Datos y consejos para viajar al Sudeste Asiático

[Última actualización: junio 2021]

En esta guía encontrarán recomendaciones útiles, datos y consejos aquellos que estén planeando viajar por el Sudeste Asiático (o para los que aún no se animan) y especialmente quienes quieran viajar mucho, conocer aún más y gastar lo menos posible (¡para poder seguir viajando!).

La guía está dividida en cuatro partes:

Parte I: Todo lo que querías saber antes de viajar al Sudeste Asiático (o la sección de preguntas Frecuentes), en donde podés encontrar muchas de las respuestas a preguntas que me han hecho en el blog y también en redes sociales.

Parte II: Visas que se requieren para viajar al Sudeste Asiático

Parte III: Presupuesto para viajar al Sudeste Asiático

Parte IV: Links y descuentos para tu viaje

 


Parte I: Información útil para planear tu viaje al Sudeste Asiático

Esta guía está basada en mis experiencias de viaje en Tailandia, Malasia, Singapur, Indonesia, Filipinas, Laos, Camboya, Vietnam, China (sur), Hong Kong, Macau

 

¿Qué vacunas debo ponerme para viajar al Sudeste Asiático?

Con excepción de la fiebre amarilla, no es obligatorio vacunarse pero sí es recomendable. Lo mejor es consultar el departamento de Medicina del Viajero de cualquier hospital o bien ir a Stambulian/Vacunarse o similares para ver qué conviene en cada caso.

Al viajar, yo me puse las siguientes vacunas: Hepatitis A, Hepatitis B, Tétanos-Difteria, Fiebre Tifoidea, Fiebre Amarilla, Polio, Meningitis. No me di la de la Rabia, ni la del Cólera, ni la de Encefalitis Japonesa (que no se consigue en Argentina).

El tema de las vacunas es un tema sensible y muy personal así que mi recomendación es que consulten a su médico de confianza.

 

¿Te piden el certificado de vacunación al entrar en el Sudeste Asiático?

Me pidieron el certificado de vacunación solamente una vez en todo el viaje, en el aeropuerto de Bangkok para chequear que tuviera la vacuna de Fiebre Amarilla. Si bien no te lo piden si podés demostrar que no venís directamente de Argentina, personalmente recomiendo llevarlo siempre.

 

¿Qué guía de viaje me recomendás leer para viajar al Sudeste Asiático?

La más famosa es la [eafl id=”21160″ name=”Lonely Planet Southeast Asia” text=”Lonely Planet: Southeast Asia on a shoestring”]. Es útil para tener mapas, datos de hostels, teléfonos y direcciones útiles, precios, transportes, idiomas, etc. En el Sudeste Asiático se vende por todos lados y mucho más barata que en Argentina. Hay truchas, usadas, fotocopiadas, originales, viejas, viejísimas y actuales. Yo compré la mía en el aeropuerto de Bangkok. A veces la uso, a veces no tanto, pero siempre viene bien. Ah, eso sí, es un peso más en la mochila. Traten de no caer en lo que llaman el “Banana Pancake Trail“: un ruta informalmente creada por la Lonely Planet y que todos los fieles siguen cual camino hacia la verdad. Sálganse del circuito y busquen sus propias rutas si no quieren ver siempre a la misma gente ;)

 

¿Me conviene usar efectivo, tarjeta de crédito, tarjeta de débito o cheques del viajero?

Lo más cómodo es tener una reserva de efectivo en dólares (por las dudas) y el resto en una tarjeta de crédito o débito. Hay cajeros y bancos por todos lados, también abundan las casas de cambio, así que no es necesario cambiar todo el dinero de antemano. El país en el que más me costó conseguir un cajero electrónico fue en Laos, especialmente en el norte, ya que es muy rural.

Yo no traje cheques del viajero porque hay muchos lugares que no los aceptan o cobran comisión.

 

¿En qué medios de transporte me conviene moverme de un punto a otro?

Depende. Si vas con los días contados (por ejemplo 15 días de viaje), tal vez lo más efectivo sea moverte en avión, aunque al tiempo del vuelo tendrás que sumarle el tiempo de traslado y espera en los aeropuertos. Lo bueno es que en el Sudeste Asiático hay muchas aerolíneas low-cost que te permiten viajar rápido y barato de un punto a otro. Dicho esto, no todas las rutas están cubiertas de manera aérea, así que en varios casos vas a tener que ir por tierra sí o sí. Si estás viajando con tiempo (al menos un mes) o solo querés recorrer un país, te recomiendo viajar por tierra (en trenes o autobuses) o en barco/ferry (si existe la posibilidad). Ir por tierra te permite ver los cambios de paisaje, moverte a un ritmo más lento y disfrutar más el camino (sobre todo si, como a mí, no te gusta volar). Si querés saber cuánto te costaría ir de un punto a otro del Sudeste Asiático en bus, tren o ferry, te recomiendo usar Bookaway.com para comparar precios y hacer la reserva de manera online y con anticipación.

 

¿Es seguro viajar por el Sudeste Asiático?

El Sudeste Asiático me pareció muy seguro. Yo soy mujer, viajo sola, llevo una cámara réflex y una laptop y jamás tuve ningún tipo de problema (excepto cuando me robaron y me devolvieron todo, pero fue una situación extremadamente RARA). Siempre hay que ser precavidos, pero la conclusión que puedo darles después de viajar un año sola por el Sudeste Asiático es que esta parte del mundo es muy segura en cuanto a robos y violencia. Los problemas que se pueden encontrar son los desastres naturales como terremotos, erupciones volcánicas, tsunamis… aunque yo tampoco me crucé con nada de eso. De todas maneras, un consejo que les dejo (¡para todos los viajes!) es llevar un pequeño candado que se puede usar para cerrar la mochila/valija o para trabar los lockers en los hostels y poder dejar en un lugar seguro las cosas importantes.

 

 ¿Hay buen acceso a internet en el Sudeste Asiático?

La conexión a internet es muy buena en capitales y grandes ciudades que están llenas de cibercafés y redes de wi-fi para acceder a internet.

En general cobran entre USD 0.30 a USD 2 la hora, dependiendo del país (precio 2010, este es un dato retro).

