Algunas aclaraciones antes de empezar esta aventura culinaria (?) por China:

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1. No probé perro, ni rata, ni cerebro de mono, ni patita de gallo, ni estómago de gato ni nada de todo eso que inmediatamente asociaron con China.

2. Cada provincia y región de China tiene una gastronomía (totalmente) distinta, así que las comidas que voy a mencionar acá deben ser una milésima parte de lo que entra dentro del término “comida china”. Además, en cada lugar probé algunas cosas, no todo, y muchas veces repetí el mismo plato, lo que achica aún más el ámbito de investigación de este post.

3. Sí, se come arroz con casi todo, pero no como plato principal sino como acompañamiento, así como nosotros mezclamos todo con pan, grisines, tostaditas o galletitas.

4. Si piensan viajar a China vayan practicando su destreza con los palitos. Todo se come con palitos y/o con cuchara.

5. Más que un post sobre platos de comida, quiero hablar sobre el comer en China como un ritual social.

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***

Cuando llegué a China pensé que ya sabía todo acerca de la comida china. Buenos Aires está lleno de deliveries chinos que te mandan esas tapers descartables gigantescos de chaw fan que parecen no vaciarse nunca y sobreviven dentro de la heladera por semanas. En (casi) todos los países del Sudeste Asiático que visité la comida china forma parte muy importante de la dieta, especialmente en lugares como Malasia y Singapur donde hay comunidades chinas muy grandes. Así que pensé que había probado todo.

Estaba equivocada.

Cuando llegué a Chengdú, primera ciudad que visité en China, capital de la provincia de Sichuan, sufrí el SCC: Shock Cultural Culinario.

* El desayuno misterioso:

En Chengdú viví cuatro días en la casa de una familia china. La primera mañana me encontré con un desayuno que no sabía cómo comer: un pan cocinado al vapor relleno de cerdo y ají, un huevo duro sin pelar y un bol lleno de leche. Cuando me senté a la mesa no sabía qué hacer. ¿Meto el huevo en la leche? ¿Eso es leche, no? ¿será de vaca o de cabra? ¿Me como el huevo así como viene? ¿Para pelarlo lo golpeo sobre la mesa o eso será mala educación?  Pará, ¿pero es un huevo duro, no? ¿o estará crudo?  Mirá si lo golpeo sobre la mesa y resulta que no está cocido… ¿La leche la tomo fría? ¿Le pongo café? ¿Me animo a pedir azúcar? ¿Como el pan con palitos o con la mano? Imagínense: primer día en la casa de una familia china súper tradicional, no quería hacer nada fuera de lugar. Además pensé: estoy en China, en la antípoda de mi país, seguro que acá se hace todo al revés que en Argentina. Así que metí el huevo en una servilleta y lo golpeé contra el piso, abrí el pan, le saqué el relleno, mezclé todo en la leche, hice un bollo con la mano, lo puse en el plato y me lo comí. MENTIRA. Le pregunté a Susie, mi anfitriona, cómo comer todo eso y fue exactamente como pensaba: mezclé la leche con café, me comí el pan con la mano, pelé el huevo duro, me lo comí. Fácil.

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-34 Lo que me encontré fue algo así aunque con el huevo duro en vez de frito

* El balde de noodles y las porciones XL:

Ese mismo día fui al supermercado para comprarme unos noodles (fideos) instantáneos y vi algo que me sonó raro. En Indonesia (o en cualquier otro país asiático) el contenedor de noodles deshidratados es un “vasito” de tamaño normal al que se le agrega algo así como 300 cc de agua caliente, en China el “vasito” tiene el tamaño de un balde de juguete y requiere algo así como medio litro de agua caliente. Y todo el packaging está escrito en chino, obvio. Así que hice ta-te-ti me compré el verde (adiviné bien, el único no picante en una provincia famosa por su gastronomía picante) y obviamente no lo pude terminar.

Esa misma noche, Susie (mi couch china) me llevó a comer a un restaurante. La pregunta fue: ¿pido un plato small o large? Como éramos dos le dije que pidiera algo small nomás, cualquier cosa si nos quedábamos con hambre podíamos pedir más. Cuando llegó el plato la miré con cara de que se habían equivocado y nos habían traído el extra-large. El plato ni siquiera era un plato sino casi una cacerola y tenía el diámetro de un disco de vinilo. Señoras y señores, eso es un plato tamaño small en China. Todas las porciones son ENORMES (al igual que todo en Chengdu). Más tarde me explicaron: en China la comida es una actividad grupal y todas las porciones están pensadas para compartir con varios comensales/amigos.

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-22 Uno de los platos que nos sirvieron (tofu).
Si bien en la foto no se percibe del todo el tamaño, les aseguro que era grande.

