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Y de repente, empieza el viaje

Dicen (digo) que cuando uno entra en el clima del viaje, todo empieza a pasar (mucho) más rápido. Yo entré en clima de golpe, sin aviso, sin saber que estaba ingresando en ese estado eufórico de quieroseguirviajandomásmásymás y de quieroconocermásgentemáslocalesmáslugares y de, tal vez, noquierovolverhastahaberrecorridoelmundoentero. Viajar es un camino de ida, definitivamente.

Mis días en Tailandia fueron tranquilos, por momentos solitarios. Me dediqué a escribir, a caminar, a nadar, a comer, a mirar. Tengo que confesar que me costó empezar: fue difícil pasar de los 20 grados de abril de Buenos Aires a los 40 grados de abril de Bangkok, fue difícil acordarme de pedir en cada comida not spicy please, fue difícil (y algo cansador) pasar de hablar castellano cotidianamente a comunicarme y pensar constantemente en inglés. Fue difícil, también, tener que convertir mentalmente los precios a dólares y de ahí a pesos para calcular mis gastos, fue difícil no tener un cuaderno para escribir a mano (hasta que decidí comprarme el primero que encontré porque extrañaba demasiado el hábito), fue difícil cargar la mochila llena de ropa sucia todos los días. Pero siento que todo cambió. Desde que entré a Malasia, mi viaje empezó a acelerarse, a tomar forma y color. Todo se volvió mucho más interesante.

¿Cómo fue qué pasó? Creo que los planetas se alinearon para que mi llegada a Penang, isla ubicada en la costa oeste de Malasia, no pudiese ser peor. Primero, otra vez eso de subirse a un barco, bajarse, subirse a un taxi, bajarse, subirse a una minivan, bajarse, esperar, subirse a otra minivan y tomar la ruta. Trece largas horas de esto, con mucho aire acondicionado (tanto que el conductor, en vez de apagarlo o bajarlo, decidió abrigarse con una campera), cero farangs y mucha lluvia, mi primera lluvia desde que llegué a Asia.

Mi plan era llegar a Penang a eso de las 8 de la noche, llamar a Chin Chin, mi anfitriona de Couchsurfing que me iba a alojar, e ir para su casa. Pero mi plan incluía bajarme de la combi en la terminal, tomarme el ferry para cruzar de Butterworth a la isla (remarco lo de ISLA) de Penang, bajarme en la estación de Georgetown (el centro histórico de Penang) y de ahí tomarme el transporte público a lo de mi anfitriona. Tenía todo calculado. Entonces cuando el conductor de la minivan frenó frente a un local de comida china, en medio de la inundación provocada por la lluvia, me abrió la puerta y me dijo en tailandés que me bajara, empecé a sospechar que algo no andaba bien. ¿Será que me quedé dormida y cruzamos en el ferry arriba de la camioneta? ¿Será que tengo que hacer noche acá, quién sabe dónde, y seguir mañana hacia Penang? ¿Será que el pasaje que compré en Tailandia ya no sirve acá? ¿Será que estamos en Malasia o nos desviamos y caímos en China? ¿Dónde estoy? El conductor no supo responderme, todo lo que me decía era “This is your stop, you get down here”. Claro, en medio de la lluvia, de noche, rodeada de gente que tal vez ni habla inglés, sin saber dónde estoy. No señor, no me bajo nada.

Pero los ángeles existen… O al menos creo que what goes around comes around (lo que va, vuelve) (AVISO A MIS LECTORES: tengo varias personas haciendo lobby para que mi blog sea en inglés, pero no voy a defraudarlos, no dejaría de escribir en español por nada del mundo, así que estoy pensando en hacerlo bilingüe, aunque sería un big challenge para mí, so maybe puedo hacerlo like this, mitad en Spanish and half en inglés… ja ha ja. No lo decido aún).

