(Dedicado a las viajeras)

No es lo mismo viajar por el mundo y ser mujer que viajar por el mundo y ser hombre. 

Las mujeres somos, ante los ojos de casi todas las sociedades, más frágiles, vulnerables e indefensas. Una mujer que viaja sola corre más riesgos que un hombre. Una mujer que viaja sola “está loca” (probablemente más que un hombre que decide tomar la misma ruta). Una mujer que viaja sola tiene que tomar muchísimos más recaudos.

Una mujer que viaja sola, ante los ojos de un hombre que viaja solo, es una afortunada. Y esto no lo invento, me lo dijeron muchos viajeros que me crucé en el camino: “Para las mujeres, todo es más fácil”. Cuando vamos solas siempre encontramos madres y familias sustitutas dispuestas a cuidarnos en cualquier rincón del mundo (me pasó), cuando vamos solas es mucho más fácil conseguir que la gente local nos aloje en sus casas (me pasó también), cuando vamos solas logramos una conexión más profunda con las mujeres del lugar aunque no hablemos el mismo idioma (me pasó, especialmente en China), cuando vamos solas y hacemos dedo lo más probable es que nos levanten mucho más rápido que a un hombre (todavía no me animé a hacer dedo sola, pero muchos me aseguraron que es así). Cuando vamos solas, somos nosotras (y nuestro instinto femenino) contra el mundo, para bien y para mal.

En una aldea minoritaria de China (la mujer que me abraza quería que me casara con su hijo y me quedara en la aldea)

Desde que empecé a escribir este blog me puse en contacto con muchos blogueros de viaje, algunos de Argentina (casi todos parejas, como los chicos de Magia en el Camino y como Juan y Laura, los Acróbatas del Camino) y muchos de España, donde esto de ser bloguero cada vez se consolida más como una profesión y se reconoce como tal. Hará un año y medio, estando en Indonesia, descubrí un blog con el que me sentí muy identificada: Trajinando por el mundo, el diario de viaje de Carmen Teira, una chica española que, al igual que yo, viaja sola y ya recorrió Sudamérica y parte de Asia. Cuando la leí sentí, por momentos, que me estaba leyendo a mí misma, y sentí también que, de alguna manera, estaba acompañada. Ya no era yo sola contra el mundo. Después de leer su blog me di cuenta de que éramos yo, Carmen y todas esas mujeres de todas partes del mundo que se animan a viajar solas por ahí.

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cantabria-espana-aniko-villalba-28  Cantabria

Hace unos días, después de varios meses y mails de por medio, conocí a Carmen en persona. Me quedé tres noches con ella y su familia en Suances (Cantabria) y nos fuimos de paseo por varios pueblitos. Nos desvirtualizamos (eso que ocurre cuando dos personas que solamente se conocen por internet, se conocen en persona) y no paramos de hablar. Y la conversación, como era de esperar, siempre derivó en los mismos temas: el blog, viajar sola, historias de couchsurfing, anécdotas, impresiones acerca de lugares que las dos conocimos, periodismo, el blog otra vez, el mercado laboral y las oportunidades, las reuniones de bloggers, los blogtrips, las historias de la gente que conocimos en el camino. Muchos ¿y a vos te pasó tal cosa?, ¿vos contarías tal otra?, ¿vos también te sentiste así o asá? Era obvio que íbamos a tener muchas cosas en común.

En el medio de tanta charla visitamos pueblos, playas, iglesias, cementerios. Cantabria me quedó en la memoria como un lugar muy verde, con casitas en las montañas, pueblitos medievales, playas desérticas (¡es invierno!) y fábricas al estilo Animals de Pink Floyd que asoman en medio de la pradera. Llovió, pero qué importa: las dos teníamos que trabajar con nuestros textos, así que no hubo mejor excusa que esa para quedarnos frente a la computadora y seguir creando mundos virtuales a través de imágenes y palabras. Total, las dos viajamos lento (y trabajamos en el camino) y sabemos que un día de lluvia es, muchas veces, nuestro mejor aliado.

cantabria-espana-aniko-villalba-13 Amigas caminando por Santillana del Mar

cantabria-espana-aniko-villalba-4 Santillana del Mar

cantabria-espana-aniko-villalba-17  Santillana del Mar

cantabria-espana-aniko-villalba-21 Suances

cantabria-espana-aniko-villalba-24 Suances

cantabria-espana-aniko-villalba-31 Comillas

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cantabria-espana-aniko-villalba-47 San Vicente de la Barquera

cantabria-espana-aniko-villalba-48 Santander