El 2016 debe haber sido uno de los años más bizarros de los últimos tiempos y quiero despedirlo abriendo la caja de pandora de mi blog. Hoy quiero compartir el lado B (de Bizarro) de ser blogger de viajes. Bienvenidos a los expedientes X de Viajando por ahí. Quemar después de leer.

Aclaración: en Argentina usamos la palabra «bizarro» para decir que algo es muy raro.

*

En el 2010 me hice una pregunta con más inocencia que Heidi: voy a abrirme un blog de viajes, ¿qué es lo peor que puede pasar? Respuesta corta: gente que cree que soy una agencia de viajes y que tramito visas, otros que piensan que soy flogger y no entienden cómo puedo vivir de esto, comentarios haters acerca de mis cuadernos y mis washi tapes, plagios de otros bloggers y acusaciones de que en realidad yo los plagié a ellos, lectores enojados cuando hago algo distinto, puteadas por no responder un mail, pedidos constantes de difusión, propuestas laborales que parecen serias y terminan rozando lo turbio, tener un troll que también trollea a otras (nunca pensé que podía llegar a ponerme celosa por algo así).

A los 6 años de vivir viajando me di cuenta de que no todo era perfecto e ideal y les conté acerca del lado oscuro de los viajes. Ahora, a casi 7 años de tener Viajando por ahí, entendí que un blog también tiene sus facetas oscuras y desconocidas para el público general (y bastante impredecibles para quienes estamos del otro lado) y sentí que era momento de compartir todo esto con ustedes. Estoy llegando a la conclusión de que el mundo virtual es mucho más desquiciado que el real y que el anonimato de la pantalla hace que la gente actúe de maneras inexplicables.

Estas son algunas de las cosas más bizarras que me pasaron desde que tengo un blog de viajes. Si alguien me las hubiese anticipado, no sé si le hubiese creído.

  • Casi todos los días recibo mails de gente pidiendo que les arme un itinerario, les reserve un pasaje o les dé los nombres de todos los hostels en los que me quedé entre 2008 y 2012 (#nosoyunaagenciadeviajes)

  • Desde que publiqué un post acerca de visas, recibo consultas desesperadas al estilo “soy belga, mi marido es de Mozambique, vivimos en Australia, queremos viajar a Canadá, ¿necesitamos visa?” (¡no sé! #tampocosoyunaembajada #tepresentoaGoogle)

Todos los mails son reales.

  • Me llegan pedidos de difusión (o publicidad encubierta) casi todos los días (eso sí, disfrazados bajo el manto de “tengo algo que le va a interesar mucho a tus seguidores” seguido de un guiño de ojo), pero lo más cómico es que en general lo que quieren difundir/vender no tiene nada que ver con mi blog ni con mis intereses (como ofrecer los ventiladores a energía solar, por ejemplo… ¿O alguien andaba buscando eso?).

Auspicia este segmento.

  • Este año me llegaron propuestas de trabajo rarísimas, como: “importante revista” que tendrá una gran tirada en “importantes mercados” (?) quiere que esté presente como representante de marca en su evento de lanzamiento (que escriba para ustedes ni hablar, ¿no?).

¿Usted viene con la revista?

  • Cada vez que publico algo relacionado con la papelería y con mi amor por los cuadernos y washi tapes recibo algún comentario hater (qué paaaasaaa con el stationery). Hubo uno que me dijo que se le caía el alma a los pies de pensar que las papelerías eran mi alternativa a los museos (sí y qué) y que si quería encontrar temas interesantes acerca de los que escribir mejor hiciera otra cosa en vez de irme de shopping.

Siempre con nombres truchos, obviamente, pero con el IP puedo saber exactamente desde dónde me escribe… muejejeje

#TeMetésConLasWashiTapesTeMetésConmigo
*larga a los perros*

  • Me mato por hacer contenido de calidad, me paso días pensando, recopilando material, sacando fotos, escribiendo y editando un post, para que la gente llegue a mi blog buscando cosas como: 

¿Pero la conociste viajando?

Al de 80 lo banco!! Espero que hayas empezado a viajar. La consulta del doctor me preocupa.

 

Esto podría ser un sueño mío.