Los países más complicados para acceder a internet fueron Laos (no hay tantos lugares de acceso, hay muchos pueblos que desconocen la internet) y China. En China, la Gran Muralla de Fuego puesta por el gobierno no permite acceder a páginas como Facebook, Youtube, Blogger, WordPress, Twitter, entre muchas otras; tampoco hay tantos cibercafés ya que los que existen son “medio ilegales” según me dijeron y no tienen local a la calle sino que están ubicados en el interior de algún edificio, entonces son difíciles de encontrar.

 

¿Cómo es el clima?

A grandes rasgos, el Sudeste Asiático tiene clima tropical todo el año: la temperatura promedio es de 30°C, la humedad es muy alta y llueve bastante. Cada país (o región), sin embargo, tiene su propia época de lluvias y hay que tener en cuenta que a veces las lluvias son tan fuertes que es complicado viajar.

  • Malasia, Brunei, Singapur, Indonesia y las Filipinas tienen dos estaciones: la de lluvias y la seca. En general, en estos países la época de lluvias se extiende entre octubre y abril (invierno, temporada baja) y la época seca entre mayo y septiembre (verano, temporada alta). La época seca puede tener temperaturas un poco más altas (hasta 35°C) y la de lluvias más bajas (hasta 25°C)
  • En la Península de Indochina (norte de Tailandia, Laos, Camboya, Vietnam y Birmania) las temperaturas anuales oscilan entre los 20 y 40°C y hay cuatro estaciones o épocas diferenciadas (pero no como las que tenemos en Argentina): 1. calor (alrededor de abril, cuando la temperatura alcanza los 40°C); 2. lluvias (empiezan a partir de julio, pero no duran todo el día, son más que nada chaparrones en algún momento del día); 3.  seco y 4. seco y “fresco” (de noviembre a febrero, temporada alta)
  • En el Sudeste Asiático existen zonas de montaña con clima propio, generalmente más fresco que cerca del mar. Allí las temperaturas oscilan entre 15 y 25°C, por lo que es recomendable llevar algo de abrigo si se planea ir a estas regiones (como por ejemplo SaPa en Vietnam).

 

¿Tendré problemas con el idioma?

En Asia se hablan cientos de idiomas y como se imaginarán es imposible aprenderlos todos. Muchas veces me preguntan lo mismo: ¿Cómo hacías con el idioma? Según mi experiencia, con el inglés se van a arreglar bien.

Hay países como Malasia y Singapur donde el inglés es uno de los idiomas oficiales.

En todas las zonas turísticas de Asia (diría del mundo tal vez) se habla algo de inglés. En la península de Indochina (Laos, Camboya, Vietnam) también se habla un poco de francés.

Les recomiendo, igual, que se lleven un “Phrasebook” (librito con frases útiles en otros idiomas) y que intenten aprender aunque sea unas palabras del idioma local.

El lugar más difícil en cuanto al idioma es China, ya que no todos hablan inglés. Pueden leer este artículo que escribí en la web de Matador al respecto: How to travel around China without speaking the language

Las señas y las sonrisas son universales. 

Sin embargo, si querés aprender unas nociones del idioma antes de aventurarte, una de tus opciones sería la de realizar un curso del idioma en el extranjero. ¿Qué te va permitir tomar un curso de idioma en otro país? Cuando viajes, vas a poder conectar muchísimo más con la gente, vas a poder preguntar más y usar tu curiosidad para aprender todo acerca de otra cultura. Así, en lugar de gastar tu energía viajera en pensar “cómo se dice…” vas a invertirla en pasar tiempo con locales y aprendiendo cosas que quedarán para siempre en tu memoria.

 

¿Cuáles son los lugares imperdibles del Sudeste Asiático?

Recibo muchos mails de ustedes preguntándome acerca de “los lugares imperdibles” del Sudeste Asiático (lo que no hay que dejar de ver en un viaje corto) y la verdad es que me cuesta mucho responder, ya que depende mucho de los gustos de cada uno y de qué expectativas tienen para el viaje (¿qué quieren ver: playa, selva, montañas, templos, ciudades?).

Imaginen que después de estar un año y medio en Asia se me hace muy difícil elegir pocos destinos.

Además, yo puedo darles una respuesta general, basada en mis gustos, pero eso no quiere decir que sean los únicos lugares que valen la pena. Así que acá les dejo dos post que escribí con “Mis 10 lugares preferidos de Asia” como para que vayan viendo:

Mis 10 lugares en el Sudeste Asiático y China – parte I

Mis 10 lugares en el Sudeste Asiático y China – parte II

 

1¿Cuánto tiempo necesito para viajar al Sudeste Asiático?

Esta es una muy parecida a la pregunta anterior, y es muy personal: tiene que ver con el tiempo con el que cuentes para viajar, el tiempo que quieras estar en cada país teniendo tus intereses y sensaciones (a veces un país nos gusta más que otro, sin más razón que esa), cuanto margen tengas para moverte libremente entre los países del Sudeste Asiático… Para conocerlos, conocerlos, se necesita toda la vida ;)

 

¿Desde dónde salen los vuelos más baratos para viajar al Sudeste Asiático?

¡Depende de donde te encuentres! Más adelante hablo un poquito sobre los vuelos entre países, pero en este artículo ya escribí al respecto de cómo buscar vuelos baratos y el artículo te puede servir en este caso también

 

¿Tengo que demostrar pasaje de ida y vuelta para viajar a algún país del Sudeste?

Más adelante te cuento más específicamente sobre las visas. Las aerolíneas al embarcar te piden que puedas demostrar que te vas a ir del país al que viajás (¡cuestiones legales de las aerolíneas!). No tiene que ser un pasaje de regreso a tu país de origen, pero sí tenés que podés demostrar que te vas. ¿Cómo? Buscando un vuelo barato (¡el más barato!) a un país vecino, comprando un pasaje en bus o tren, demostrando que sacaste otra visa para visitar otro país…

 

¿Qué otros artículos puedo leer sobre los lugares que visitaste en tu viaje al Sudeste Asiático?

 

¿Escribiste un libro sobre tu viaje a Asia?

¡Sí! Un tercio de mi primer libro Días de viaje, está dedicado a mi viaje por Asia.