Volviendo a la escena: ahí estoy, en medio de alguna ciudad (todavía en la minivan porque me negué a bajarme), sin manera de poder comunicarme con Chin Chin y sin un peso malayo encima (estaba en Malasia, eso sí, porque me sellaron el pasaporte, pero hasta ahí sabía). En la misma camioneta que yo viajaba una familia de Indonesia: un chico, sus padres, sus abuelos. Habían venido a Malasia para recibir atención médica, iban a pasar la noche en Penang y al día siguiente volarían de regreso hacia Jakarta. Vieron la situación y me ayudaron: el papá me prestó su celular para que llamara a mi host (anfitriona en el lenguaje Couchsurfing), pero como no pude comunicarme me dijeron que me bajara con ellos en la parada de su hotel para no quedarme sola de noche en la ciudad (estaba en Penang, sí, me lo confirmaron, pero en qué parte, cerca o lejos de lo de Chin Chin, nadie sabía). Intenté comunicarme otra vez con Chin Chin (que, by the way, es china-malaya), pero me atendía un contestador que me decía muy amablemente que el celular al que estaba llamando le faltaba un número. El último colectivo público hacia su casa salía a las 22.30 y ya eran las 22. Un taxi hasta su casa me costaría unos 45 ringgits (13 dólares), pero tenía miedo de llegar y que no estuviera ahí, o que Couchsurfing (CS) fuese en realidad una organización internacional de venta de órganos y yo una inocente víctima.

Nos bajamos de la combi y Van Kenny, el chico indonesio, me acompañó al shopping al lado de su hotel para cambiar plata: todas las casas de cambio estaban cerradas. Fuimos al cajero: no me aceptaba la tarjeta. Volví a llamar a Chin Chin: me faltaba un número para poder comunicarme. Quería ir a un hostel: no tenía idea de dónde estaba parada ni adónde podía ir. Quería tomarme un colectivo: ¿monedas? menos que en Buenos Aires. Quería tomarme un taxi: me dijeron que por las dudas no me tomara un taxi sola de noche. Listo, ¿podré dormir en la puerta de su cuarto? ¿o encima de la alfombra del baño? Van Kenny sacó 50 ringgit y me los dio: Mañana me vuelvo a Indonesia, esta plata ya no me sirve, quedatela. No, te la cambio por dólares. No, por favor. Bueno, cuando esté en Jakarta los invito a todos a cenar.

Mientras decidía mentalmente qué iba a hacer de mi vida aquella noche, me invitaron a cenar con ellos al mercado local. Los indonesios y yo: esa loca que andaba con cara de perdida por algún lugar de Asia. Comimos algo muy rico, que jamás sabré qué era. Les conté que era de Argentina, que escribía un blog. Todos en ronda empezaron a decirme sus nombres, “para que nos menciones en tu blog”. Llamaron por teléfono a una amiga indonesia que vivía en Penang para que me llevara en su auto a buscar alojamiento barato. Así que me despedí y nos fuimos, la indonesia y yo: esa argentina que no tenía dónde quedarse una noche de lluvia en una isla de Malasia y confío en una familia de Indonesia. Finalmente encontré un lugar decente y barato manejado por un indio. Chinos, indios, indonesios… Estoy en Malasia, ¿no? Por ahora no vi ningún malayo… Creo.

Desensillé en el cuarto, me conecté a internet y todo se solucionó. Encontré el número que le faltaba al celular de Chin Chin, la llamé para avisarle que iría a su casa el día siguiente y dormí con todo el agotamiento del mundo. A la mañana siguiente vino a buscarme Julio, un chico mexicano que también se estaba quedando en lo de Chin Chin, junto con Rizuan, un malayo musulmán, que nos llevó a recorrer toda la isla en su auto, nos presentó a sus amigos chinos y malayos, nos invitó a una reunión de musulmanes en su barrio, nos infiltró en el mercado local, nos hizo probar todas las comidas típicas en un solo almuerzo, nos sugirió que nos contactáramos con otro couchsurfer malayo-chino, quien a su vez nos presento a un indio-malayo que baila salsa cubana… ¿No les digo que cuando un viaje se pone bueno, todo empieza a pasar mucho más rápido?

