Este es el posteo número doscientos de este blog. De un blog que abrí en febrero de 2010, pero que, para mí, nació oficialmente el día que me fui a Asia: el 3 de abril de 2010. O, si lo pienso bien, nació el 28 de enero de 2008, cuando hice mi primer viaje por América latina y empecé a escribir, casi de casualidad, mi primer blog de viajes. Aquel blog tuvo otro nombre y otra dirección, pero fue, sin dudas, el antecedente (o la primera parte) de Viajando por ahí.

Lo pienso y es raro: siempre soñé con ser viajera, pero nunca imaginé que iba a ser bloguera.

Imagínense la situación, año 1990:

—¿Y vos, nena, qué querés ser cuando seas grande?
—¡Bloguera de viajes!
—… Ahh… ¿empresaria?
—No, quiero escribir cosas en internet.
—¿Interqué?

Admiro a los cronistas de viajes que dedican o dedicaron su vida a escribir libros con los relatos de su inmersión en otras culturas. Admiro la escritura de Theroux, sus viajes en tren y sus encuentros fortuitos. Admiro las crónicas de Kapuściński y su capacidad de atravesar a las personas —de la cultura que sean— y mirarles el alma. Me encanta la literatura y, como dije varias veces, mi objetivo es escribir libros, pero tengo que reconocer que los blogs son una herramienta muy poderosa que hay que aprovechar. Yo estoy escribiendo esto en una casa de Callela, con lluvia y frente al mar Mediterráneo, y sé que cuando presione “Publicar” (por vez número doscientos) este texto va a viajar a toda velocidad a otras pantallas lejanas de América latina, Europa, Oceanía desde las cuales van a poder leerme al instante. Por eso creo que cada posteo es un viaje. Cada uno de estos doscientos textos habla acerca de mis viajes (ya sea en otro continente, ya sea en mi propia ciudad) y, a la vez, viaja, cruza el mundo y aparece ahí frente a sus ojos. No hay que esperar meses a que se imprima, ustedes pueden vivir mis viajes y acompañarme casi en tiempo real. Algunos —ojalá— sentirán que viajan a través de mis palabras, otros —ojalá también— sentirán el deseo de viajar.

Y como es año nuevo y todos se la pasan haciendo balances y recuentos de cosas buenas y malas, voy a re-compartir con ustedes algunas de las cosas que me pasaron en estos doscientos posteos de Viajando por ahí.

Primero, algunos datos básicos:

• Este blog tiene 21 meses de vida (casi dos años, empezando a contar desde abril).

• En estos 21 meses, pisé 14 países (incluido el mío).

• En estos 21 meses, pasé 18 meses fuera de Argentina.

• En estos 21 meses, pisé tres continentes: América, Europa y Asia. 

Y para hacerle honor al número 21, estas son 21 cosas que me pasaron en estos 21 meses:

1. En febrero de 2010, mi sponsor me preguntó: “¿A qué parte del mundo te querés ir?”. Y yo respondí, sin pensarlo demasiado: “A Asia.” Unas semanas después, estaba perdida en Bangkok.

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2. Entré en clima de viaje como un mes después, la noche que crucé de Tailandia a Malasia y que creí que iba a quedarme a dormir en la calle y que Couchsurfing era una gran organización de venta de órganos de pobres viajeros inocentes.

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3. En Indonesia me confundieron con una amiga íntima de Maradona y se sacaron fotos conmigo cual estrella de Hollywood.

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4. Viví dos semanas en una iglesia con un grupo de curas filipinos que se iban de karaoke todas las noches y que me llevaron de road trip por el norte del país con la combi de la iglesia y las fieles del pueblo.

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5. Me deslumbré con Hong Kong, una y otra y otra vez. Aunque sea una de las ciudades más solitarias que conocí en mi vida.

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6. Aprendí a hablar (un poquito de) indonesio. Apa kabar?

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7. Como estaba indecisa, le pedí a los lectores que votaran mi próximo destino y ganó Vietnam. En cualquier momento hago una votación parte II.

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8. Me robaron la cámara, la computadora y la plata en un tren nocturno en Indonesia y, diez horas después, la policía me devolvió todo.

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9. Llegué, de casualidad, a un pueblito perdido de Laos que me encantó, y descubrí que los lugares que más me gustan son los que no intentan ser atractivos, como este.

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10. Me inspiré y los inspiré a viajar.

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11. Me hice minimalista por unas semanas.

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12. Me perdí en China y me encontró una familia minoritaria que me invitó a tomar el té y a espiar, por un rato, su vida.

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13. Fui, medio de colada, a una gran boda china.

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14. Describí Asia, según mi visión, de la A a la Z.

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15. Volví a Buenos Aires después de 16 meses de viaje (con todos los sentimientos y emociones que eso implica).

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16. Me fui un mes a Perú a visitar amigas. Vi a Calle 13 en vivo en Cusco, escribí un post sobre eso, Calle 13 lo publicó en su muro de facebook, me colapsó el blog de visitas y me hizo muy feliz.

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17. Recordé la vez que me perdí en el desierto.

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18. Asistí a la primera reunión de bloggers de viaje de Argentina (y me hicieron hablar y todo). Expuse mis fotos en Buenos Aires. Publiqué una serie de artículos en la Revista de La Nación y en la Revista Nueva.

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19. Me amigué, por fin, con Buenos Aires.

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20. Pisé Europa por primera vez en mi vida en diciembre de 2011. Me fui de tapas. Conocí en persona a mis familiares asturianos. Me enamoré de una ciudad.

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21. Escribí doscientos posts. Doscientos textos, doscientos relatos, doscientos viajes.