Ahí cuento cómo fue terminé en Bangkok, por qué me sentí una estrella de cine en Indonesia, cómo hice para viajar un mes por China sin hablar el idioma, cómo fue el roadtrip con los curas filipinos, qué hice con los naipes que empecé a encontrar en todas partes, entre otras cosas.

Si les interesa, pueden leer el prólogo y un capítulo online, y comprarlo en mi Tienda.

 


Parte II: Visas para viajar al Sudeste Asiático

La mayoría de los países del Sudeste Asiático requiere visa para entrar.

Algunas se pueden sacar en el aeropuerto o la frontera al llegar, y otras deben tramitarse antes en Argentina o en cualquier país del SEA (Sudeste Asiático).

Esta es la lista de países que visité hasta ahora (esta información sirve para argentinos. Para chequear la situación de otras nacionalidades entrar en este link.)

 

1) Países que no requieren visa

  • Tailandia: no piden visa, te dan mínimo 60 días de estadía.
  • Malasia: no piden visa, te dan mínimo 60 días de estadía.
  • Singapur: no piden visa, te dan mínimo 60 días de estadía.
  • Filipinas: no piden visa, “en teoría” te dan 21 días de estadía (a mí me dieron más) y tenés que pagar un impuesto de salida del país de 30 USD.
  • Hong Kong/Macau: no piden visa, te dan un mínimo de 30 días de estadía. OJO: chequear la situación de Macau ya que en varios sitios de internet dice que los argentinos requieren visa para entrar.

 

2) Países con visa on arrival (se saca en el momento de llegada al país):

  • Indonesia: podés sacar la visa de 30 días al llegar al país (USD 25) con posibilidad de extenderla una vez. También podés sacar la visa turística de 60 días en cualquier embajada o consulado de Indonesia antes de viajar (cuesta USD 50 y se puede extender hasta tres veces para quedarse un total de seis meses, pero se necesitan presentar más documentos y una carta de sponsoreo de un residente indonesio).
  • Camboya: podés sacar la visa de 30 días al llegar al país (20 USD), se puede extender una vez. ACTUALIZACIÓN 2021: el visado para Camboya ahora se puede pedir de manera online antes de viajar. Podés hacerlo a través de e-Visado.es, una agencia española de visados en la que también podés solicitar visas para otros países asiáticos.
  • Laos: se puede sacar la visa en todos los aeropuertos y en casi todas las fronteras terrestres. Es válida por un mes y cuesta USD 25 para argentinos.

 

3) Países que requieren sacar visa con antelación (a sacar en las respectivas embajadas en Argentina o en cualquier país del mundo):

  • China: piden visa anticipada. Se puede tramitar en Argentina o cualquier otro país de por acá. Es muy común sacarla en Hong Kong. Yo la saqué en Kuala Lumpur (Malasia) en tres días y me costó 50 USD por un mes.
  • Vietnam: hay que sacar la visa antes, yo la tramité en Phnom Penh (Camboya) por medio de un hostel (yo ni pisé la embajada) y estuvo lista en dos días hábiles. Cuesta alrededor de 35-50 dólares por un mes, según dónde la saques. A mí me costó 40.
  • India: hay que sacarla con anticipación en “cualquier embajada de la India del mundo”, para argentinos es gratis. En Buenos Aires, el trámite se realiza en un día, pero en el SEA lleva por lo menos seis días hábiles según el país donde se aplique. OJO: ya no se puede adquirir en Malasia ni en Singapur siendo turista extranjero (es necesario ser residente).

 


Parte III: ¿Qué presupuesto necesito para viajar al Sudeste Asiático?

[box type=star]

Todas las cifras que aparecen en mi blog son reales ya que son los precios que pagué por comida/alojamiento/transporte/etc, en cada país o ciudad durante mi viaje en el 2010. (Puede que algunos precios estén desactualizados… o no.)

Yo viajo con un presupuesto de mochilera low-cost, lo que significa que gasto lo menos posible en alojamiento, me alimento siempre en los mercados callejeros o puestos de comida locales, muchas veces me alojo en casas de familia, siempre compro los pasajes de bus directamente en la terminal (no compro los pasajes que ofrecen las guesthouses), no hago demasiados tours y voy de un lado a otro a pie o en transporte público.

Mi objetivo es gastar lo menos posible para poder seguir viajando, y esto es algo que implica un esfuerzo extra ya que me tomo el tiempo de buscar precios en guesthouses, o camino hasta la estación para comprar allí mis pasajes en bus, etc. o incluso hago todas las combinaciones posibles de transporte público para llegar a destino pagando el precio más bajo.

Entonces si les interesa viajar con más comodidad no se guíen por estos precios, aunque les pueden servir para tener en mente un aproximado.[/box]

 

Algunas aclaraciones:

  • No es fácil darles un presupuesto porque todo depende de cuánto tiempo quieran viajar, a qué ritmo y de qué manera.
  • Lo mejor es calcular los gastos aproximados por día y en dólares (o euros).
  • Las cifras que doy son promedios ya que los precios varían de un país a otro y de una ciudad a otra.
  • En este presupuesto no está incluido el costo del pasaje desde Argentina (o cualquier lugar del mundo) a Asia.
  • En algunos países como Indonesia se puede vivir con 15 dólares diarios, otros como Malasia, Hong Kong o Singapur son un poco más caros. Pero, a muy grandes rasgos (todo depende del país que se visite) y sin contar pasajes de avión, pueden viajar bien (como mochileros y sin lujos) gastando entre 15 y 40 dólares por día.

 

1) Alojamiento

Los Hostels y Guesthouses son las opciones más baratas en cuanto alojamiento:

  • Dormitorio compartido en un hostel (“dorm”): de 2 a 10 dólares por noche por persona (cada dormitorio se comparte con 4 – 12 personas; se paga por cama, no por habitación)
  • Habitación privada simple/doble en un hostel: de 4 a 20 dólares por noche
  • Habitación privada simple en un guesthouse: a partir de 5 dólares (a veces con baño propio y a veces con baño compartido. Estas habitaciones “simples” generalmente tienen dos camas, por lo que viajar de a dos a veces significa que tendremos un menor presupuesto que viajando solos)
  • Habitación privada simple en un hotel 2 estrellas: a partir de 10 dólares (hay ciertas ciudades de China donde no existen los hostels ni guesthouses, por lo que la mejor opción es recurrir a los hoteles dos estrellas)

Los hostels generalmente incluyen varios servicios como wi-fi, pileta de natación, mini cine con DVDs, información turística, alquiler de bicicletas, servicio de pick-up desde el aeropuerto o estación de tren/bus (si el hostel se reserva de antemano por internet, el servicio de pick up en general es gratis). También ofrecen servicio de lavandería y desayuno que se paga aparte.

