temples! Lady, you want tuk-tuk? Lady como here, cheap food! LADYYYY!! Los gritos de las mujeres son unos chillidos que recordarán hasta en sueños Lediii, piii-naaat! (maní te venden). Siem Reap (como el Aguascalientes de Machu Picchu pero más grande y, en mi opinión, más lindo) es una ciudad orientada al turista, especialmente al turista con plata. Entonces por más mochilero que seas, te van a querer cobrar fortuna hasta por respirar. Lo bueno es que siempre se puede regatear. Lo malo es que se vuelve muy irritante no poder caminar en paz por la calle y por los templos sin que te persigan los taxistas, los nenes vendiendo imanes y postales, las mujeres ofreciendo masajes, los hombres ofreciendo ropa, las nenas encajándote bebidas frías, etc etc etc. Por más NO que digas, no lo van a entender y son capaces de seguirte durante cuadras. Así que una buena solución: iPod, y chau, no escuchás nada. Otra que hice yo varias veces cuando no me dejaban de seguir era hablarles en castellano, ahí medio que se confunden y se van.

* Vayan tres días a los templos y, si les da el estado físico, háganlo en bicicleta. Para ir de un templo a otro se necesita transporte. Se puede hacer caminando, claro, pero en ese caso les recomiendo sacar la entrada de siete días porque les va a llevar mucho tiempo. Las rutas están asfaltadas, son anchas y cómodas. El paisaje es muy lindo, los árboles envuelven el camino y todo es verde verde, como un día en el campo. Si creen que no pueden hacerlo en bici (yo hice solamente un día en bicicleta porque mi estado en este momento es medio patético), la segunda mejor opción es el tuk-tuk (cobran de 10 a 20 USD por día) o la moto (ojo que no alquilan motos a extranjeros, así que hay que ir con un conductor local que debe cobrar unos 10 USD). Me parece que tres días es el tiempo ideal para ver todo con tranquilidad y repetir los que más les hayan gustado. Se puede ver todo en un día pero demasiado a las corridas.

* Amíguense con la oscuridad y vayan a ver el amanecer. La entrada a los templos abre a las 5.30 AM y mucha gente llega a esa hora para ver el amanecer en Angkor Wat. Yo decidí ir en bicicleta (serán unos 20 minutos desde la ciudad) y cuando llegué me di cuenta de que fui la única, todos fueron en tuk-tuk o colectivo privado. Salí de mi hostel a las 5 AM y me puse a pedalear, literalmente, en la boca del lobo. Creo que no podía estar más oscuro, y si hubiese ido con los ojos vendados capaz que veía más. Me hice la canchera pensando que iba a haber algún farolito, pero nada, la ruta estaba completamente oscura. Así que me encomendé a Buda, Alá y un par de dioses hindúes y me fui nomás, rogando que alguno de ellos se copara y me preparara un amanecer con cielo rosa o naranja (mínimo). Y, como me pasa siempre, a mitad de camino apareció mi ángel: una mujer que iba en bicicleta con su hija y una linterna y me iluminó todo el camino hasta llegar al templo. El amanecer que me tocó a mí fue lindo pero no gran cosa, igualmente lo recomiendo si quieren sacar buenas fotos y ver el templo con poca gente.

* Sepan que van a formar parte de la G.O.F. de Angor Wat: La Gran Orgía Fotográfica. Nunca vi tanta gente sacando fotos a la vez. Foto de un Buda, foto de una piedra, foto del cielo, foto del templo, foto del monje, foto del amanecer, foto del atardecer. Todos sacamos las mismas fotos. Pero lo más gracioso es que es una especie de todos contra todos, porque la gente no saca fotos solamente de los templos, sino que le saca fotos a los turistas de otros países (con disimulo, obvio). Las chinas le sacan fotos a los nenes estadounidenses, los estadounidenses le sacan fotos a las mujeres camboyanas, los franceses le sacan fotos a los koreanos tal vez. Todos se sacan fotos con el monje budista cual Mickey Mouse. Es así, un Asia vs. Occidente, donde todos parecen exóticos a los ojos del otro, y todos se fotografían. Cuando me cansé de sacarle fotos a los templos, confieso que yo también me convertí en paparazzi y le saqué fotos a la gente. También descubrí personas que me sacaban fotos de lejos y se escondían detrás de una piedra. Y comprobé algo: no importa qué tan buena y de último modelo sea tu cámara, siempre, SIEMPRE, habrá un chino o japonés con una cámara mejor.

* Y, por último, no pierdan la capacidad de asombro. Por más acoso, oscuridad y orgía de fotos que haya (qué raro suena…), los templos de Angkor tienen bien merecido el título de maravilla del mundo. Son impresionantes, un trabajo tan detallista y minucioso, e imponente a la vez… Mientras caminaba entre las ruinas pensaba qué tipo de civilización pudo construir algo así… Pareciera que vienen de otro mundo. Y cómo las palabras no sirven en estos casos, acá les dejo varias fotos. (Y muchas más ACÁ y ACÁ)