Con Van Kenny, mi nuevo amigo indonesio, cenando en el mercado de Penang

Con Julio, mi amigo mexicano, comiendo durién en el mercado local

Julio y yo en un almuerzo musulmán

Rizuan y su amigo en el mercado

Linggish, el indio que baila salsa, tomando un té con nosotros

Cenando con couchsurfers

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Comentarios acerca de Y de repente, empieza el viaje

  1. Maru de International House 21/04/2010 at 23:19 #

    Guau, no sé si te acordás de mí, fuimos compañeras de inglés, y te tengo en Facebook.
    Me encanta como escribís y más que nada, envidio y me deja atónita tu valentía.
    Espero que estés muy bien y que sigas cosechando ganas de conocergenteviajarconocerlocales, así desde Argentina lo seguimos haciendo también,a través tuyo.
    Un beso

  2. Aniko 21/04/2010 at 23:22 #

    Obvio que me acuerdo!!! Además tenemos amigos en común, creo que estuviste en una obra con Franky Donovan, ¿puede ser? Y también soy amiga de Nico Mango.
    Besos desde Malasia y gracias por tu mensaje!

  3. Sofi F. 22/04/2010 at 01:24 #

    Ani que feliz que me pone que haya dado 180 º esa noche!! ya temia la peor!! es impresionante como siempre hay alguien con buena onda para ayudarnos!! te quiero y extraño mucho!! cuidate y segui divirtiendote!!

  4. Belu 22/04/2010 at 02:36 #

    Uy, por favor. que mal que me la veia venir!! me alegro que sigas con los dos riniones!!! Buena onda!!!! Che, me pasaron estos dos websites, capaz te sirven, who knows. http://www.bt-store.com y cathaypacific.com CUIDATE por el amor de buda.

  5. judy banez 22/04/2010 at 07:19 #

    Me encanta leer tus experiences inolvidable….Sigues paseando y conociendo…Mucha suerte y cuidate….Te esperamos por aquiiiii…God bless!

  6. Mariel 22/04/2010 at 07:22 #

    so maybe puedo hacerlo like this, mitad en Spanish and half en inglés —-> no me hagas pensar, por Alà te lo pido (ya que estamos pongàmonos en la onda, no?) jajajajaja

    Besos y saludos a chin chin (?)

  7. Pau 22/04/2010 at 08:14 #

    Hola nenaa, que groso todo…que afortunada sos al poder vivirlo y contarlo de esta manera. Sos una genia
    te publiqué el blog en el facebook.
    Te extrañoooo!!!
    pd: Muy bien que sos fan de Jorge.
    :)

  8. Aniko 22/04/2010 at 11:57 #

    Sí, por suerte todo terminó siendo positivo! Siempre existe una solución o alguien dispuesto a ayudar.
    Pau: JORGE es lo más. ¿Podés creer que soñé con la cara del flyer de la obra? (con Jorge vendría a ser). Me lo encontraba en el ascensor.

  9. flor 22/04/2010 at 14:07 #

    q bueno encontrar gente como kenny!! y q bueno encontrar gente como vos ani q se anima a hacer un viaje tan grosoo! antes de irme a dormir siempre leo tu blog y sigo tus pasos! segui asiii neniss! recortandote el pelo y pegando caminooo!!! te mandooo un besote goganteeeeeeeee

  10. Carolina 22/04/2010 at 16:47 #

    Ya estaba controlando todos los dias el calendario de tus publicaciones…Menos mal que me diste algo para leer, se me secaba la boca;).
    Que viajecito, cuantos encuentros, tropezones, alivios, sonrisas, miedos….quien quiere más inspiración que eso?
    Ps…te andube haciendo publicidad en mi blog…positiva claro…Perdón, pero me copaste, fue más fuerte, tuve que hacerlo.
    Seguí escribiendo que nos haces viajar sin ticket;)
    Caro.

  11. María Laura 23/04/2010 at 01:13 #

    Any que relato tan emocionante. La verdad que admiro tu coraje y a la vez me alegro que no viajes sola ya que veo que tenes un angel, no solo vos con lo que haces, sino un angel que te proteje en todos tus viajes como sucedió en esta ocasión. Besos!

  12. Diana - Amiga de Mariel 23/04/2010 at 22:38 #

    Hola Aniko!! Soy Diana, amiga de Mariel, nos vimos una vez creo no se si te acordaras de! mi! Mariel me taladró la cabeza para que leyera el blog y ahora quiero queiro quiero más!! Vivo Asia a trvés de tus palabras…. siga viajando y escribiendo que desde el culo del mundo te estamos leyendo!!