 

Depende en qué vayas…

  • Hay lectores que no toleran el cambio y se enojan cuando escribo algo distinto a lo de siempre / cuando no hablo de viajes / cuando viajo de manera distinta / cuando freno / cuando me tomo un café / cuando vuelvo / cuando me voy / etc y, antes de anunciarme que se van de mi blog para no volver jamás, me acusan de haber perdido mi esencia. Supongo que es como cuando un músico cambia de instrumento o saca un disco nuevo («yo lo seguía desde el principio, ya no es lo que era»). #SeLlamaCrecer #LosBloggersTambiénTenemosSentimientos #EsenciaDeMaracuyá

Ohhh, bueno, seré tu blogger esclava y me dedicaré a hacer posts que te hagan feliz!

 

  • Tomo café de toda la vida, viaje o no viaje, pero la primera vez que subí una foto de una taza de café durante un viaje se armó revuelo como si hubiese estado comiendo una bandeja de sushi en un jacuzzi del hotel más caro de Europa (el café era más barato que en Buenos Aires):

  • Hay gente que cree que regalo cosas: una pareja me pidió una cámara de fotos para empezar a viajar y una chica me pidió que hiciera una colecta entre mis lectores para comprarle un pasaje a España y evitar que se suicidara. AJÁ…

  • Una chica me dijo que me fuera a la puta que me parió (literalmente) porque nunca le respondí su mail (no, mi marido y yo no queremos viajar con vos y me da miedo que me digas “decime donde estás que voy para allá”). Recomiendo leer este texto: «How to contact the author».
  • Otra chica me dijo que mi libro le había parecido una mierda (“es lo más egocéntrico que leí, solo hablás de vos”) (no recuerdo si usó la palabra mierda, pero fue lo que me quedó en la cabeza). Creo que fue el único comentario que me hizo llorar (estaba pasando por un momento de mucha depresión y bueno… *se acuerda y llora otra vez*)

#I’veGotHurtFeelings #yalosuperé #nomedigancosasfeasporfavor

  • Un blogger de gastronomía me acusó de viajar financiada por el ex gobierno argentino. (?)

  • A veces las empresas me mandan propuestas copy-paste y me ponen otro nombre o se olvidan de “insertar-título-de-post-al-azar-aquí”

  • Hay gente que cree que porque mi blog es gratis yo trabajo gratis (estoy cansada de leer «no tenemos presupuesto para los escritores / oradores / bloggers» o «trabajar para nosotros te dará mucha exposición»).

  • Varias veces me copiaron posts enteros, conceptos, series, títulos y hasta contratapas (en general me entero porque me avisa algún lector). Cuando se lo hice notar amablemente a una de estas personas, me dijo que sentía que yo entraba todos los días a su blog para encontrar alguna similitud y acusarla. Tuve que aprender a tomarme la copia como una suma de homenaje y falta de creatividad, y seguir concentrándome en producir mejores cosas. Pero que me indigné, me indigné.

  • Una vez un post mío («El día que me invitaron a un casamiento chino») apareció subido a Taringa y el “autor” respondía los comentarios como si lo hubiese escrito él (aparecían las marcas de agua de mis fotos, pero él insistía con que la había pasado bárbaro en el casamiento con mi amiga Tippi).

Primer mail

Segundo mail. Sí, llamame cuando quieras así también te paso la info de las mejores pizzerías de Jakarta.

  • A veces me escriben lectores enojados preguntándome por qué no fui a su país (lo tomo como una demostración de amor).

Está entre los más de 150 países que me falta conocer, aunque México tiene prioridad porque fue el país al que quise llegar durante mi primer viaje y que al final no conocí.

  • Me han llegado a decir «Doctora», «Profesora» y «Dibujante» al comienzo de algún mail. También me dijeron que querían que yo sea su musa.

Qué tierno! Aunque no sé en qué consistirá el rol de musa.

¡Eres una estafadora! No sé por qué me gasto en tapar los nombres si estos comentarios siempre vienen de perfiles falsos… Al menos decímelo en la cara, che! Capaz podemos terminar siendo amigos y podés aparecer en alguna de mis fotos.