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-13  Las porciones están pensadas para compartir.
Y lo gracioso es que si vas a un restaurante SOLO, igual te sirven una montaña de comida.

* Dumplings y pan relleno al paso:

Caminando por Chengdú descubrí algunos de los desayunos típicos de la zona. Temprano a la mañana es muy común ver contenedores redondos como los de la foto, apilados uno encima del otro, con entre cinco y diez panes rellenos cocinados al vapor o dumplings (algo así como capelettis al vapor rellenos de carne de cerdo o pescado) adentro. Estos panes y dumplings se compran calentitos, recién hechos, y se comen en el momento. Una bolsita cuesta menos de un dólar y un pan relleno solo (un poco más grande que los pancitos) cuesta alrededor de 1 yuan (un dólar equivale a 7 yuans). Hay otra versión de dumplings que son los fritos y se preparan sobre una sartén-wok enorme.

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-21 Esta foto la saque una mañana en Dali (provincia de Yunnan)

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-30 Los pancitos rellenos calentitos

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-03 Este lugar lo encontré dentro del mercado de Kaili (provincia de Guangxi). Lo que se ve en la sartén son los dumplings fritos.

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-20 En Dali también probé este pan recién cocinado, sin relleno, solo pan.

* Sopa de arroz y sopa de noodles

En Kangding, allá donde conocí a las mujeres chinas de la minoría Yi, desayuné por primera vez la sopa de arroz junto con Eva y su mamá. Ya había probado el famoso porridge de arroz (parecido al arroz con leche), pero nunca como el de China. Este, lamento decirlo, me pareció un poco aguado y sin gusto, así que le puse azúcar y quedó mejor. Y por más habilidad que tuviera con los palitos, tuve que pedir una cuchara porque me resultó muy difícil y lento tomarme esta sopa agarrando granito por granito de arroz. Cometí el “error” de decirle a Eva que tenía “mucha” hambre: en China “mucha” significa MUCHA. Así que no solamente me pidió el bol de arroz y cuatro panes rellenos, sino que agregó también una enorme sopa de noodles que tampoco pude terminarme. Todo a las 8 de la mañana, aunque ya me acostumbré a comer este tipo de comida a esa hora.

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-23 La sopa de arroz…

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-08 y la sopa de noodles: un clásico de la mañana

* La importancia del arroz

En el lago Lugu, cuando viajé con las tres chicas chinas que no hablaban inglés, aprendí acerca de la importancia del arroz en las comidas. En los almuerzos/cenas, en general, no hay un plato principal sino que hay varios platos con distintos tipos de comida (tres o cuatro vegetales, dos o tres tipos de carne, una sopa). Cada comensal tiene su bol personal donde se sirve el arroz, y los 5-8 platos de comida se ponen en el medio y se comparten entre todos, no existe eso de “esto es mío, eso es tuyo”. El bol de arroz se sostiene sobre la palma de la mano izquierda y la comida se va sacando de los platos con los palitos; cada uno solamente “toca” la comida que va a comer, ya que con los palitos es más fácil agarrar cada pedacito de comida con precisión, sin tocar el resto. La comida levantada se pone dentro del bol de arroz y se come desde ahí con los palitos. La cuenta se divide en partes iguales entre todos, aunque en la cultura china es muy común que todos “se peleen” por pagar y uno termine pagando todo (a ellos les da “prestigio” ser quien paga).

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-01 Esta fue una comida en Lijiang, con mi amiga Tippi y la familia de su novio

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-05 Más comidas en Lijiang

Una vez cometí el error de pedirme un plato “para mí sola”. El colectivo había frenado al costado de la ruta y nos bajamos para almorzar. Yo seguía “viajando” (si puede llamarse así) con las tres chinas que no hablaban inglés, aunque ese era nuestro último viaje en bus juntas. Estaba muerta de hambre y como sabía exactamente qué quería comer, me pedí dos platos “de acompañamiento” para mí sola: tomate con huevo revuelto y papa cortada en tiritas con morrón. Estaba por atacar cuando una de las chinas me frenó y me hizo señas con desesperación: ¡te falta el arroz! Negué con la cabeza, no quería arroz, y me puse a comer. Error tras error. Primero, comí SIN arroz, algo rarísimo para la cultura china (tal vez para nosotros sería como comerse los rellenos del sandwich sin el pan) y segundo, me comí YO SOLA dos platos que en teoría deberían compartirse. Cuando me di cuenta ya era tarde. Pero qué rico que estaba.