  13. anghuah 19/08/2010 at 23:03 #

    Hola..good to hear from you .. wow.. the pictures of myself, lingesh , usa lady was nice.. stay happy.. keep on with ur journey.. happy blessing.

  14. Diana Lewin 30/10/2010 at 10:56 #

    Te gusto el Durien? A mi me parecio la cosa mas horrible del universo… me pase horas pensando como puede ser considerado cosa tan exotica y deliciosa por estos lados del mundo…!!

  15. Ely Maass 18/04/2011 at 20:37 #

    La verdad que esta vez fue tan rápido tu historia..media de suspenso, eso de hacerte bajar, sin saber donde estas..y todas tus peripecias….jaja, que parecia una película, pero uno no pierde la noción, que esto te sucedió realmente…..y debe ser bastante angustiante. Menos mal que luego pudiste comunicarte con tu amiga. En la foto te veo con un semblante buenísimo. Cuidate. abrazo desde Necochea. Leonor Maass,.

  16. Aniko Villalba 18/04/2011 at 23:04 #

    Ely, por suerte salió todo bien, aunque hubo mucho suspenso! Esa noche creí que dormía en la calle! En esa foto todavía no sabía qué iba a ser de mí, solamente estaba cenando con la familia indonesia.

    Saludos!

  17. angela 20/10/2011 at 18:46 #

    oye señorita pero la pagina que mencionas “Couchsurfing” no esta en español verdad???

  18. Aniko 20/10/2011 at 19:29 #

    Sí, creo que se puede elegir en idioma español. Eso sí, hay usuarios de todo el mundo, entonces la mayoría de los perfiles y referencias son en inglés.

    Saludos!

  19. Goyito 30/03/2012 at 10:24 #

    LIndo, lindo, lindo todo, me quiero ir!!!!!!

  20. Mónica Hunko 26/07/2012 at 13:20 #

    Hola Aniko, encontré tu blog de casualidad y me encantò la forma en que escribís. Yo tambièn soy fanàtica de viajar y estuve hace cinco años en Malasia, India, Nepal y Tibet. Un viaje extraordinario.

    Descubrì esto del couchsurfing por recomendaciòn de un amigo y me parece copada la idea. Yo soy lic. en Turismo, soy la directora de turismo de Villa La Angostura y me voy a hacer suscribir a la pàgina.

    Tambièn intentè suscribirme a tu blog poro no me permite. Así que agregame entre tus lectoras.

  21. Yamila 22/04/2013 at 17:18 #

    Aniiiiko.. es super viejo el post, pero me puse a leer como siempre tus hermosas palabras y me di cuenta que ésta historia nunca la había visto! Qué historia alucinanteee. Ya contaré de mis experiencias asombrosas en mi blog.
    Recién empezando.. aunque al lado tuyo me siento una hormiga!
    saludos desde mar del plata

  22. Victoria 09/05/2013 at 00:50 #

    Hola! Estoy yendo a Malasia ahora mismo, desde Bangkok, es tal cual como describís las sensaciones de los viajes!!!!

  23. Vivi 03/07/2013 at 15:48 #

    voy leyendo poco a poco el blog y cada vez se va poniendo mejor y mejor.
    muy buenas historias!

    saludos!

  24. Exequiel 10/08/2013 at 07:29 #

    Ani! Estoy por ir para Malasia, KL específicamente y no encuentro host en Couch surfing.
    La verdad es que mi usuario es muy nuevo y rara vez me responden, ¿tendrías algún dato de algún host al que le pueda escribir usándote como referencia?
    Mil gracias :D

  25. Juan A. Ronchi 07/01/2015 at 07:43 #

    Guau, la verdad que me dieron ganas de viajar, y me puse a chusmear y te encontre de casualidad. Me diste ganas de juntar algo de plata y mandarme lejos para conocer. Nunca lo hice pero creo que es cuestion de animarse, el resto fluye solo. Desde ya saludos aunque ni te conozca :)

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