  • Hace unos meses me hicieron una nota muy linda en Infobae, fueron a mi casa a filmar mis cuadernos, mis libros, mi espacio de trabajo. Cuando salió publicada entré a leerla, llegué a los comentarios y vi que el primero decía, con un uso magistral del idioma español y una amplia demostración de las capacidades bilingües de esta persona: «Torta detected». Creo que escupí el té de la risa. Además, a cada mujer que comentaba, este usuario (falso, como siempre) le preguntaba si estaba enamorada de mí. Lamentablemente borraron su comentario inicial, pero todavía quedan algunas de sus respuestas. Fue el hazmerreír de mis alumnos durante la última clase del taller de documentación creativa.

  • Tengo un troll que suele aparecer de vez en cuando para decirme que deje de vender humo, que viajar es solo para los nenes de papá, que estoy vendiendo una vida que no existe y cosas así. Un día me di cuenta de que hacía mucho que no me comentaba y me pareció raro. Unas semanas después, de casualidad, lo vi comentando (a modo troll también) en el blog de otra viajera. ¡Me cambió por otra! ¡Pensé que lo nuestro era especial!

  • Varias veces me escribieron lectores diciéndome que estaban desilusionados: uno porque dije que me había cansado de viajar, otro porque me vio en un video y yo no era como se imaginaba (ouch). Tuve que aprender a no hacerme cargo de las expectativas ajenas y aceptar la regla del 30%: al 30% de la gente le gusta lo que hago, al 30% no, y al otro 30% ni le importa. Creo que ese fue uno de los desafíos más grandes que me trajo esto de compartir mi trabajo con tanta gente.

  • El spam es un mundo aparte. A veces miro los comentarios que entran a la carpeta de spam y encuentro joyitas como esta:

Le pueden escribir a su mail.

  • Y para cerrar con moño: descubrí que un ex se quería levantar a mis lectoras por Facebook (y les hablaba mal de mí, además, todo mientras estábamos juntos). Muy Black Mirror (gran serie que les recomiendo). Un divino. Me enteré porque una de ellas me mandó el chat (le estaré eternamente agradecida).

A todo esto, sumémosle que WordPress (o el hosting, o Google, o algo) siempre falla en los momentos más inoportunos (le encanta tirar errores el día de mi cumpleaños, por ejemplo, o justo cuando había dejado todo listo para desconectarme durante unos días), que hay hackers rusos capaces de generarme ataques de ansiedad desde la comodidad de su cama en Moscú, que me convertí en mi propia secretaria y que es mentira que no tengo jefe: hoy en día, cualquiera que trabaje en internet tiene que obedecerle, quiera o no, a las leyes y algoritmos cambiantes de San Google, que en cualquier momento va a ser más poderoso que todos los presidentes juntos.

Ahora, hablando en serio, esta bizarreada debe ser el 1% por ciento de lo que me llega todos los días a través de mails y redes sociales. En este mundo virtual tan desquiciado me siento muy afortunada de recibir tantos comentarios lindos, cartas y palabras de agradecimiento. Así que va mi GRACIAS para ustedes, los que están del otro lado y me siguen y me apoyan y me leen aunque sepan que soy una veleta y que cambio de planes cada dos minutos. Pongo todo mi amor y esfuerzo en lo que hago, y tal vez el precio de hacer y mostrar un trabajo tan personal sea recibir bizarreadas como estas (que me alegran el día, igualmente), pero el premio es poder conectar con gente que tiene los mismos sueños, pensamientos o ideas que yo y sentirme un poco menos sola en mis elecciones de vida. Y sin este blog nunca lo hubiese logrado.

Les deseo un 2017 lleno de sueños cumplidos o por cumplir.

Este año, Viajando por ahí tuvo más de 1 millón de visitas. ¡Gracias!

PD: lo mejor fue estar escribiendo este post y recibir un mensaje hater!

Una divina, ya le pregunté si está bien, me preocupa tanta bronca. Igualmente tendría que agradecerle porque fue gracias a ella que decidí armar este compilado. Feliz año, Valen!

PD2: decidí editar una parte de este post porque generó un conflicto con un lector y no fue mi intención ofender a nadie, así que le pido disculpas por eso.

PD3: una perlita que encontré medio tarde, pero que no quería dejar de poner acá:

Esperamos tu libro de historias viejeras entonces! besis!!

Si lo que no te mata te fortalece, tener un blog me hizo más fuerte que haberme ido de viaje sola por más de 40 países. ¿Algún blogger del otro lado? ¿Qué fue lo más bizarro que les llegó a través del blog?