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-31 El plato infame que devoré sola

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-29 Una de las tres chinas sirviendo arroz en otra de nuestras comidas

* Señalar la comida

Los primeros días en China no sólo me costó viajar sino que también me costó comer. No porque no me gustara la comida, para nada, sino porque no sabía cómo pedirla. Todos los menúes estaban en chino, la mayoría no traía fotos y en general nadie hablaba inglés. Así que sobreviví a base de dumplings y noodles instantáneos hasta que me explicaron cómo hacer. Cuando los chinos llegan a un restaurante o puestito de comida dispuestos a almorzar o cenar, siempre hay alguien del grupo que se mete sin ningún tipo de permiso ni pudor en la cocina, analiza todos los ingredientes y le dice a la cocinera exactamente lo que quiere. Así que empecé a practicar el arte de señalar la comida. Cada vez que fui a comer sola y el menú no tenía fotos, me acerqué a la cocina, miré lo que había y marqué con el dedo: quiero eso (el tomate con el huevo), eso (las papas) y eso (arroz). Y listo.

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-04 Este lugar fue mi paraíso. Ni recuerdo el nombre del pueblito, pero había una cuadra cerca de la estación donde todos los restaurantes tenían este “buffet” en el que uno juntaba todo lo que quería comer en un plato y el cocinero lo preparaba en el momento. Qué delicia fue esa cena, y creo que no pagué más de un dólar con cincuenta. Me acuerdo incluso que cuando terminé de poner en mi plato todo lo que quería comer, una de las mujeres me miró, me sacó el plato y triplicó las cantidades de cada cosa. No fuera a ser que me quedaba con hambre.

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-32 Este puestito estaba en el lago Lugu, famoso por sus papas y pescados. Ahí fue fácil, directamente nos sentamos, comimos lo que quisimos y pagamos al final.

* Comiendo por ahí con amigos

Tengo que reconocer que las mejores comidas las probé con mis amigos locales. Por varios motivos: uno, porque ellos conocen bien la comida de su región y saben exactamente dónde se come bien y barato; dos, porque al ser más cantidad de personas, habrá más variedad de comidas.

En Lijiang comí como nunca. Me quedé en lo de una amiga de Tippi (mi amiga china) que nos hospedó gratis; todos los días, la cocinera del lugar nos preparaba desayuno, almuerzo y cena. Carne saltada con verduras, papa picante, brócoli con una salsita, sopa de vegetales, pollo, brotes de soja, tofu, chauchas, tomate con huevo revuelto (un clásico allá)… Me acuerdo y me da hambre.

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comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-07 Crocante para acompañar

* Y por último, el té

En China, el té no puede faltar. Se toma antes y después de cada comida, se toma a media mañana y a media tarde en las casas de té, en casas de amigos y en la calle. La primera vez que probé el verdadero té chino fue en Hong Kong y mi primera reacción fue: ¡pero a esto le falta azúcar! Así es, el té chino jamás se toma con azúcar y después de acostumbrar el paladar uno se da cuenta de que agregarle azúcar sería un crimen. Hay que disfrutarlo como viene. Y el ritual que acompaña a la preparación del té es uno de los más interesantes de ver. Mi amiga Tippi tiene un set de té conocido como “kungfu tea” y antes de servir el té en pocillos tiene que seguir varios pasos obligatorios como lavar la mesita de té con agua hirviendo, lavar el té, tirar agua para acá, tirar agua para allá, prepararlo, colarlo y servirlo.

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BIS: Algunos unos tips para comer en China

– Nunca jamás claven los palitos en posición vertical dentro del bol de arroz ya que eso simboliza la muerte y significa que se le está deseando la muerte a alguien que está en la mesa.
– Si no quieren que les sirvan más arroz, dejen un poco en el fondo del bol. Sino, cada vez que el bol está vacío, alguien inmediatamente se los llenará de arroz.
– Una buena opción para comer comida sana y menos grasosa en China son los restaurantes musulmanes (y este tip me lo dio una china misma): como siguen las reglas halal, uno puede estar seguro de que la cocina es súper limpia y de que no hay cerdo en la comida (para quienes no les guste ese tipo de carne).
– Para los argentinos, “carne” es sinónimo de vaca, para los chinos, “carne” es sinónimo de cerdo. Todo lo que venga relleno de “carne” viene con cerdo.
– Al comer la sopa es de mala educación NO hacer ruido: hay que “sorber” la sopa con exageración para demostrarle al anfitrión que su comida es deliciosa.
– No es de mala educación eruptar.
– Si los invitan a comer a una casa de familia local, lo más educado es probar todas las comidas que preparó la anfitriona, aunque no sean de su agrado. Si no les gusta lo esconden debajo de la montaña de arroz en el fondo del bol. Pero prueben.

Ayudenme a completar el post: si tienen más tips o comidas chinas que les hayan gustado, ¡compartan!

Ah, y por último, para no defraudarlos:

comida-china-aniko-villalba-blog-de-viaje-24 Bichitos comestibles. Pero confieso que no los probé.