Las guesthouses son más básicas que los hostels y en general solamente ofrecen alojamiento, sin servicios extra.

Los alojamientos más caros son los de las grandes ciudades o capitales. Las ciudades más caras en cuanto a alojamiento son Kuala Lumpur (una cama en un hostel cuesta como mínimo 10 dólares), Singapur (a partir de 15 dólares), Hong Kong (a partir de 15 dólares por persona en Chungking Mansion) y Macau.

Otra opción es sumarse a alguna de las comunidades globales de hospitalidad como Couchsurfing o Hospitality Club para alojarse gratuitamente en casas de familia.

 

2) Alimentación

La comida en el sudeste asiático es muy barata y está por todos lados: el deporte nacional en este lado del mundo es comer.

  • En los mercados pueden conseguir snacks y frutas desde 50 centavos de dólar
  • Pueden almorzar y cenar en los puestos callejeros por 1-2 dólares y en los restaurantes locales por 2-4 dólares.
  • Lo más caro siempre son los restaurantes turísticos o los locales de comida en áreas turísticas: allí de base siempre pagarán 3 dólares.
  • Estos precios corresponden a los platos de comida típicos de cada lugar y no a la comida occidental (hamburguesas, pizza, spaghetti, asado) que venden por todos lados a precios turísticos.
  • Hong Kong y Macau son los dos lugares más caros en cuanto a comida, allí un plato de noodles empieza en 3 dólares y la comida más elaborada, de 5 dólares para arriba.

Aquí te dejo algunos artículos que escribí con mis experiencias probando comida asiática: en Indonesia, Tailandia, Malasia y China.

 

3) Transporte

  • Dentro del país
    Por tierra, hay que calcular entre 1 – 2 dólares por cada hora de viaje en bus (es decir que un viaje de 10 horas debería costar unos 10 dólares) y aproximadamente 2 dólares la hora de viaje en tren.
    En Tailandia te venden el combo de pasajes (colectivo-barco-tuktuk-barco-colectivo) que siempre resulta un poco más caro.
    Lo más económico siempre será ir directo a la terminal terrestre y sacar un pasaje en la ventanilla para el próximo colectivo que salga.
    También existe la opción de comprar un pasaje “VIP” en el hostel o guesthouse con servicio de “pick-up” hasta la terminal, pero muchas veces cuesta el doble que el pasaje comprado sin intermediarios en la terminal ya que estos hostels ofician como agencias de viaje y cobran una comisión.
    También existe la opción de
    viajar en tren, especialmente en Tailandia, Vietnam, Malasia y partes de Indonesia; es un poco más caro pero mucho más rápido, cómodo y seguro.
    Por otro lado muchos viajeros alquilan bicicletas o motos para hacer pequeñas distancias y recorrer más a fondo cada lugar al que llegan. El precio aproximado de alquiler de bicis desde USD 1 por día y motos desde USD 5 por día.
  • Entre países
    En el Sudeste Asiático hay varias aerolíneas low cost que te permiten viajar de una ciudad o país a otro por mucho menos de USD 100 el pasaje.
    Si sacas tu vuelo con mucha anticipación, los precios serán mucho más bajos (¡y siempre hay ofertas con precios super baratos, así que atentos!).
    En este artículo podés leer más acerca de
    cómo comprar un vuelo barato por internet (toda una ciencia, aunque no lo parezca).
    Para quienes no necesiten volar, las fronteras se pueden cruzar por tierra en colectivo, en tren o en barco (según el país).

 

4) Tours, excursiones, entradas, etc.

Siempre suman al presupuesto y acá no puedo dar datos exactos porque hay demasiadas variables. Pero un tour de un día cuesta entre 1o y 35 dólares (en las agencias de viajes orientadas a mochileros) y las entradas a museos de un dólar en adelante (a veces menos).

 


Parte IV: Links y descuentos para que disfrutes de tu viaje

El barco pirata barrilete.

Nota: le pongo muchas horas de viaje, caminatas, investigación y trabajo a estas guías prácticas y te las ofrezco de manera gratuita porque es lo que a mí me hubiese gustado leer antes de viajar. Si te sirven para planificar tu viaje, por favor intentá reservar alguno de los siguientes servicios (vuelos / hoteles / Airbnb) a través de estos buscadores. Si lo hacés, me dan una pequeña comisión que no se suma al precio final de tu compra y que me ayuda a seguir viajando y publicando guías como esta. ¡Gracias!

[wc_fa icon=”hotel” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] Te regalo 25 euros para tu primera reserva en [eafl id=”21127″ name=”Airbnb” text=”Airbnb”].

[wc_fa icon=”ticket” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] Mi página favorita para encontrar los vuelos más baratos es [eafl id=”22601″ name=”Vuelos Skyscanner” text=”Skyscanner”]

[wc_fa icon=”book” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] ¿Querés leer algo inspirador antes de viajar o llevarte un libro o guía a tu viaje? ¡Pedilo por [eafl id=”21091″ name=”Book Depository (general)” text=”Book Depository”]! (el envío es gratis a cualquier lugar del mundo) O leé alguno de mis libros ;)

[wc_fa icon=”pencil” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] Si querés abrir un blog de viajes para contar tu aventura y buscás hosting te recomiendo [eafl id=”22613″ name=”Siteground” text=”Siteground”]. Y si querés aprender sobre escritura de viajes, ¡sumate a alguno de mis talleres de escritura y creatividad!

Este post contiene enlaces de afiliado y enlaces patrocinados.

Viajando en una foto: Ciudades solitarias

Hong Kong está llena de gente.

Sin embargo a mí me pareció una ciudad silenciosa y solitaria.

Viajé en subtes de última generación, sin conductores humanos y con una precisión horaria impecable y envidiable (ojalá nuestros subtes fuesen así de eficientes).

