Olvidada en la escalera


Olvidada en la escalera

Mi viaje empezaba a ir “sobre ruedas”. Estaba en Penang, una de las ciudades más importantes de Malasia, con Journey (para quienes vienen siguiendo mis historias, personaje ya conocido a esta altura), la china (término nunca usado con más precisión, ya que además de ser mi primera amiga asiática, es mi primera amiga 100 por ciento china) que conocí en Tailandia de casualidad y con quien viajaría por varias ciudades más adelante. Además me había animado a hacer Couchsurfing por primera vez: estaba viviendo en la casa de Chin Chin, una mujer china-malaya muy hospitalaria.

Un domingo, Chin Chin me hizo levantarme a las 5 de la mañana para ver “cómo se despertaba la ciudad de Penang”; así que salimos en su auto, ella, Journey y yo y nos fuimos de paseo. La primera parada fue en uno de los parques de la isla, una especie de Rosedal porteño donde la gente estaba haciendo deporte desde temprano y practicando tai-chi. Me sorprendí al ver la cantidad de facilidades gratuitas que ofrecía el parque: pileta de natación, aparatos para hacer gimnasia, paz y silencio. Más tarde fuimos al mercado chino para tomar el desayuno, probar frutas y comprar varios “snacks”, y por último fuimos a conocer Kek Lok Si, el templo budista más grande de Malasia, construido en un monte. Chin Chin nos dejó en la puerta y prometió pasar a buscarnos más tarde. Journey fue al baño y yo me quedé esperándola al lado del negocio de souvenirs.

Me senté y la vi ahí, olvidada en la escalera, con una pose sumamente fotogénica y una luz tenue muy tentadora. La tarjetita del Buda me estaba rogando que le sacara una foto. Le saqué varias, desde varios ángulos, hasta que conseguí la que más me gustó. Ni la toqué; era obvio que alguien la había dejado abandonada u olvidada ahí, aunque desconozco con qué fin. No sé qué habrá sido de su vida, tal vez la tiraron a la basura, tal vez alguien la tiene ahora en su billetera, tal vez su dueño volvió desesperado a buscarla. Sea lo que sea, mi blog se la apropió y se convirtió en uno de los íconos de Viajando por ahí.

Si te gustó este post, también te puede interesar:

  1. Vuelve “Viajando en una foto”
  2. Y de repente, empieza el viaje
  3. Lugares-cebolla
  4. La mirada asiática IV: Observar (por segunda vez y desde otro punto de vista)
  5. Historias minimalistas desde Malasia (IV): Torero

Tags: , ,

Aniko Villalba

Soy argentina, tengo 26 años y estoy viajando por el mundo de mochilera hace cuatro años. Todo empezó con un sueño y la decisión de dedicarme a aquello que me hace más feliz: viajar. Ya recorrí más de 25 países y no pienso frenar hasta dar la vuelta al mundo. Además escribo, saco fotos y de vez en cuando reflexiono. Mirá mi Portfolio de fotos, agregame en Facebook y lee más acerca de mí.

Suscribite y seguí Viajando por ahí

Ingresá tu email para recibir los nuevos posts directamente en tu casilla (vas a recibir un email de confirmación, no te olvides de abrirlo y hacer click en el link)

Un comentario en “Olvidada en la escalera”

  1. Okina 20/09/2010 at 19:09 #

    siempre me gusto esta foto y pensé que era producida o sea todo acomodado, preparadoy estudiado para mayor lucimiento de la tarjeta, no me imsagine que se autoprodujo en forma tan estetica y supiste captar el alma de ese buda en la foto, me encanta!!!

Deja tu comentario