Pero durante el viaje casi no vi caras de frente, ya que todas estaban mirando hacia abajo, pegadas a la pantalla de los celulares último modelo que sostenían en las manos.

Nadie me cedió el asiento (obviamente no habría por qué hacerlo, pero tampoco vi que nadie le cediera el asiento a un mayor),

Nadie me miró con curiosidad ni me preguntó si necesitaba ayuda para encontrar la estación en la que debía bajarme,

Nadie me alertó que en el subte te morís de frío y que cuando bajás te morís de calor,

Nadie me avisó que cada estación tiene como ocho salidas y que si te equivocás tenés que dar la vuelta al mundo para encontrar la correcta.

Caminé por las calles atestadas de carteles, negocios y personas.

Sin embargo, nadie me frenó para preguntarme si necesitaba ayuda para encontrar alguna calle (y, hola, es obvio que no soy local acá y es obvio que me voy a perder en este laberinto de asfalto),

Nadie se ofreció a acompañarme cuando me vieron perdida y con el mapa en mano

Nadie me dijo que para llegar de un punto a otro de la ciudad iba a tener que atravesar —obligatoriamente— por lo menos cinco shoppings.

Podría decir que me debo haber recorrido toda la isla a pie y nadie me prestó demasiada atención.

Tomé colectivos y mini-colectivos de lo más organizados.

Pero nadie me avisó que se necesita pagar con cambio exacto ya que ni el conductor ni la máquina devuelven plata,

Nadie ofreció ayudarme con las monedas que me faltaban para completar mi boleto,

Nadie me avisó que no podía bajarme en cualquier lado sino solamente en las paradas “obligatorias” y predefinidas del transporte,

A nadie le importó que tuviera que caminar 20 minutos extra porque me pasé de parada y no sabía qué transporte tomarme para volver hacia atrás (no existe eso de “cruzá la calle y tomá el que va para el otro lado”).

Viví (de casualidad y de prestado) en la casa de un súper empresario alemán (que estaba de vacaciones con su familia en Suiza y por ende nunca se enteró de mi estadía).

Viví en lo que debe ser una de las casas más caras y lujosas de Hong Kong (en Hong Kong, el solo hecho de tener una casa y no un departamento ya implica un lujo, allí donde el metro cuadrado es el segundo más caro del mundo después de Nueva York; y cuanto más “arriba” de la montaña vivís, más lujoso, caro y exclusivo aún).

Viví en una casa de cuatro pisos (o más, no lo sé) arriba de la montaña desde donde veía todo Hong Kong desde mi cama.

De noche, se iluminaba para mí.

De día, me despertaba con su silencio (desde allá arriba no se escuchaba ni un solo ruido).

Y a pesar de que fue una de las mejores casas donde me alojé en mi vida, le faltó esa calidez de hogar chiquito.

No me quejo, amé Hong Kong y pienso volver, es una de mis ciudades preferidas.

Pero qué ciudad solitaria.

[box type=star] Links y descuentos para que disfrutes de tu viaje

[wc_fa icon=”hotel” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] Alojamiento: te dejo [eafl id=”21127″ name=”Airbnb” text=”25 euros de regalo”] para tu primera reserva en Airbnb.

[wc_fa icon=”ticket” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] Vuelos: buscá pasajes aéreos al mejor precio con [eafl id=”22601″ name=”Vuelos Skyscanner” text=”Skyscanner”]

[wc_fa icon=”book” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] ¿Querés leer algo inspirador antes de viajar o llevarte un libro o guía a tu viaje? ¡Pedilo por [eafl id=”21091″ name=”Book Depository (general)” text=”Book Depository”]! (el envío es gratis a cualquier lugar del mundo) O leé alguno de mis libros ;)

[wc_fa icon=”pencil” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] Si querés abrir un blog de viajes para contar tu aventura y buscás hosting te recomiendo [eafl id=”22613″ name=”Siteground” text=”Siteground”]. Y si querés aprender sobre escritura de viajes, ¡sumate a alguno de mis talleres de escritura y creatividad! [/box]

Viajando en una foto: Burbujas en Hong Kong

Un domingo, Journey, su amiga Polly y yo decidimos huir de la locura del centro de Hong Kong y nos fuimos a pasar el día a Stanley, un pueblito ubicado en la costa sudeste de la isla de Hong Kong.

Caminamos por la rambla, investigamos los puestos callejeros y los negocios con remeras en oferta (no importa en qué parte de Hong Kong se esté, uno nunca puede huir del shopping, deporte nacional de esta isla), compramos galletas con formas de animalitos, vimos una sesión de fotos pre-casamiento, aprendimos a tocar temas con un ukelele rojo, visitamos un templo budista, nos sentamos en el muelle a ver cómo los pescadores no sacaban nada del mar, aprendimos a posar para las fotos “Hong Kong style”, sufrimos el terrible calor y la terrible humedad de esta región del mundo, nos tomamos una cerveza fría frente al mar y miramos el atardecer.

En algún momento del día, entremedio de todas estas “actividades”, Journey y Polly me dejaron un rato sola mientras ellas iban al baño y esta nena se puso a hacer burbujas enfrente mío.

Al parecer las buenas fotos aparecen cuando la gente me deja para ir al baño.

No sé por qué pero esta foto me atrae mucho. Se convirtió en una de mis preferidas.

Tal vez es la atmósfera, tal vez son los recuerdos, tal vez son los colores… yo creo que son las burbujas.

[box type=star] Algunos enlaces útiles (y descuentos) para que planees tus viajes:

[wc_fa icon=”hotel” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] Alojamiento: te dejo [eafl id=”21127″ name=”Airbnb” text=”25 euros de regalo”] para tu primera reserva en Airbnb.

[wc_fa icon=”ticket” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] Vuelos: buscá pasajes aéreos al mejor precio con [eafl id=”22601″ name=”Vuelos Skyscanner” text=”Skyscanner”]

[wc_fa icon=”book” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] ¿Querés leer algo inspirador antes de viajar? ¿O llevarte un libro o guía a tu viaje? ¡Pedilo por [eafl id=”21091″ name=”Book Depository (general)” text=”Book Depository”]! (el envío es gratis a cualquier lugar del mundo) O leé alguno de mis libros ;)

[wc_fa icon=”pencil” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] ¿Pensando en abrir un blog de viajes? Si buscás un hosting, te recomiendo [eafl id=”22613″ name=”Siteground” text=”Siteground”]. Y si querés aprender sobre escritura de viajes, sumate a alguno de mis talleres de escritura y creatividad [/box]

Hong Kong en 10 palabras – parte II

 

6. OCTOPUS

Los tiempos de coleccionarlas y esconderlas, de tener que ir a los quioscos para rogar que me dieran alguna, de sacarlas de la “caja secreta” de mi mamá, de guardarlas como oro… esos tiempos quedaron atrás.

Me refiero a las monedas en Buenos Aires.

El “no tengo monedas para el bondi” no aplica en Hong Kong.

Acá existe la maravillosa Octopus Card: una pequeña tarjeta magnética que sirve para pagar en todos los colectivos, subtes, barcos, quioscos, 7-Eleven y derivados, e incluso en algunos restaurantes y negocios de Hong Kong.

La única condición es cargarle un mínimo de 50 HKD (unos 7 USD) y está lista para usar.

Journey me prestó la tarjeta de su hermano y cuando la cargué por primera vez le pedí a la chica que me atendió que solamente acreditara 50 HKD de los 100 que le estaba dando, pero se ve que mi chino no es claro (mentira, no hablo chino) y me acreditó los 100 HKD de una.

Pensé: no hay manera de que gaste 100 HKD (14 USD) en tan poco tiempo.

ERROR.

Se ve que sigo acostumbrada a los países súper baratos, esos que me gustan tanto, donde un viaje en transporte público te cuesta unos 20 centavos de dólar (obviamente sin ningún tipo de “comodidad”).

Hong Kong es “caro”, obviamente siempre “en comparación con”.

En comparación con los países que visité antes (Tailandia, Malasia, Indonesia, Filipinas), Hong Kong es caro.

En comparación con Argentina, no estoy totalmente al tanto de los precios actuales, pero Hong Kong no es TAN caro.

En comparación con Europa, Hong Kong sigue siendo barato.

Un viaje en colectivo: de 6 a 14 HKD (un dólar estadounidense equivale a 7 dólares de HK); un viaje en subte (según la distancia): entre 4 y 25 HKD; un almuerzo/cena baratísimo/a: 25-40 HKD (de 3 a 7 USD); un almuerzo/cena normal: 45-100 HKD (de 7 USD para arriba); un café latte en Starbucks: 38 HKD (casi 6 USD); un combo de McDonald’s: desde 35 HKD; una remera: de 25 HKD (baratísima) para arriba.

Algunos dirán qué caro, otros dirán qué barato.

Todo depende desde qué rincón del mundo y situación me lean.

7. CHINA-PHONE

Como estuve considerando la posibilidad de comprarme un celular en Hong Kong, no pude evitar notar que acá todo el mundo se la pasa pegado a la pantallita de sus teléfonos súper tecnológicos.

Es como las mujeres embarazadas que solamente ven embarazadas por la calle, o los enyesados que encuentran colegas por todas las plazas.

Yo solamente veía celulares de todos los tamaños y colores (algunos incluso tuneados con carcasas) por todos lados.

Mi pobre Nokia parece prehistórico al lado de las naves espaciales que vi a la gente usando en los subtes y colectivos.

Todos tienen internet, juegos, camaritas, 3G, 4G, GSM y esas letras que no sé muy bien qué significan.

Dicen que Hong Kong es uno de los lugares más baratos para comprar el iPhone desbloqueado, así que Journey, que la tiene clarísima con el tema de comprar cosas baratas, me llevó a Mong Kok, uno de los mercados más grandes y baratos de HongKong.

Hay un shopping donde solamente se venden celulares, aunque hay que tener cuidado porque hay mucho trucho “made in China”.

El iPhone 4 todavía no salió oficialmente enHongKong, pero ya circula por el mercado negro, aunque el precio es bastante saladito: 7000 HKD (1000 USD).

El iPhone 3Gs liberado cuesta desde 5000 HKD (700 USD), lo cual también me pareció demasiado así que desistí.

Me quedaba otra opción: el China-Phone, una copia “física” del iPhone.

De afuera, es igual, pero creo que cuando lo prendés con suerte podés hacer un par de llamadas antes de que se autodestruya.

Es muy barato.

No gracias, para recuerdos inservibles de China mejor me compro un imán para la heladera.

Nétese la falta de “i” antes de la palabra Phone

8. OCCIDENTE

Hong Kong es una región de Asia bastante “occidentalizada”, es cierto.

Primero porque fue colonia británica hasta hace poco tiempo y uno de sus idiomas oficiales es el inglés.

Segundo porque es una ciudad de negocios sumamente internacional con residentes y visitantes de todas partes del mundo.

Tercero porque a pesar de formar parte de China, tiene su propio gobierno cuasi independiente del poder chino.

Es la ciudad más abierta al capitalismo y a las influencias externas de las que visité hasta ahora.

Un desfile de marcas internacionales: Prada, Gucci, Tiffany’s, Ermenegildo Zegna, Louis Vuitton, Dior.

Un lugar sumamente a la moda donde hombres y mujeres se acoplan a las tendencias de Italia y Francia.

Una isla donde residen grandes empresarios europeos, japoneses, estadounidenses en sus casas más que lujosas.

Una isla donde el metro cuadrado es el más caro del mundo después de Nueva York.

En HongKong, locales y extranjeros se reúnen a tomar un café en Starbucks o en Pacific Cafe, comen en restaurantes de “western food” (comida italiana, francesa, española), acompañan con cerveza o vinos chilenos y franceses, toman su Haagen Dasz de postre.

Todos los locales están “on sale”, las remeras están estampadas con fotos de Los Beatles y con frases ingeniosas/divertidas en inglés.

Las calles están limpias, los baños son un lujo, todo el transporte público tiene aire acondicionado, la comida es excelente incluso en los locales dentro de las estaciones de subte, el wi-fi gratuito está disponible en muchísimos sectores de la ciudad, hay internet gratis en las estaciones de subte (con computadoras y todo).

En fin… la ciudad megahipersónica.

9. ORIENTE

Sin embargo, Hong Kong sigue siendo parte de un país asiático.

Detrás de los altísimos edificios y de los negocios de primeras marcas, todavía se esconden templos budistas y taoístas, mercados locales, pequeños altares en la calle, puestos de comida con el menú solamente en cantonés.

Los fideos y el arroz siguen siendo parte de la dieta diaria.

Las pequeñas islas que rodean a la isla de Hong Kong (que es la mayor de las islas que conforman lo que se conoce como Hong Kong Special Region) no tienen ese desfile de marcas ni esa arquitectura tan modernista, sino que son ciudades más chicas, pueblos de pescadores, lugares con más naturaleza.

En Lanthau Island está erigida la mayor estatua de Buda al aire libre del mundo.

Cerca, en Tao-i, se puede caminar entre casas construidas sobre palitos (sic) a orillas del agua.

En Lamma se pueden elegir pescados y mariscos (aún vivos, metidos en peceras) para comer hasta reventar.

El glamour, por así decirlo, está solamente en una pequeña parte de la región de Hong Kong.

Los hongkoneses siguen siendo asiáticos después de todo (y están orgullosos de serlo).

Sin generalizar, después de este tiempo puedo afirmar que a los asiáticos les encanta sacar fotos y posar para la cámara. Aquel estereotipo que tenemos de los turistas chinos/japoneses en Argentina con sus cámaras de foto último modelo colgadas al cuello tiene algo de cierto.

Un dato curioso: según me dice mucha gente que me cruzo, los occidentales prefieren Nikon y los orientales son fans de Canon. Al parecer es un tema de piel y colores: los occidentales salen mejor fotografiados en la lente Nikon y los orientales aman los retratos de Canon.

No olvidar que estamos en Asia

10. MEZCLA

Nada mejor que la mezcla: eso de Oriente se encuentra con Occidente, de mujer asiática que se casa con hombre occidental y viceversa, de cocina fusión italiana-china, de templos y edificios conviviendo en armonía.

Pero lo interesante descubrí es la mezcla de Oriente con Oriente: lo que acá se conoce como Style.

Ejemplo: sacarse una foto haciendo una V con dos dedos al lado de los ojos es muy “japanese style”, usar el pelo planchado y una toalla en el cuello también es “japanese style”, ciertos platos de comida son “korean style”, algunos programas de televisión son “taiwanese style”.

Me encanta ir descubriendo estos detalles, aunque necesito la ayuda de mis “traductoras” para darme cuenta de qué país proviene cada tendencia.

Los asiáticos toman algo de cada país vecino y lo adaptan a su ciudad, aunque siempre remarcando de dónde proviene: “This is korean/taiwanese/japanese/chinese/etc style”, me explican mis amigos.

Una vez, en la casa de un amigo chino, me puse las ojotas con medias y le dije:

– Esto es Uruguay-style.

Y él me respondió:

– ¡No, eso es Japanese style!.

Saquen sus propias conclusiones.

[box type=star] Algunos enlaces útiles (y descuentos) para que planees tus viajes:

[wc_fa icon=”hotel” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] Alojamiento: te dejo [eafl id=”21127″ name=”Airbnb” text=”25 euros de regalo”] para tu primera reserva en Airbnb.

[wc_fa icon=”ticket” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] Vuelos: buscá pasajes aéreos al mejor precio con [eafl id=”22601″ name=”Vuelos Skyscanner” text=”Skyscanner”]

[wc_fa icon=”book” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] ¿Querés leer algo inspirador antes de viajar? ¿O llevarte un libro o guía a tu viaje? ¡Pedilo por [eafl id=”21091″ name=”Book Depository (general)” text=”Book Depository”]! (el envío es gratis a cualquier lugar del mundo) O leé alguno de mis libros ;)

[wc_fa icon=”pencil” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] ¿Pensando en abrir un blog de viajes? Si buscás un hosting, te recomiendo [eafl id=”22613″ name=”Siteground” text=”Siteground”]. Y si querés aprender sobre escritura de viajes, sumate a alguno de mis talleres de escritura y creatividad [/box]

Hong Kong en 10 palabras – parte I

1. COOL

Por favor.

Qué ciudad tan cool, tan chic, tan in, tan top, tan todas esas palabras que usamos en inglés por falta de un sinónimo en castellano que suene tan cool como la palabra cool, o tan chic como la palabra chic

Lo comprobé desde la ventana del avión: si Singapur es la ciudad supersónica, Hong Kong es la ciudad megahipersónica.

Nunca vi algo así en mi vida.

Nunca vi tantos edificios juntos, tantas luces de colores, tantos carteles amontonados, tanta ciudad en medio de las montañas.

Me siento la nena del campo que llega por primera vez a la gran ciudad, pero es que realmente nunca vi una cosa así en mi vida.

Me faltará primer mundo, tal vez.

Pero lo que más me llama la atención es que no sólo Hong Kong es cool, glamorosa, pretenciosa: sus habitantes no pueden encajar mejor en este escenario.

Por favor, qué gente tan fashion, tan a la moda, tan bien vestida, tan… cool.

Los empresarios lucen sus trajes de primeras marcas, la gente joven se expresa a través de los mensajes de sus remeras, las zapatillas vienen de todos los colores y combinaciones posibles, los anteojos de sol y sombreros se usan de día y de noche, los anteojos de marco grueso y colores fuertes son la regla, tacos altos caminan de acá para allá, los hombres usan el rosa descaradamente (y lo saben llevar), los cortes de pelo son modernos, las calles son pasarelas.

¿Cómo pasó esto? ¿Qué nació primero? ¿El huevo cool o la gallina cool? ¿Cómo es que un pedazo de tierra entre las montañas y el mar se convirtió en un lugar tan sofisticado con personas tan a la moda?

Otra vez la misma pregunta: ¿cuál es el elemento que hace que una ciudad sea lo que es? ¿La geografía? ¿El clima? Ya encontraré la respuesta…

2. SHOPPING

– In Hong Kong you can shop anywhere, me dice mi amiga Journey mientras caminamos por entremedio de los negocios de ropa y comida de una de las tantas estaciones de subte de Hong Kong.

La conocí de casualidad en Ko Phi Phi (Tailandia) apenas empezaba mi viaje, recorrimos parte de Malasia juntas y ahora nos volvimos a encontrar para viajar por Hong Kong y Macau.

Journey no solamente es mi primera amiga china, sino mi “traductora” oficial: más allá de ayudarme cuando me pierdo entre los caracteres chinos y no tengo idea de qué me están diciendo, Journey se encarga de enseñarme más acerca de la cultura oriental y de las tradiciones chinas.

En este caso, me señala una costumbre muy “moderna” de esta isla: todo el mundo está de shopping a cualquier hora del día y en cualquier lugar de la ciudad.

Si hay algo que no falta son negocios, podría decir que Hong Kong en realidad es un gran shopping con algunos autos que circulan entremedio y gente que vive en las afueras de los negocios.

Te bajás del subte y encontrás locales de comida natural, cafés, panaderías a montones (al estilo Delicity y mejor aún), invasión de 7-Eleven y Starbucks, salís a la calle y te chocás obligatoriamente con alguno de los —me atrevo a decir— cientos de malls de Hong Kong, ubicados estratégicamente para que la gente TENGA que atravesarlos sí o sí para poder cruzar la calle.

Y aunque hagas todo lo posible para no entrar a ningún shopping (aunque la oferta más tentadora sea la del aire acondicionado gratis), los negocios te perseguirán en cada cuadra: Rolex, Gucci, Versacce, Prada, Polo, Guess, Tiffany’s y tantas marcas que vi solamente en las películas están acá, listas para venderte la felicidad a buen precio.

Hay un sólo deporte nacional en Hong Kong: salir de compras.

3. IMAGEN

Tardé en darme cuenta, pero después de sacarme la quinta autofoto de mi reflejo en plena calle caí: Hong Kong está plagada de espejos.

En los baños los hay de todo tipo: de cuerpo entero, con buena luz para maquillarse, en las puertas.

En la calle me choqué con muchísimas superficies “reflejantes” y no resistí la tentación de capturar mi imagen.

Mi conclusión: Hong Kong no es solamente una ciudad que pretende verse bien, sino que además le interesa mirarse a sí misma desde todos los ángulos posibles. Es una ciudad narcisista. Se contempla a sí misma desde las alturas (no hay mejor ejemplo de esto que la vista panorámica que ofrece “The Peak”, la cima de una de las montañas).

Además, ¿dónde se ha visto una ciudad donde los propios edificios hagan un show de luces perfectamente sincronizado todas las noches?

Hong Kong… Lugar donde incluso los hombres frenan frente a algún espejo y se arreglan el pelo sin ningún tipo de pudor.

4. EDIFICIOS

Lo descubrí de tanto sacar fotos.

Generalmente sólo saco fotos apaisadas, no me gustan las fotos verticales. Pero acá NECESITO sacar fotos verticales para acaparar todo el paisaje. Como no alcanza la superficie de tierra, todo se construye hacia arriba.

Hong Kong tiene más de 7650 edificios rascacielos y, agrego, uno pegado al lado del otro.

Literalmente, están pegados, no hay espacio entre uno y otro, el vecino puede controlar todos tus movimientos.

Visto desde arriba, pareciera que todos los edificios salen de la misma base.

Al parecer, 36 de los 100 edificios más altos del mundo están en HK y hay más gente viviendo y/o trabajando del piso 14 para arriba, lo que hace que esta sea la ciudad más vertical del mundo.

Repito: nunca vi un lugar así en mi vida.

5. LOST

Imposible no perderse.

Por más que tengas el mapa perfectamente detallado en mano y sigas todas las indicaciones de los carteles en las esquinas, es imposible no perderse aunque sea una vez.

Es que acá hay que dejar de lado la lógica y pensar con mente de shopping: no, para ir de A hacia B la linea más corta no es recta, sino que hay que seguir el camino de la escalera mecánica, atravesar los negocios, subir otra escalera, bajar por ascensor, preguntar un par de veces y finalmente llegar a destino con tres bolsas llenas de regalos.

Para cruzar de una vereda a la otra la manera correcta no es atravesar la calle: muchas veces las sendas peatonales no existen y los carteles prohiben al peatón cruzar.

Tenés que subir la escalera, caminar por el puente, doblar a la derecha, atravesar un banco, bajar la escalera y voilá, ya estás del otro lado.

Por más que todo esté perfectamente bien señalizado, te vas a perder.

Las remeras lo dicen: I’m lost in Hong Kong.

Pero al fin de cuentas las grandes ciudades son las más solitarias.

Hay más gente, sí, pero eso no quiere decir que haya más amigos o más compañía. En las grandes ciudades como Hong Kong, cada cual está en la suya, yendo apurado de acá para allá y usando los tiempos muertos para mandar mensajitos de texto en su celular último modelo.

¿Querés saber cómo sigue? Lee la segunda parte acá…

[box type=star] Algunos enlaces útiles (y descuentos) para que planees tus viajes:

[wc_fa icon=”hotel” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] Alojamiento: te dejo [eafl id=”21127″ name=”Airbnb” text=”25 euros de regalo”] para tu primera reserva en Airbnb.

[wc_fa icon=”ticket” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] Vuelos: buscá pasajes aéreos al mejor precio con [eafl id=”22601″ name=”Vuelos Skyscanner” text=”Skyscanner”]

[wc_fa icon=”book” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] ¿Querés leer algo inspirador antes de viajar? ¿O llevarte un libro o guía a tu viaje? ¡Pedilo por [eafl id=”21091″ name=”Book Depository (general)” text=”Book Depository”]! (el envío es gratis a cualquier lugar del mundo) O leé alguno de mis libros ;)

[wc_fa icon=”pencil” margin_left=”” margin_right=”” class=””][/wc_fa] ¿Pensando en abrir un blog de viajes? Si buscás un hosting, te recomiendo [eafl id=”22613″ name=”Siteground” text=”Siteground”]. Y si querés aprender sobre escritura de viajes, sumate a alguno de mis talleres de escritura y creatividad [/box]

Privacy Settings
We use cookies to enhance your experience while using our website. If you are using our Services via a browser you can restrict, block or remove cookies through your web browser settings. We also use content and scripts from third parties that may use tracking technologies. You can selectively provide your consent below to allow such third party embeds. For complete information about the cookies we use, data we collect and how we process them, please check our Privacy Policy
Youtube
Consent to display content from Youtube
Vimeo
Consent to display content from Vimeo
Google Maps
Consent to display content from Google